Dicen que mataron a los perros

Investigación. Una mujer declaró en Tribunales que los dos canes que eran de la familia fueron envenenados.

24 Julio 2007
La posibilidad de que se haya tramado un plan para matar a José Eduardo Salas sumó ayer un nuevo indicio. Una mujer declaró en Tribunales que los dos perros que eran de la familia fueron envenenados, y deslizó la posibilidad de que se haya experimentado con los animales.
La testigo pertenece al círculo íntimo de la familia Salas, y comparte con ellos gran parte del día. Además de mostrarse conmovida por lo sucedido, dio a entender que el comerciante sabía que su esposa habría estado manteniendo una relación clandestina. "Se lo había comentado a varios de sus amigos", indicó la testigo, según trascendió.
Con respecto a las palabras de la mujer, aún debe prestar testimonio un veterinario, que fue quien atendió a los perros y que, a su entender, habría advertido que a los animales los habían envenenado. El profesional trabaja en Trancas. Lo que aún no se sabe es cuándo declararán los hijos de la pareja. Ellos estaban en la casa cuando ocurrió el crimen, aunque, según dijeron, no vieron ni escucharon nada, ya que se encontraban en la planta alta. Según contaron ellos, sus padres se llevaban bien. En las próximas horas prestarán testimonio ante la fiscal Adriana Giannoni otras personas que, según trascendió, afirmarían que Silvia Lai y Luis Pichinetti mantenían encuentros furtivos en San Miguel de Tucumán.