"Habría que investigar más en El Cadillal"
A un año. El ex secretario de la Fiscalía VIII relató pormenores de la pesquisa y aseguró que hay varias pruebas contra ambas imputadas. El abogado, que renunció a su cargo durante la pesquisa, dijo que no cree que Betty esté viva. La situación de Luis Fernández.
Durante la investigación que condujo la fiscal Adriana Giannoni, con quien Baaclini trabajó, se ordenó la detención de las ex novicias Nélida del Valle Fernández y de Susana del Carmen Acosta. Baaclini aseguró que fue muy importante que, de a poco, los indicios que había contra las mujeres se transformaran en pruebas. Acosta era compañera de Argañaraz en el colegio Padre Roque Correa, y presumiblemente aspiraba al puesto de directora, cargo para el que finalmente había sido designada Betty, pero nunca llegó a asumir. Este fue el diálogo con el ex funcionario judicial.
- ¿Cuál fue la clave para esclarecer el caso?
- Se obtuvo rápidamente la información del entrecruzamiento entre el teléfons celulares de la víctima y el de una de las acusadas. Esto se logró a pesar de que el teléfono de Acosta estaba a nombre de otra persona. También fue importante la tarea desarrollada por el subcomisario Miguel Gómez y todo su personal, que realizaron un trabajo extraordinario.
- ¿Cuándo comenzaron a sospechar de las ex religiosas?
- Las versiones que dieron Acosta y Fernández, cuando declararon como testigos, fueron coincidentes. Estuvieron muy seguras. Pero fue suficiente que descubriéramos que Fernández no había concurrido a su trabajo, como lo había afirmado, para que dudáramos. Entonces empezamos a sospechar más en ellas.
- ¿Cómo hicieron para que los indicios se transformaran en pruebas?
- El juez Alfonso Zottoli también jugó un papel muy importante para esclarecer el caso. A pesar de que aún no teníamos muchos elementos en su contra, él autorizó que se allanara el domicilio de las ex religiosas. Allí descubrimos otros indicios.
- ¿Cuáles?
- Los papeles que debía presentar Acosta en la ART. Supuestamente, el día que desapareció Argañaraz ella había ido a culminar el trámite. Pero en el departamento descubrimos que no lo había hecho.
- ¿Qué otro punto fue importante?
- Un acierto fue haberlas hecho revisar por el médico. Allí se descubrió que estaban lesionadas. También fue fundamental descubrir que habían cargado gas para el auto en un horario que nunca lo habían hecho. La ambición por ganar dos puntos (de los que otorgan en las estaciones de servicio) fue clave para esclarecer el caso. Jamás habían cargado dos veces en un mismo día y menos a las tres de la mañana.
- ¿Qué cree que puede haberle pasado a Argañaraz?
- Hay que pensar lo peor. A pesar de que las acusadas nunca dijeron qué fue lo que realmente sucedió, yo sospecho que se tendría que haber investigado más en la zona de El Cadillal por dos razones: ellas conocen bien esa zona (habían levantado allí una casa de fin de semana) y, por la cantidad de gas que consumieron con el auto, y que fue medido por los peritos, tendrían que haber circulado por esos lugares. Insistiría en la búsqueda por esa zona.
- ¿Luis Fernández está involucrado en el crimen?
- Hay un elemento para sospechar de él, pero su situación se complicó porque nunca aclaró lo que realmente ocurrió. El solo se puso en el centro de la investigación al escapar.
- ¿Por qué?
- Se sospechó de él porque una mujer declaró que ella había lavado una remera con manchas de sangre por expreso pedido suyo, pero esa prenda nunca apareció. En vez de presentar pruebas para dejar en claro que la testigo podía haber mentido, huyó de la provincia.







