Murió la mujer baleada en el Camino del Perú
Asalto violento. Leonor Pastrana de Singh agonizó durante cuatro días, tras haber sido atacada porque se resistió a que le robaran la cartera. Los residentes del barrio Militar se reunieron con la Policía y con autoridades de Seguridad para diseñar un plan de seguridad.
01 Agosto 2007 Seguir en 
La muerte de Leonor Emilse Pastrana de Singh dejó devastada a su familia y al barrio Militar, inmerso en una tremenda sensación de inseguridad. Había sido baleada en la cabeza el viernes a la tarde, durante un intento de asalto, cuando esperaba el colectivo a metros del Complejo San Martín. Ayer, a las 15.25, después de cuatro días de agonía, falleció.
Está detenido un menor de 14 años, que dijo que, como la mujer se resistió al asalto, él se puso nervioso y se le escapó el disparo. Su hermano, de 19 años, coincidió con esta versión. A este último, por pedido del fiscal Carlos Sale, se le había dictado prisión preventiva por un robo agravado cometido con anterioridad al homicidio de Pastrana de Singh, pero estaba libre desde mediados de julio por disposición de la jueza Ema de Nucci.
"Quiero que se haga justicia", dijo Walter Singh, marido de la víctima. El hombre, militar retirado, cree que quien efectuó el disparo fue el hermano mayor, y no el chico de 14 años.
"La bala entró horizontalmente, como si la persona que disparó tuviera la misma altura que ella. Y el chico que está acusado es más bajo que mi mujer", sostuvo. De todos modos, aclaró, se trata de una teoría que no se podrá confirmar hasta que estén los resultados de la autopsia. Ayer, la Justicia pidió la detención de otro hombre. Esta persona, según la hipótesis que maneja la fiscal María de las Mercedes Carrizo, les entregó a los hermanos dos revólveres calibre 22. Luego de que intentaron asaltar a la mujer, los chicos huyeron y devolvieron las armas. La Policía las secuestró en el domicilio del supuesto proveedor. Ahora están siendo peritadas para comprobar si el disparo se hizo con una de ellas.
Leonor Pastrana era una persona muy querida en el barrio Militar, donde vivía desde hace 40 años. El vecindario de 19 casas está ubicado entre el Complejo San Martín, la Rural y el Camino del Perú, y rodeado por los barrios Avellaneda 1, 2 y 3.
La muerte de la señora conmocionó a los vecinos, que ayer hicieron una reunión a la que asistieron el subsecretario de Seguridad de la Provincia, Eduardo Di Lella, el jefe de la Patrulla Urbana de Yerba Buena, subcomisario Carlos Carrillo y el jefe de la Unidad Regional Norte, comisario Héctor Ponce.
"Tenemos temor de lo que nos pueda pasar, de que alguien quiera vengarse porque esos chicos están presos", dijo Alejandra Barrionuevo. Otra señora aseguró haber escuchado una versión respecto de que habrá represalias. "Pedimos que se ponga una garita a la entrada al barrio, que corten las malezas y que se nos permita cerrar las calles que dan al zanjón y al complejo. Por allí entran los delincuentes", dijo Carmen Herrera. La señora alertó acerca de que, como la mayoría de los residentes del barrio son ex militares, muchas familias guardan armas en sus casas. "Si alguien intenta entrar a robar, puede ocurrir una tragedia", advirtió.
Di Lella, por su parte, dijo que se gestionará que haya una mayor presencia policial en la zona.
Está detenido un menor de 14 años, que dijo que, como la mujer se resistió al asalto, él se puso nervioso y se le escapó el disparo. Su hermano, de 19 años, coincidió con esta versión. A este último, por pedido del fiscal Carlos Sale, se le había dictado prisión preventiva por un robo agravado cometido con anterioridad al homicidio de Pastrana de Singh, pero estaba libre desde mediados de julio por disposición de la jueza Ema de Nucci.
"Quiero que se haga justicia", dijo Walter Singh, marido de la víctima. El hombre, militar retirado, cree que quien efectuó el disparo fue el hermano mayor, y no el chico de 14 años.
"La bala entró horizontalmente, como si la persona que disparó tuviera la misma altura que ella. Y el chico que está acusado es más bajo que mi mujer", sostuvo. De todos modos, aclaró, se trata de una teoría que no se podrá confirmar hasta que estén los resultados de la autopsia. Ayer, la Justicia pidió la detención de otro hombre. Esta persona, según la hipótesis que maneja la fiscal María de las Mercedes Carrizo, les entregó a los hermanos dos revólveres calibre 22. Luego de que intentaron asaltar a la mujer, los chicos huyeron y devolvieron las armas. La Policía las secuestró en el domicilio del supuesto proveedor. Ahora están siendo peritadas para comprobar si el disparo se hizo con una de ellas.
Leonor Pastrana era una persona muy querida en el barrio Militar, donde vivía desde hace 40 años. El vecindario de 19 casas está ubicado entre el Complejo San Martín, la Rural y el Camino del Perú, y rodeado por los barrios Avellaneda 1, 2 y 3.
La muerte de la señora conmocionó a los vecinos, que ayer hicieron una reunión a la que asistieron el subsecretario de Seguridad de la Provincia, Eduardo Di Lella, el jefe de la Patrulla Urbana de Yerba Buena, subcomisario Carlos Carrillo y el jefe de la Unidad Regional Norte, comisario Héctor Ponce.
"Tenemos temor de lo que nos pueda pasar, de que alguien quiera vengarse porque esos chicos están presos", dijo Alejandra Barrionuevo. Otra señora aseguró haber escuchado una versión respecto de que habrá represalias. "Pedimos que se ponga una garita a la entrada al barrio, que corten las malezas y que se nos permita cerrar las calles que dan al zanjón y al complejo. Por allí entran los delincuentes", dijo Carmen Herrera. La señora alertó acerca de que, como la mayoría de los residentes del barrio son ex militares, muchas familias guardan armas en sus casas. "Si alguien intenta entrar a robar, puede ocurrir una tragedia", advirtió.
Di Lella, por su parte, dijo que se gestionará que haya una mayor presencia policial en la zona.







