18 Julio 2007 Seguir en 
Washington.- La red Al Qaeda ha renovado su capacidad para atacar EEUU e intensificará sus esfuerzos para efectuar operaciones en el país, reveló ayer un informe de la inteligencia estadounidense.
“Estimamos que la organización conservó o recuperó elementos esenciales de su capacidad de ataque contra el territorio estadounidense: una base en las zonas tribales de Pakistán, lugartenientes operacionales y su dirección”, estima el documento, una síntesis de las opiniones de los 16 organismos de Inteligencia, entre ellos la CIA y la DIA (inteligencia militar).
El informe fue divulgado a casi seis años del lanzamiento de la guerra contra el terrorismo por el presidente George W. Bush, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 (11-S).
“Aunque en los EEUU sólo descubrimos a un pequeño grupo de individuos con nexos con el liderazgo de Al Qaeda desde el 11 de septiembre, consideramos que (la organización) intensificará sus esfuerzos para insertar elementos operativos” en este país, agregó el documento. Los servicios de inteligencia concluyen que “los Estados Unidos se enfrentan actualmente a una amenaza que aumenta”.
Las grandes líneas del informe fueron reveladas por el diario “Washington Post”. Bush apareció entonces a la defensiva: “Al Qaeda es más débil hoy que nunca antes”.
La lucha contra el terrorismo emprendida a partir de 2001 por Bush redujo la capacidad de Al Qaeda de atacar a los Estados Unidos, repitió ayer la asesora de la Casa Blanca en materia de seguridad interna, Frances Townsend.
Los adversarios demócratas del mandatario lo acusan de haber desviado los recursos destinados a la lucha contra el terrorismo cuando decidió invadir Irak en marzo de 2003. Además, lo hacen responsable de haber radicalizado con sus acciones a muchos musulmanes de Europa y Medio Oriente.
Los servicios de inteligencia estiman que la lucha contra el terrorismo a nivel internacional desde 2001 permitió desbaratar proyectos de atentados contra EEUU.
Esos esfuerzos condujeron a los grupos terroristas a percibir al territorio estadounidense como un blanco más difícil de atacar que en septiembre de 2001, escriben. Pero manifiestan preocupación por la solidez de la cooperación internacional a medida que se aleja el 11-S y aumentan las divergencias sobre el carácter de esa amenaza.
Según el informe, Al Qaeda sigue decidida a provocar un gran número de víctimas en atentados en Estados Unidos. El grupo extremista, dirigido por Osama bin Laden, sigue inclinado a adquirir armas de destrucción masiva, incluidas armas nucleares y biológicas, “y no dudará en usarlas”, sostiene el informe. (AFP)
“Estimamos que la organización conservó o recuperó elementos esenciales de su capacidad de ataque contra el territorio estadounidense: una base en las zonas tribales de Pakistán, lugartenientes operacionales y su dirección”, estima el documento, una síntesis de las opiniones de los 16 organismos de Inteligencia, entre ellos la CIA y la DIA (inteligencia militar).
El informe fue divulgado a casi seis años del lanzamiento de la guerra contra el terrorismo por el presidente George W. Bush, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 (11-S).
“Aunque en los EEUU sólo descubrimos a un pequeño grupo de individuos con nexos con el liderazgo de Al Qaeda desde el 11 de septiembre, consideramos que (la organización) intensificará sus esfuerzos para insertar elementos operativos” en este país, agregó el documento. Los servicios de inteligencia concluyen que “los Estados Unidos se enfrentan actualmente a una amenaza que aumenta”.
Las grandes líneas del informe fueron reveladas por el diario “Washington Post”. Bush apareció entonces a la defensiva: “Al Qaeda es más débil hoy que nunca antes”.
La lucha contra el terrorismo emprendida a partir de 2001 por Bush redujo la capacidad de Al Qaeda de atacar a los Estados Unidos, repitió ayer la asesora de la Casa Blanca en materia de seguridad interna, Frances Townsend.
Los adversarios demócratas del mandatario lo acusan de haber desviado los recursos destinados a la lucha contra el terrorismo cuando decidió invadir Irak en marzo de 2003. Además, lo hacen responsable de haber radicalizado con sus acciones a muchos musulmanes de Europa y Medio Oriente.
Los servicios de inteligencia estiman que la lucha contra el terrorismo a nivel internacional desde 2001 permitió desbaratar proyectos de atentados contra EEUU.
Esos esfuerzos condujeron a los grupos terroristas a percibir al territorio estadounidense como un blanco más difícil de atacar que en septiembre de 2001, escriben. Pero manifiestan preocupación por la solidez de la cooperación internacional a medida que se aleja el 11-S y aumentan las divergencias sobre el carácter de esa amenaza.
Según el informe, Al Qaeda sigue decidida a provocar un gran número de víctimas en atentados en Estados Unidos. El grupo extremista, dirigido por Osama bin Laden, sigue inclinado a adquirir armas de destrucción masiva, incluidas armas nucleares y biológicas, “y no dudará en usarlas”, sostiene el informe. (AFP)







