23 Julio 2007 Seguir en 
Luis Eduardo Pichinetti, principal acusado del homicidio del comerciante José Luis Salas, se presentará esta semana a declarar y, si bien negaría que fue el autor del crimen, admitiría que mantenía un romance con la esposa de la víctima, Silvia Raquel Lai.
Pichinetti, de 35 años, fue detenido el lunes de la semana pasada, un día después del crimen. A pesar de que ante la Policía y ante la psicóloga según trascendió confesó haber matado a golpes a Salas en la madrugada del domingo 15 de julio, se negó dos veces a declarar en Tribunales. A pesar de esto, la fiscal VIII de Instrucción, Adriana Giannoni ya tendría pruebas para imputarlos a él y a Lai por el homicidio que conmueve a los vecinos de Trancas. Por esto, no considera clave el testimonio del imputado.
Salas fue asesinado mientras dormía profundamente, puesto que se sospecha que fue sedado con un somnífero. Le asestaron al menos cinco golpes con una barra de acero similares a las que se utilizan en los gimnasios.
Peritos de la Policía Científica comenzarán a examinar hoy un departamento ubicado en calle Balcarce al 300 donde, supuestamente, los detenidos mantenían encuentros íntimos durante los fines de semana. Es muy probable que se cite a declarar a los porteros de ese edificio a fin de indagar sobre esa versión.
Además, la fiscal Giannoni recibiría en las próximas horas el resultado del informe sobre los cruces telefónicos que realizó personal de Gendarmería Nacional. De ese modo constatará si los dos acusados se comunicaron o no antes y después del crimen.
Por teléfono
Se sospecha que Lai le habría avisado a Pichinetti que su esposo estaba dormido para que él se presentara en su domicilio y atacara con una mancuerna a la víctima. El objeto aún no fue encontrado y se sospecha que el atacante lo arrojó al río. Personal de la Policía Lacustre vadea El Boyero en su busca.
Giannoni tiene tiempo hasta la próxima semana para decidir si pide prisión preventiva contra los dos sospechosos. Ambos serían acusados de homicidio agravado por la premeditación y la alevosía, por lo que ambos enfrentarían la pena de prisión perpetua.
El abogado defensor de Pichinetti, Roberto Flores, presentará hoy un escrito en el cual solicitará formalmente que se le tome declaración a su cliente. Sin embargo, el letrado se apresuró a adelantar que Pichinetti no se hará responsable del crimen. "El no puede confesar algo que no hizo. Responderá todas las preguntas que le haga la fiscal, pero desde ya que no develará ningún plan macabro puesto que no existió", insistió el profesional.
¿Y los indicios que hay en contra de su defendido? le preguntó LA GACETA a Flores. "Son sólo versiones; la fiscal tendrá que investigar para conseguir pruebas en contra de Pichinetti. Hasta el momento no hay nada contundente que complique su situación procesal", respondió Flores.
A pesar de que Lai, al declarar junto a su abogado Jorge Lobo Aragón negó haber mantenido un romance con el profesor de gimnasia, Pichinetti lo admitiría. Esto le daría a la fiscal otro indicio importante para el esclarecimiento del caso. La mujer se encontraba en la casa cuando se cometió el homicidio si bien según ella estaba en la planta alta, y a su marido lo asesinaron abajo. Sólo aseguró que escuchó un golpe y una moto que se alejaba.
Quienes también podrían declarar esta semana son los hijos de la pareja (los cuatro son menores de edad) y su hermano, Carlos Lai, que fue el que encontró, junto con la Policía, el cadáver.
Pichinetti, de 35 años, fue detenido el lunes de la semana pasada, un día después del crimen. A pesar de que ante la Policía y ante la psicóloga según trascendió confesó haber matado a golpes a Salas en la madrugada del domingo 15 de julio, se negó dos veces a declarar en Tribunales. A pesar de esto, la fiscal VIII de Instrucción, Adriana Giannoni ya tendría pruebas para imputarlos a él y a Lai por el homicidio que conmueve a los vecinos de Trancas. Por esto, no considera clave el testimonio del imputado.
Salas fue asesinado mientras dormía profundamente, puesto que se sospecha que fue sedado con un somnífero. Le asestaron al menos cinco golpes con una barra de acero similares a las que se utilizan en los gimnasios.
Peritos de la Policía Científica comenzarán a examinar hoy un departamento ubicado en calle Balcarce al 300 donde, supuestamente, los detenidos mantenían encuentros íntimos durante los fines de semana. Es muy probable que se cite a declarar a los porteros de ese edificio a fin de indagar sobre esa versión.
Además, la fiscal Giannoni recibiría en las próximas horas el resultado del informe sobre los cruces telefónicos que realizó personal de Gendarmería Nacional. De ese modo constatará si los dos acusados se comunicaron o no antes y después del crimen.
Por teléfono
Se sospecha que Lai le habría avisado a Pichinetti que su esposo estaba dormido para que él se presentara en su domicilio y atacara con una mancuerna a la víctima. El objeto aún no fue encontrado y se sospecha que el atacante lo arrojó al río. Personal de la Policía Lacustre vadea El Boyero en su busca.
Giannoni tiene tiempo hasta la próxima semana para decidir si pide prisión preventiva contra los dos sospechosos. Ambos serían acusados de homicidio agravado por la premeditación y la alevosía, por lo que ambos enfrentarían la pena de prisión perpetua.
El abogado defensor de Pichinetti, Roberto Flores, presentará hoy un escrito en el cual solicitará formalmente que se le tome declaración a su cliente. Sin embargo, el letrado se apresuró a adelantar que Pichinetti no se hará responsable del crimen. "El no puede confesar algo que no hizo. Responderá todas las preguntas que le haga la fiscal, pero desde ya que no develará ningún plan macabro puesto que no existió", insistió el profesional.
¿Y los indicios que hay en contra de su defendido? le preguntó LA GACETA a Flores. "Son sólo versiones; la fiscal tendrá que investigar para conseguir pruebas en contra de Pichinetti. Hasta el momento no hay nada contundente que complique su situación procesal", respondió Flores.
A pesar de que Lai, al declarar junto a su abogado Jorge Lobo Aragón negó haber mantenido un romance con el profesor de gimnasia, Pichinetti lo admitiría. Esto le daría a la fiscal otro indicio importante para el esclarecimiento del caso. La mujer se encontraba en la casa cuando se cometió el homicidio si bien según ella estaba en la planta alta, y a su marido lo asesinaron abajo. Sólo aseguró que escuchó un golpe y una moto que se alejaba.
Quienes también podrían declarar esta semana son los hijos de la pareja (los cuatro son menores de edad) y su hermano, Carlos Lai, que fue el que encontró, junto con la Policía, el cadáver.
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