24 Julio 2007 Seguir en 
La empresa Papelera Tucumán se convirtió en la primera víctima de la quema de caña en la provincia. Debido a los incendios en los cañaverales, el domingo se cayó una línea de 132 kw que transportaba energía eléctrica directamente a la planta, que quedó sin suministro en dos oportunidades.
"Decir que tuvimos problemas es poco. Fue un verdadero desastre. A las 15 (del domingo) la quema de caña nos sacó la planta de servicio de una forma brusca y violenta; fue una calamidad. Cuando comenzamos a arrancar de nuevo, un segudo corte provocó daños muy grandes en equipos electrónicos", denunció a LA GACETA el gerente de Papelera Tucumán, Gerardo Cigliutti.
Según el ejecutivo, los daños obligaron a que personal de mantenimiento y de sistemas haya tenido que trabajar hasta las 3 de ayer. "Empezamos a operar nuevamente, pero con muchas deficiencias en en el equipamiento electrónico que no pudimos resolver; sólo pudimos estabilizar la marcha en la tarde de hoy (por ayer)", indicó.
Cigliutti dejó en claro que todo lo ocurrido fue certificado por escribano público y anticipó que la empresa demandará judicialmente a todos los responsables por los daños a la planta. "Salimos de la crisis del gas y entramos en la crisis por la quema de caña. Así no se puede producir, y lo peor es que parece que tenemos para varios meses con este problema", se quejó. El gerente de Papelera Tucumán se mostró preocupado porque, según él, "la impresión es que a los dueños de los campos no les preocupa la situación ni los daños que pueden provocar a toda la economía de la provincia".
Por otra parte, el gerente operativo de Transnoa, Oscar Mealla, informó que ayer no hubo dificultades en las líneas de media y alta tensión por la quema de caña.
"Decir que tuvimos problemas es poco. Fue un verdadero desastre. A las 15 (del domingo) la quema de caña nos sacó la planta de servicio de una forma brusca y violenta; fue una calamidad. Cuando comenzamos a arrancar de nuevo, un segudo corte provocó daños muy grandes en equipos electrónicos", denunció a LA GACETA el gerente de Papelera Tucumán, Gerardo Cigliutti.
Según el ejecutivo, los daños obligaron a que personal de mantenimiento y de sistemas haya tenido que trabajar hasta las 3 de ayer. "Empezamos a operar nuevamente, pero con muchas deficiencias en en el equipamiento electrónico que no pudimos resolver; sólo pudimos estabilizar la marcha en la tarde de hoy (por ayer)", indicó.
Cigliutti dejó en claro que todo lo ocurrido fue certificado por escribano público y anticipó que la empresa demandará judicialmente a todos los responsables por los daños a la planta. "Salimos de la crisis del gas y entramos en la crisis por la quema de caña. Así no se puede producir, y lo peor es que parece que tenemos para varios meses con este problema", se quejó. El gerente de Papelera Tucumán se mostró preocupado porque, según él, "la impresión es que a los dueños de los campos no les preocupa la situación ni los daños que pueden provocar a toda la economía de la provincia".
Por otra parte, el gerente operativo de Transnoa, Oscar Mealla, informó que ayer no hubo dificultades en las líneas de media y alta tensión por la quema de caña.







