01 Julio 2007 Seguir en 
Rostov del Don, Rusia.- El presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que Venezuela será una potencia mundial con la ayuda de Rusia. Ayer, al cerrar su visita a ese país, y luego de mantener varias reuniones con su par anfitrión, Vladimir Putin, Chávez señaló que Moscú “ayudará a Venezuela de una manera más fuerte y sólida, con su tecnología, con su empresariado y con su desarrollo, a convertirla en una gran potencia”.
Chávez sostuvo que Venezuela y Rusia hicieron grandes pasos hacia adelante en los rubros de economía, energía y petróleo. Asimismo, anunció sobre negociaciones realizadas en Bielorrusia, donde visitó al fabricante ruso de helicópteros Rostvertol. Caracas está interesada en la compra de armamento y equipos militares “para defender una nación que será cada vez más atractiva para algunos indeseables”, dijo en alusión a EEUU.
El mandatario venezolano se despidió de Putin y viajó a Teherán, donde se reunirá hoy con el presidente Mahmud Ahmadinejad. Por su parte, Putin llegará hoy a Estados Unidos, donde mantendrá una reunión cumbre con George W. Bush. Chávez analizará con Ahmadinejad la situación mundial y la marcha de los acuerdos bilaterales que firmaron el año pasado sobre explotación de petroleo, petroquímicos, vivienda, aviación civil, medicinas, planificación urbana y acuerdos financieros.
El gesto de Bush
Por su parte, Bush recibirá hoy a Putin en Kennebunkport, en el Estado de Maine. El lugar de encuentro es toda una señal de aprecio por parte de Bush. Putin es el primer extranjero de este rango que llega a la residencia de verano de los padres de Bush. Kennebunkport es una ciudad portuaria de la costa atlántica en el noreste de EEUU. Tanto la Casa Blanca como el Kremlin advirtieron sobre grandes expectativas para este encuentro. Las relaciones entre ambos países han caído a su punto más bajo desde el fin de la Guerra Fría. Los temas más controvertidos actualmente son el planeado sistema antimisiles estadounidense en Europa central y la prevista independencia de la separatista provincia serbia de Kosovo. Además, hay controversias por la pendiente ratificación del Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FCE). Moscú y Washington también disienten respecto de los peligros que pudiera representar el programa nuclear iraní. Bush y Putin compartirán hoy una cena y mañana mantendrán la reunión formal. Luego Putin visitará Guatemala. (DPA)
La economía venezolana crece, muy desordenadamente, a un ritmo casi frenético, cercano al 12% anual. Como consecuencia de ello, hasta en las villas miseria que rodean Caracas crecen como hongos, sobre los techos precarios, los discos que captan la televisión satelital. Atento a que el precio del petróleo se multiplicó seis veces desde que el patológico Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela, en 1999, el gasto público ha crecido masivamente, cual alud, alimentando el crecimiento.
Pero la espiral del gasto público ha llevado la tasa de inflación venezolana a uno de los niveles más altos del mundo: al 20% anual. Aunque también allí las estadísticas oficiales se manipulean, a rajatabla. Si, de pronto, el gasto disminuyera, la tasa de inflación seguramente se dispararía aún más, y rápidamente.
Lo que sucede está lejos de ser una política fiscal. Es más bien un delirio. Como los ingresos del petróleo llegan en dólares, es necesario imprimir bolívares para gastarlos y la masa de dinero local en circulación ha crecido también seis veces, pero sólo desde 2003. En el mercado negro, el presuntamente orgulloso bolívar está en caída libre. La cotización del dólar en el mercado paralelo (negro) ya duplica a la oficial, que es de 2.150 bolívares por unidad.
Una película conocida
La política desorbitadamente expansiva ha impulsado violentamente al consumo y generado así desajustes entre la oferta y la demanda de muchos productos, los que son intensificados por las tasas de interés negativas que, naturalmente desalientan el ahorro y empujan a gastar. Por esto es que escasean productos básicos, como la leche, los huevos, el aceite y, en general, los artículos alimenticios. Los anaqueles en los mercados están casi siempre semi-vacíos. Las colas se multiplican cada vez más y la gente pierde mucho tiempo en procura de lo que necesita. Para nosotros, todo esto huele a “déja vu”, es obvio.
Con el discurso de Chávez, la inversión se ha retraído -es una consecuencia que no sorprende a nadie- y la escasez debe corregirse con importaciones. Dedos acusadores apuntan a los “malvados empresarios”, a los que culpan de no producir bienes en cantidad suficiente. Ante las diatribas y las demonizaciones, la retracción empresarial aumenta.
Para combatir la inflación se ha reducido el IVA y se han emitido U$S 9.000 millones en bonos de tesorería, endeudando al país. Si el déficit fiscal sigue creciendo, mientras, en paralelo, las reservas siguen cayendo, se prevé un destino final bastante conocido: la siempre traumática devaluación, que sólo hará evidente la pérdida de riqueza, generada por el “vudú” económico que, tanto allí como aquí, tiene sus vociferantes cultores.
Chávez sostuvo que Venezuela y Rusia hicieron grandes pasos hacia adelante en los rubros de economía, energía y petróleo. Asimismo, anunció sobre negociaciones realizadas en Bielorrusia, donde visitó al fabricante ruso de helicópteros Rostvertol. Caracas está interesada en la compra de armamento y equipos militares “para defender una nación que será cada vez más atractiva para algunos indeseables”, dijo en alusión a EEUU.
El mandatario venezolano se despidió de Putin y viajó a Teherán, donde se reunirá hoy con el presidente Mahmud Ahmadinejad. Por su parte, Putin llegará hoy a Estados Unidos, donde mantendrá una reunión cumbre con George W. Bush. Chávez analizará con Ahmadinejad la situación mundial y la marcha de los acuerdos bilaterales que firmaron el año pasado sobre explotación de petroleo, petroquímicos, vivienda, aviación civil, medicinas, planificación urbana y acuerdos financieros.
El gesto de Bush
Por su parte, Bush recibirá hoy a Putin en Kennebunkport, en el Estado de Maine. El lugar de encuentro es toda una señal de aprecio por parte de Bush. Putin es el primer extranjero de este rango que llega a la residencia de verano de los padres de Bush. Kennebunkport es una ciudad portuaria de la costa atlántica en el noreste de EEUU. Tanto la Casa Blanca como el Kremlin advirtieron sobre grandes expectativas para este encuentro. Las relaciones entre ambos países han caído a su punto más bajo desde el fin de la Guerra Fría. Los temas más controvertidos actualmente son el planeado sistema antimisiles estadounidense en Europa central y la prevista independencia de la separatista provincia serbia de Kosovo. Además, hay controversias por la pendiente ratificación del Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FCE). Moscú y Washington también disienten respecto de los peligros que pudiera representar el programa nuclear iraní. Bush y Putin compartirán hoy una cena y mañana mantendrán la reunión formal. Luego Putin visitará Guatemala. (DPA)
PUNTO DE VISTA
El “vudú” económico comenzó a mostrar sus resultados
Por Emilio J. Cárdenas - ex embajador de la Argentina ante Naciones UnidasEl “vudú” económico comenzó a mostrar sus resultados
La economía venezolana crece, muy desordenadamente, a un ritmo casi frenético, cercano al 12% anual. Como consecuencia de ello, hasta en las villas miseria que rodean Caracas crecen como hongos, sobre los techos precarios, los discos que captan la televisión satelital. Atento a que el precio del petróleo se multiplicó seis veces desde que el patológico Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela, en 1999, el gasto público ha crecido masivamente, cual alud, alimentando el crecimiento.
Pero la espiral del gasto público ha llevado la tasa de inflación venezolana a uno de los niveles más altos del mundo: al 20% anual. Aunque también allí las estadísticas oficiales se manipulean, a rajatabla. Si, de pronto, el gasto disminuyera, la tasa de inflación seguramente se dispararía aún más, y rápidamente.
Lo que sucede está lejos de ser una política fiscal. Es más bien un delirio. Como los ingresos del petróleo llegan en dólares, es necesario imprimir bolívares para gastarlos y la masa de dinero local en circulación ha crecido también seis veces, pero sólo desde 2003. En el mercado negro, el presuntamente orgulloso bolívar está en caída libre. La cotización del dólar en el mercado paralelo (negro) ya duplica a la oficial, que es de 2.150 bolívares por unidad.
Una película conocida
La política desorbitadamente expansiva ha impulsado violentamente al consumo y generado así desajustes entre la oferta y la demanda de muchos productos, los que son intensificados por las tasas de interés negativas que, naturalmente desalientan el ahorro y empujan a gastar. Por esto es que escasean productos básicos, como la leche, los huevos, el aceite y, en general, los artículos alimenticios. Los anaqueles en los mercados están casi siempre semi-vacíos. Las colas se multiplican cada vez más y la gente pierde mucho tiempo en procura de lo que necesita. Para nosotros, todo esto huele a “déja vu”, es obvio.
Con el discurso de Chávez, la inversión se ha retraído -es una consecuencia que no sorprende a nadie- y la escasez debe corregirse con importaciones. Dedos acusadores apuntan a los “malvados empresarios”, a los que culpan de no producir bienes en cantidad suficiente. Ante las diatribas y las demonizaciones, la retracción empresarial aumenta.
Para combatir la inflación se ha reducido el IVA y se han emitido U$S 9.000 millones en bonos de tesorería, endeudando al país. Si el déficit fiscal sigue creciendo, mientras, en paralelo, las reservas siguen cayendo, se prevé un destino final bastante conocido: la siempre traumática devaluación, que sólo hará evidente la pérdida de riqueza, generada por el “vudú” económico que, tanto allí como aquí, tiene sus vociferantes cultores.







