14 Julio 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- En su nueva faceta ecologista, Gustavo Cordera asumió que como el rockero popular e influyente que es puede dirigirse a la gente porque "la gente cree en nosotros". "Nuestros intereses no tienen que ver con los de los políticos, son más sencillos, más reales. Le damos a la gente algo que produce placer, que es la música, y por eso tenemos más confianza con la gente", indicó en un reportaje. El líder del grupo de rock La Bersuit, reclamó la aprobación de la ley que declara la emergencia forestal y prohíbe la tala indiscriminada de bosques nativos sin autorización previa de los gobiernos provinciales.Lejos de aquella voz cantante que expandió combativas canciones de Las Manos de Filippi como "Sr. Cobranza" y "Se viene", Cordera charló largamente con la prensa y, entre otras cosas, habló de la falta de amor y respeto hacia la naturaleza.
En ese tono, además, defendió a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti ("tiene las mejores intenciones", sostuvo), y expuso detalladamente su postura frente a la iniciativa conocida como la Ley Bonasso. El proyecto, creado por el diputado nacional y periodista Miguel Bonasso y reclamado por las organizaciones ambientalistas y por los pueblos originarios, tiene media sanción de Diputados pero se encuentra trabado en el Senado, por presiones de legisladores del Noroeste, según denunció Greenpeace.
-¿Es esa posibilidad la que rescatás del "Live Earth"?
-Estos conciertos empezaron a generar una dinámica que todavía no tiene la fuerza que debe tener porque esto es cuestión de vida o muerte, pero la cosa se empezó a mover y eso es bueno. Está bien que la gente se acerque a los músicos para contarles lo que está pasando en sus barrios y en sus provincias porque, de alguna manera, somos los voceros de la gente que no es escuchada.
-¿Le tenés miedo a un lugar como el que ocupan Bono o Sting, que son las caras más visibles de estos eventos benéficos?
-Descargo esa bronca y esta tensión a través de la música y las canciones. No se va a notar directamente en el nuevo trabajo de Bersuit porque me parece burdo utilizar a la música y al arte para expresar algo que ya está a la vista. La música es algo más libre, las canciones no tienen un propósito, simplemente son y no quiero que la canción sea "un propósito para" como le sucede a Bono o a Sting. Ya no hay que perder más tiempo en cambiarle la cabeza a dirigentes políticos viejos como Bono quiso hacer con George Bush. (Télam)
En ese tono, además, defendió a la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti ("tiene las mejores intenciones", sostuvo), y expuso detalladamente su postura frente a la iniciativa conocida como la Ley Bonasso. El proyecto, creado por el diputado nacional y periodista Miguel Bonasso y reclamado por las organizaciones ambientalistas y por los pueblos originarios, tiene media sanción de Diputados pero se encuentra trabado en el Senado, por presiones de legisladores del Noroeste, según denunció Greenpeace.
-¿Es esa posibilidad la que rescatás del "Live Earth"?
-Estos conciertos empezaron a generar una dinámica que todavía no tiene la fuerza que debe tener porque esto es cuestión de vida o muerte, pero la cosa se empezó a mover y eso es bueno. Está bien que la gente se acerque a los músicos para contarles lo que está pasando en sus barrios y en sus provincias porque, de alguna manera, somos los voceros de la gente que no es escuchada.
-¿Le tenés miedo a un lugar como el que ocupan Bono o Sting, que son las caras más visibles de estos eventos benéficos?
-Descargo esa bronca y esta tensión a través de la música y las canciones. No se va a notar directamente en el nuevo trabajo de Bersuit porque me parece burdo utilizar a la música y al arte para expresar algo que ya está a la vista. La música es algo más libre, las canciones no tienen un propósito, simplemente son y no quiero que la canción sea "un propósito para" como le sucede a Bono o a Sting. Ya no hay que perder más tiempo en cambiarle la cabeza a dirigentes políticos viejos como Bono quiso hacer con George Bush. (Télam)









