24 Julio 2007 Seguir en 
Los bajos montos de las multas que se deben pagar y un proceso administrativo engorroso que favorece a los infractores son los aspectos que el Gobierno buscará modificar para combatir la quema de caña en la provincia. Luego de una reunión con industriales y con cañeros, funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo reconocieron que con los actuales instrumentos legales resulta muy dificultosa e ineficaz la lucha contra los incendios de los cañaverales. Se propone, entonces, introducir cambios en las leyes y en las reglamentaciones que prohíben esta práctica, que se masificó en los últimos días como consecuencia directa del apuro del sector productivo por levantar la cosecha afectada por las heladas. Hasta ahora, los infractores debían abonar multas de entre 500 y 2.500 litros de gasoil por quemar caña, y se busca elevar este castigo a entre 5.000 y 10.000 litros (alrededor de $ 18.000 como máximo). Se propiciará, además, que las actuaciones lleguen a la Justicia provincial y federal.







