Hace 200 años nació en Italia el "héroe de dos mundos"

El prócer Giuseppe Garibaldi es comparado con el "Che" Guevara; cuando lo sentenciaron a muerte se ganó el mote de guerrero sin fronteras.

02 Julio 2007
ROMA, Italia.- Fue un héroe, un guerrillero, un revolucionario y, además, apuesto. Debido a esos atributos Giuseppe Garibaldi (1807-1882) es comparado muchas veces con el argentino Ernesto "Che" Guevara, y sigue siendo una de las figuras históricas más populares de Italia.

Garibaldi, nacido en Niza (hoy Francia), fue uno de los protagonistas más populares del movimiento de unificación italiana entre 1820 y 1870. El 4 de julio, el país europeo celebrará los 200 años de su nacimiento.

La carrera política de Garibaldi comenzó con una condena a muerte: después de que el joven participara en 1834 en un fracasado levantamiento en el Piamonte, fue sentenciado a morir.

Sin embargo, consiguió escapar a Sudamérica, donde participó en levantamientos en Brasil y en Uruguay, y hasta comandó una flota naval contra las fuerzas del argentino Juan Manuel de Rosas, encabezadas por Guillermo Brown.

Fue en tierras sudamericanas donde conoció a su esposa, Ana Maria de Jesus Ribeiro, con quien se casó en 1842 y con quien tuvo cuatro hijos. En 1848, Garibaldi regresó a Italia, y participó en la guerra de independencia contra Austria. Debido a su carrera militar a ambos lados del Atlántico, sus simpatizantes lo llamaron el "héroe de los dos mundos".

Un mito en vida
El pensamiento de Garibaldi estuvo profundamente influido por el demócrata y luchador por la libertad Giuseppe Mazzini, quien desde muy temprano abogó por la autodeterminación de los pueblos europeos y sobre todo por la independencia y la unificación del Estado Italiano.

Ya sea en el combate de Piamonte-Cerdeña contra Austria, en la conquista de Nápoles y Sicilia o en la guerra franco-prusiana, las campañas de Garibaldi eran legendarias y lo convirtieron en un mito en vida.

Particularmente famosa fue "La expedición de los 1.000", en 1860, cuando el combatiente italiano desembarcó con poco más de 1.000 voluntarios en la costa de Sicilia y encabezó la última fase del "Risorgimento", el movimiento de unificación italiana.

Hasta entonces el país era gobernado por varios poderes. Piamonte- Cerdeña estaba bajo el dominio de Víctor Manuel II junto con su primer ministro, el conde Camillo Benso de Cavour. Al sur del Estado Pontificio los borbones controlaban el reino de Nápoles, incluida Sicilia. Garibaldi consiguió deponer la monarquía de Nápoles y un año después de su victoria se proclamó el reino de Italia.

"Garibaldi era consciente de haberse convertido en un capítulo de la historia universal: sabía que era uno de esos héroes cuyo nombre no se olvida", escribió el periodista Massimo L. Salvadori en "La Repubblica". "Su mito personal superó todos los límites", resumió.

Aunque Hollywood no se haya interesado en la vida del héroe de los dos mundos, que murió en el exilio en 1882, a sus simpatizantes y estudiosos no les importa. La historiadora Lucy Riall señala que "todo el Risorgimento fue como un film melodramático, con héroes, traidores, bellas mujeres, violencia, tragedia y un final feliz". (DPA)



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