29 Julio 2007 Seguir en 
“Cheíto”, el menor que está acusado del crimen del cadete Lucas Agüero Quiroz, fue detenido por la Policía y, por disposición de la Justicia, volvió a ser alojado en el Instituto Roca, puesto que violó el régimen de libertad que se le había concedido.
La jueza de Menores Nora Wexler había dispuesto que el adolescente de 16 años recuperara la libertad para viajar con su madre a La Rioja, provincia donde había conseguido trabajo.
También le había advertido que, si regresaba a Tucumán sin su autorización, volvería al Instituto Roca, donde estuvo detenido más de un año.
La madre de la víctima del crimen, Graciela Quiroz, denunció que había recibido información de que “Cheíto” se encontraba en la provincia. Wexler le pidió a la Policía que trataran de confirmar o descartar esta información.
Personal al mando del comisario Víctor Raúl Zamorano salió a las calles para conseguir información sobre el paradero del adolescente. A pesar de que no lo encontraron, varios vecinos del barrio Juan XXIII (conocido como “La Bombilla”) lo habrían involucrado como integrante de una banda de menores que se dedica a motoarrebatos.
Con este informe en sus manos, la jueza Wexler solicitó que sea detenido a mediados del mes pasado.
Personal de esa repartición lograron aprehenderlo el miércoles por la noche cuando el menor caminaba por un pasillo del barrio. Luego de presentarlo ante la Justicia, Wexler ordenó que sea alojado nuevamente en el Roca.
El 11 de febrero de 2006, Agüero fue interceptado en la puerta de su casa por “Cheíto” y “Monito”, ambos menores de edad. Con un arma de fuego le exigieron la motocicleta que utilizaba para trabajar como cadete.
De acuerdo con la investigación, la víctima se habría resistido y “Cheíto” le habría disparado en la cabeza. El joven murió a los pocos días.
La jueza de Menores Nora Wexler había dispuesto que el adolescente de 16 años recuperara la libertad para viajar con su madre a La Rioja, provincia donde había conseguido trabajo.
También le había advertido que, si regresaba a Tucumán sin su autorización, volvería al Instituto Roca, donde estuvo detenido más de un año.
La madre de la víctima del crimen, Graciela Quiroz, denunció que había recibido información de que “Cheíto” se encontraba en la provincia. Wexler le pidió a la Policía que trataran de confirmar o descartar esta información.
Personal al mando del comisario Víctor Raúl Zamorano salió a las calles para conseguir información sobre el paradero del adolescente. A pesar de que no lo encontraron, varios vecinos del barrio Juan XXIII (conocido como “La Bombilla”) lo habrían involucrado como integrante de una banda de menores que se dedica a motoarrebatos.
Con este informe en sus manos, la jueza Wexler solicitó que sea detenido a mediados del mes pasado.
Personal de esa repartición lograron aprehenderlo el miércoles por la noche cuando el menor caminaba por un pasillo del barrio. Luego de presentarlo ante la Justicia, Wexler ordenó que sea alojado nuevamente en el Roca.
El 11 de febrero de 2006, Agüero fue interceptado en la puerta de su casa por “Cheíto” y “Monito”, ambos menores de edad. Con un arma de fuego le exigieron la motocicleta que utilizaba para trabajar como cadete.
De acuerdo con la investigación, la víctima se habría resistido y “Cheíto” le habría disparado en la cabeza. El joven murió a los pocos días.







