24 Julio 2007 Seguir en 
La noche que había comenzado con alegría y baile terminó con sangre para Cristian Adrián Santos. El peluquero, de 37 años, fue asesinado a golpes a la puerta de su casa, en el barrio Juan Pablo I.
El ataque, según la hipótesis que manejan los investigadores, se produjo porque la víctima se habría resistido a un asalto. Los delincuentes habrían pretendido robar objetos de valor que tenía en su domicilio. Santos se había preparado durante todo el domingo para ir a bailar a un boliche de Rivadavia al 1.300. Allí, de acuerdo con la versión oficial, conoció a dos jóvenes. A las 4, cuando el local cerró sus puertas, los invitó a su vivienda en calle República de Siria 894 (altura Pedro Miguel Aráoz al 1.000).
"Estuvieron divirtiéndose un rato. Después escuché gritos, como si estuvieran discutiendo, pero no hice caso. Me despertó un vecino para avisarme que habían matado a mi hermano", dijo Nancy Santos, que vivía con la víctima.
El homicidio, según los investigadores, fue cometido cerca de las 5. Hasta el momento no saben cuál fue el móvil del crimen, pero se sospecha que los invitados intentaron robarle. Santos los habría obligado a que se retiraran del lugar. En la vereda, le pegaron cinco fuertes golpes en la cabeza. Se desconoce con qué le pegaron.
"Escuchamos un par de gritos y nada más. Miré por una ventana y lo vi tirado en la calle. Llamé a la Policía y después me enteré de que otro vecino ya le había avisado a la hermana", contó Juan Carlos Heredia, vecino de la víctima.
Personal de Seguridad Personal, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreyra y René Aguirre, y de la Regional Capital, al mando de los comisarios Víctor Pacheco y Heberto Cortez, confirmó que los ladrones no habían robado nada, ni siquiera el teléfono celular de la víctima.
Los investigadores no saben si los asesinos se movilizaban en algún vehículo. Varios vecinos dijeron que habían escuchado un auto que partió raudamente, pero no pudieron aportar más detalles.
La fiscal Adriana Giannoni, que acudió al lugar, ordenó que se les tome declaración a familiares, amigos y allegados de la víctima.
"Era muy querido en el barrio. No podemos entender cómo alguien fue capaz de hacer algo así. Lo mataron como a un perro", afirmó María del Rosa de Herrera, vecina del lugar.
Otras mujeres contaron que Santos, con gran esfuerzo, había logrado abrir su peluquería. "Luchó para concretar su sueño", aseguró Luciana Rodríguez. "Fue feliz en su vida y ahora, que está muerto, debemos respetarlo", dijo María Luisa Jiménez, clienta de Santos.
El ataque, según la hipótesis que manejan los investigadores, se produjo porque la víctima se habría resistido a un asalto. Los delincuentes habrían pretendido robar objetos de valor que tenía en su domicilio. Santos se había preparado durante todo el domingo para ir a bailar a un boliche de Rivadavia al 1.300. Allí, de acuerdo con la versión oficial, conoció a dos jóvenes. A las 4, cuando el local cerró sus puertas, los invitó a su vivienda en calle República de Siria 894 (altura Pedro Miguel Aráoz al 1.000).
"Estuvieron divirtiéndose un rato. Después escuché gritos, como si estuvieran discutiendo, pero no hice caso. Me despertó un vecino para avisarme que habían matado a mi hermano", dijo Nancy Santos, que vivía con la víctima.
El homicidio, según los investigadores, fue cometido cerca de las 5. Hasta el momento no saben cuál fue el móvil del crimen, pero se sospecha que los invitados intentaron robarle. Santos los habría obligado a que se retiraran del lugar. En la vereda, le pegaron cinco fuertes golpes en la cabeza. Se desconoce con qué le pegaron.
"Escuchamos un par de gritos y nada más. Miré por una ventana y lo vi tirado en la calle. Llamé a la Policía y después me enteré de que otro vecino ya le había avisado a la hermana", contó Juan Carlos Heredia, vecino de la víctima.
Personal de Seguridad Personal, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreyra y René Aguirre, y de la Regional Capital, al mando de los comisarios Víctor Pacheco y Heberto Cortez, confirmó que los ladrones no habían robado nada, ni siquiera el teléfono celular de la víctima.
Los investigadores no saben si los asesinos se movilizaban en algún vehículo. Varios vecinos dijeron que habían escuchado un auto que partió raudamente, pero no pudieron aportar más detalles.
La fiscal Adriana Giannoni, que acudió al lugar, ordenó que se les tome declaración a familiares, amigos y allegados de la víctima.
"Era muy querido en el barrio. No podemos entender cómo alguien fue capaz de hacer algo así. Lo mataron como a un perro", afirmó María del Rosa de Herrera, vecina del lugar.
Otras mujeres contaron que Santos, con gran esfuerzo, había logrado abrir su peluquería. "Luchó para concretar su sueño", aseguró Luciana Rodríguez. "Fue feliz en su vida y ahora, que está muerto, debemos respetarlo", dijo María Luisa Jiménez, clienta de Santos.







