Dos caballos casi causan una tragedia

Un camión cargado con combustible chocó contra los animales. La colisión se produjo ayer a la madrugada en la ruta 9, en Los Nogales.

IMPACTO. La yegua quedó en la banquina; en la ruta, la marca de la frenada. LA GACETA / JOSE NUNO
IMPACTO. La yegua quedó en la banquina; en la ruta, la marca de la frenada. LA GACETA / JOSE NUNO
29 Julio 2007
Podría haber sido una tragedia. Un camión cargado con combustible embistió ayer a la madrugada a dos caballos que cruzaron la ruta. El conductor logró dominar el camión y estacionarlo en la banquina, a pesar de que el frente del vehículo quedó destrozado.
El hecho se produjo a las 3. Luis Villena conducía un camión de norte a sur por la ruta 9, en la zona de Los Nogales. A esa hora, en el kilómetro 1.309 reinaba la oscuridad y eran muy pocos los vehículos que transitaban.
"De golpe vi dos figuras que se cruzaron en mi camino. No los distinguí bien al principio y empecé a bajar la velocidad. Pero no pude evitar chocarlos. Eran dos caballos", relató el chofer.
La yegua quedó tirada en la banquina oeste, y el potrillo, en la este. El inmenso vehículo recién pudo detener la marcha 150 metros más adelante y las marcas de los neumáticos quedaron impresas en la cinta asfáltica a lo largo de todo ese trecho.
"Todos los días paso por acá y siempre ocurre lo mismo: está lleno de animales sueltos y uno tiene que andar esquivándolos. De noche, el peligro es mayor, porque uno recién los ve cuando entran dentro de la órbita de las luces del camión y, a veces, es demasiado tarde", protestó Villena.
Ricardo Cardozo, un vecino de la zona, comentó que varios pobladores tienen animales, pero dijo que la yegua y el potrillo atropellados no le parecían conocidos. "Me parece que venían de otro campo", comentó.

Patrullajes
Fuentes de la Unidad Regional Norte, que tiene jurisdicción en la zona en la que se produjo el accidente, informaron que el choque se trató de un hecho aislado. Agregaron que se realizan patrullajes constantemente por ese lugar para detectar si hay animales sueltos en la ruta.
Sin embargo, dos kilómetros hacia el norte del lugar en el que se produjo el accidente en la madrugada de ayer, LA GACETA pudo ver una manada de caballos que pastaba junto a la ruta. Estaban a pocos metros de la tranquera de una finca citrícola, que se encontraba abierta, pero donde no había nadie.

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