Buscan sobrevivientes del terremoto bajo los escombros

El sismo se cobró ya más de 300 vidas, pero se teme que la cifra llegue al millar. Los expertos creen que habrá réplicas a lo largo de toda la semana. Varios países en alerta de tsunami. Dramática situación. Video.

 Hay unos 1.500 heridos por el sismo que midió 7,9 grados en la escala de Richter. REUTERS
Hay unos 1.500 heridos por el sismo que midió 7,9 grados en la escala de Richter. REUTERS
16 Agosto 2007
BUENOS AIRES, Argentina/CAÑATE Y LIMA, Perú.- El fuerte terremoto que sacudió anoche a Perú dejó más de 330 muertos, aunque se teme que esa cifra llegue al millar. Se trata de uno de los peores desastres naturales que vive ese país en los últimos años.

Hasta esta mañana no se había informado de la presencia de argentinos entre las víctimas. Pero el Consulado General del Perú en Buenos Aires recibió a peruanos que, desesperados, intentaban obtener datos sobre sus familiares.

Numerosas personas se concentraron frente al edificio, ansiosas por recibir información sobre la situación de sus parientes. Antes de las 8, ya había largas filas que aguardaban la apertura de las oficinas que funcionan en Florida 165, en Capital Federal.

Además, gran cantidad de peruanos que viven en numerosos barrios porteños como La Boca, San Telmo, Constitución, Abasto, Once y Flores hacían colas en los locutorios para llamar a su país.

Horas después de producirse el terremoto, los equipos de rescate trabajaban sin tregua buscando sobrevivientes entre las pilas de escombros.

El sismo -que según el último reporte oficial alcanzó una magnitud de 7,9- tuvo su epicentro a 145 kilómetros al sudeste de Lima, y a una profundidad de 40 kilómetros, indicó el Servicio Geológico de Estados Unidos. Provocó derrumbes de miles de viviendas y el colapso de numerosos edificios.

"Me duele la muerte de los ciudadanos de nuestra patria", dijo el presidente peruano, Alan García, en un mensaje televisado. "Los caminos quedaron en muy mal estado y la gente está durmiendo en las calles. Es un panorama realmente bastante desolador", agregó el ministro de Salud, Carlos Vallejos.

Las autoridades indicaron que los daños más importantes ocurrieron en la provincia de Cañete, al sur de Lima, y en las provincias de Pisco y Chincha, en la región Ica, a unos 300 kilómetros de la capital peruana.

"Yo estaba con mis hijos cuando empezó el movimiento. Vi que las paredes se caían. Mi casa está inhabitable. El hospital me ha prestado una carpa para que mis hijos puedan dormir", contó Milagros Meneses, una empleada de un hospital en Cañete de 35 años.

La carretera Panamaricana Sur, que comunica Lima con Ica, se encuentra interrumpida en algunos tramos debido a las grietas producidas en la vía debido al sismo.

Imágenes de televisoras locales mostraron el desprendimiento de rocas de un acantilado de Lima a una transitada vía, y viviendas del acomodado distrito de Miraflores destruidas.

"La gente se abrazaba y lloraba en pánico en las calles", relató Cristyane Marusiak, de 31 años. Los edificios de oficinas en Lima se estremecieron al menos durante 20 segundos y muchos trabajadores asustados salieron corriendo hacia las calles.

Varias zonas de Lima y del sur del país reportaron cortes de electricidad y de las comunicaciones tras el sismo. El Gobierno declaró alerta roja en todos los hospitales del país y el estado de emergencia en Ica. Además, el presidente dispuso la suspensión de clases como medida de precaución ante el mal estado de algunas escuelas.

Tras el sismo, el Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico emitió un aviso. El alerta de maremoto había abarcado a las costas de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, México y Honduras, Colombia, Chile y Ecuador, aunque más tarde fue cancelado. Antes de que cesara esa alarma, el comandante de bomberos de Perú, Carlos Córdova, había dispuesto la evacuación de pobladores de un distrito.

Antecedentes
En 1970, unos 50.000 peruanos murieron durante un terremoto que provocó una avalancha de hielo y barro que sepultó al poblado de Yungay, al norte de Lima.

El 23 de junio de 2001 otro sismo potente, de 6,9 grados, estremeció el sur de Perú. El temblor provocó 115 víctimas mortales, 1389 heridos y 53 desaparecidos. Además, dañó más de 20.000 viviendas, sobre todo en las ciudades de Arequipa y Moquegua. (Especial-Reuters-DyN-Télam)