El Zonda causó una tragedia en La Angostura

Tres pescadores, uno de ellos un menor de 10 años, murieron al volcar la embarcación que estaba en el medio del espejo de agua.

ARDUA TAREA. Efectivos de la Policía Lacustre se preparan para buscar el bote, que se hundió rápidamente. GENTILEZA RODOLFO CASEN
ARDUA TAREA. Efectivos de la Policía Lacustre se preparan para buscar el bote, que se hundió rápidamente. GENTILEZA RODOLFO CASEN
22 Julio 2007
CONCEPCION.- Tres pescadores, entre ellos un niño de 10 años, murieron ahogados ayer a la mañana en las heladas aguas del dique La Angostura de El Mollar al zozobrar, a causa de un fuerte viento, la embarcación en la que permanecían desde temprana hora. Las víctimas fueron identificadas como Luís Alberto Ribó, de 75 años, su nieto Julio Ignacio Martinez Ribó, de 10 años, y Daniel Zamorano, de 64 años, todos de Yerba Buena.
Según los primeros indicios recogidos por la Policía, a los deportistas los sorprendió una intensa corriente del sector norte alrededor de las 10 y, de acuerdo con otra versión, cuando intentaron retornar al embarcadero, el bote se dio vuelta.
Pese a que los tres llevaban puestos sus respectivos salvavidas, las frías aguas les habrían generado una hipotermia que  impidió a las víctimas sobreponerse al oleaje. “Es muy probable que,  virtualmente inmovilizados, se ahogaron sin poder hacer nada para salvar sus vida”, conjeturó Luis Lucentino, un pescador que tiene su residencia de descanso cerca de La Angostura.

Con experiencia
Ribó era un ex dirigente del Club de Pesca y Náutica de El Mollar. Conocía perfectamente sobre los riesgos que a veces se suscitan en La Angostura cuando, como ayer, sopla el viento Zonda. Por eso todos trataban de encontrarle una explicación a su decisión de lanzarse a pescar en el espejo de agua junto a su nieto y un amigo.
“Seguramente ingresaron  temprano, cuando todo estaba tranquilo. Después, llegó una corriente del norte. Don Luís sabía lo que tenía que hacer en ese trance. No entiendo lo que pudo haber pasado para que se hundiera la lancha. Es posible que no haya estado bien anclada”, añadió Lucentino.
“Cuando hay viento lo mejor es salir inmediatamente. Pero la situación se pone difícil cuando te sorprende en el medio de la represa, como en este caso”, apuntó el pescador.
Lucentino también explicó otro de los peligros que corren los pescadores. “Hay que saber que en esta época, caer al agua de este dique representa una muerte segura. El salvavidas sólo sirve para ubicar el cuerpo”, señaló.

Rescate
Los cuerpos de los tres ahogados fueron rescatados por Miguel Cristófano, un pescador que salió a socorrer a las víctimas cuando le avisaron que la lancha se había dado vuelta. Cuando llegó a donde estaban los pescadores, los tres yacían ya sin vida y; flotando en las gélidas aguas. El bote se había perdido en las profundidades. Desde el momento del naufragio hasta el rescate no pasaron más de 20 minutos. El socorrista prefirió no realizar declaraciones.
“Nos avisaron alrededor de las 10.15 que tres pescadores habían muerto en un naufragio. Cuando llegamos los cuerpos ya habían sido sacados y estaban a la orilla del lago”, señaló el comisario René Torchán, uno de los jefes de la Unidad Regional Oeste que estuvo a cargo de la investigación de la tragedia.
El jefe policial se encargó de desmentir la versión de que las víctimas no llevaban puestos salvavidas.“Logramos confirmar que si tenían puestos esos elementos de seguridad. Al parecer, los mató el agua muy fría. Pero eso lo determinarán los médicos cuando se les realicen la autopsia”, señaló el comisario.
Una honda congoja sacudió en el hospital de Tafí del Valle los parientes de las víctimas, quienes se encontraban en sus casas cuando les llegó la trágica noticia.
Después del medio día, efectivos de la Policía Lacustre, al mando del comisario principal Néstor Osores, se abocaron a la labor de procurar rescatar del fondo del dique la lancha hundida. (C)

PUNTO DE VISTA
El salvavidas es fundamental
POR COMISARIO NESTOR OSORES, JEFE DE LA POLICIA LACUSTRE
Llevar puesto el chaleco salvavidas es fundamental. Este elemento, junto al silbato y las bengalas, son medidas de seguridad muy importantes no sólo para la pesca deportiva embarcada si no para cualquier actividad náutica.
En caso de caer al agua, el chaleco permitirá esperar hasta el rescate. Es por esto que siempre hay que tener elementos de flotabilidad abordo. Si el auxilio se demora y la temperatura del agua es muy baja, es recomendable intentar llegar a la orilla. Hay indumentaria que permite soportar bajas temperaturas, como los trajes de neoprene.
En cuanto al viento, este se da en forma imprevista, así que no hay precauciones especiales, además de las ya mencionadas y que deben tenerse en cuenta en todo momento.
Por otro lado, el peligro del viento Zonda es que, además de sorprender por su fuerza, provoca oleajes grandes de hasta 50 centímetros de alto, lo que aumenta el riesgo de que le embarcación vuelque.
Además, es recomendable informar antes de adentrarse en una embarcación a un espejo de agua de gran tamaño para evitar inconvenientes.
Las medidas de precaución deben tenerse en cuenta siempre y no hay que confiar en las condiciones climáticas.

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