29 Julio 2007 Seguir en 
La avenida Mate de Luna parece seguir siendo un escenario perfecto para los accidentes, a pesar de los operativos que está implementando la Municipalidad para impedirlos, como el uso de radares para controlar la velocidad. En la madrugada de ayer, a la altura del 3.900 de esa avenida, se produjo un espectacular choque triple donde, afortunadamente, sólo hubo heridos leves, que fueron auxiliados por un grupo de personas que festejaba un cumpleaños.
El accidente ocurrió a las 4. Francisco Garmendia, de 29 años, conducía una camioneta Chevrolet S10 gris, chapa EGC-029, hacia el oeste. Por razones que se están tratando de establecer, chocó contra un Jeep Ika, dominio WWB-042. A causa del impacto los dos ocupantes de este vehículo, Andrés Mocsary, de 34 años (era el conductor), y Jorge Gasparini, de 33, salieron despedidos. El jeep, que circulaba por el carril lento, se incrustó contra un Peugeot 404 que se encontraba estacionado. A causa del choque, quedó atravesado en la avenida.
Los ocupantes del jeep sufrieron politraumatismos y debieron ser internados en el hospital Padilla, y se encuentran fuera de peligro, según informaron fuentes del nosocomio.
En la casa que linda con la distribuidora, Milagros Sáez se encontraba con un grupo de amigos festejando sus 24 años. “Cuando escuchamos el ruido del choque salimos a ver qué pasaba. Había dos hombres tirados en el piso y uno parecía estar grave”, afirmó. Contó que su novio, Matías Torres, es odontólogo y sabe primeros auxilios, trató de ayudar a los heridos. “Primero los inmovilizamos y después los tapamos con unas colchas y camperas, que traje de casa, porque estaban tiritando”, agregó. Contó que la ambulancia tardó 25 minutos y cuando llegó, no traía un médico. “Sólo un enfermero”, indicó.
Susto
Milton Espinosa, un canillita de 40 años, que buscaba sus diarios en el lugar del accidente (allí hay una receptoría de LA GACETA), salvó la vida de milagro. “Vi todo el choque. Me asusté mucho y me salvé porque me tiré hacia un costado, si no, me hubiera pasado por encima”, explicó.
Contó que los autos quedaron totalmente destrozados y que la camioneta logró frenar una cuadra y media más adelante del lugar del accidente. “El choque podría haber terminado en una tragedia”, aseguró. El canillita vende diarios en una estación de servicio. “Hoy (por ayer) no pude vender nada; primero porque mis diarios quedaron destrozados y, además porque estoy muy asustado por lo que pasó”, confesó.
Collo dijo que el mayor problema es la falta de respeto por las señales de tránsito. “Si parás en un semáforo corrés el riesgo de que te lleven por delante. Las normas están, pero no se aplican”, indicó.
Luz María Lazcano, de 21 años, que trabaja en Mate de Luna al 4.000, afirmó que no cree que los radares den resultado. “Deben funcionar las 24 horas; especialmente durante la noche, que es cuando más accidentes se producen”, agregó.
Guillermo, un vecino de Yerba Buena, que circula diariamente por la avenida, señaló que no sólo son responsables de los accidentes los automovilistas que circulan a 100 k/h, sino también, -indicó- los que circulan a 20 o 30 km/h. “Por lo general, son los taxis y remises que giran a la izquierda o que lo hacen en U para recoger a algún pasajero”, dijo.
Además, Guillermo señaló que es positivo que la Municipalidad implemente los radares, pero argumentó que no serán efectivos los controles si no se aseguran que los autos fotografiados tengan las chapas patentes puestas y san visibles. “Si primero no se trabaja en regularizar a estos transgresores, poco éxito tendrán los esfuerzos que se hagan para evitar los accidentes”, concluyó.
La semana pasada hubo tres accidentes en la Mate de Luna. El martes, un auto chocó con otro y se incendió; el miércoles chocaron dos taxis, y el jueves un conductor se incrustó en una concesionaria.
El accidente ocurrió a las 4. Francisco Garmendia, de 29 años, conducía una camioneta Chevrolet S10 gris, chapa EGC-029, hacia el oeste. Por razones que se están tratando de establecer, chocó contra un Jeep Ika, dominio WWB-042. A causa del impacto los dos ocupantes de este vehículo, Andrés Mocsary, de 34 años (era el conductor), y Jorge Gasparini, de 33, salieron despedidos. El jeep, que circulaba por el carril lento, se incrustó contra un Peugeot 404 que se encontraba estacionado. A causa del choque, quedó atravesado en la avenida.
Los ocupantes del jeep sufrieron politraumatismos y debieron ser internados en el hospital Padilla, y se encuentran fuera de peligro, según informaron fuentes del nosocomio.
En la casa que linda con la distribuidora, Milagros Sáez se encontraba con un grupo de amigos festejando sus 24 años. “Cuando escuchamos el ruido del choque salimos a ver qué pasaba. Había dos hombres tirados en el piso y uno parecía estar grave”, afirmó. Contó que su novio, Matías Torres, es odontólogo y sabe primeros auxilios, trató de ayudar a los heridos. “Primero los inmovilizamos y después los tapamos con unas colchas y camperas, que traje de casa, porque estaban tiritando”, agregó. Contó que la ambulancia tardó 25 minutos y cuando llegó, no traía un médico. “Sólo un enfermero”, indicó.
Susto
Milton Espinosa, un canillita de 40 años, que buscaba sus diarios en el lugar del accidente (allí hay una receptoría de LA GACETA), salvó la vida de milagro. “Vi todo el choque. Me asusté mucho y me salvé porque me tiré hacia un costado, si no, me hubiera pasado por encima”, explicó.
Contó que los autos quedaron totalmente destrozados y que la camioneta logró frenar una cuadra y media más adelante del lugar del accidente. “El choque podría haber terminado en una tragedia”, aseguró. El canillita vende diarios en una estación de servicio. “Hoy (por ayer) no pude vender nada; primero porque mis diarios quedaron destrozados y, además porque estoy muy asustado por lo que pasó”, confesó.
Piden que los controles con radares se hagan las 24 horas
“Los radares van a funcionar si se aplican multas grandes y severas. Es importante es que los inspectores no se dejen coimear”, afirmó Liliana Collo, una vecina de Mate de Luna al 3.600, con respecto a los controles que está implementando la Municipalidad. Collo dijo que el mayor problema es la falta de respeto por las señales de tránsito. “Si parás en un semáforo corrés el riesgo de que te lleven por delante. Las normas están, pero no se aplican”, indicó.
Luz María Lazcano, de 21 años, que trabaja en Mate de Luna al 4.000, afirmó que no cree que los radares den resultado. “Deben funcionar las 24 horas; especialmente durante la noche, que es cuando más accidentes se producen”, agregó.
Guillermo, un vecino de Yerba Buena, que circula diariamente por la avenida, señaló que no sólo son responsables de los accidentes los automovilistas que circulan a 100 k/h, sino también, -indicó- los que circulan a 20 o 30 km/h. “Por lo general, son los taxis y remises que giran a la izquierda o que lo hacen en U para recoger a algún pasajero”, dijo.
Además, Guillermo señaló que es positivo que la Municipalidad implemente los radares, pero argumentó que no serán efectivos los controles si no se aseguran que los autos fotografiados tengan las chapas patentes puestas y san visibles. “Si primero no se trabaja en regularizar a estos transgresores, poco éxito tendrán los esfuerzos que se hagan para evitar los accidentes”, concluyó.
La semana pasada hubo tres accidentes en la Mate de Luna. El martes, un auto chocó con otro y se incendió; el miércoles chocaron dos taxis, y el jueves un conductor se incrustó en una concesionaria.
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