01 Julio 2007 Seguir en 
LONDRES.- El gobierno británico elevó ayer su nivel de alerta nacional al máximo, luego de que un vehículo se precipitó contra una terminal aérea en el aeropuerto internacional de Glasgow, Escocia, y se incendió. varias horas después de ocurrido este episodio, la Policía declaró que se trató de un ataque incendiario, y que está relacionado con los dos atentados con coches bomba que fueron desactivados el viernes en Londres.
Ayer por la tarde, un jeep Cherokee se precipitó contra una terminal del aeropuerto internacional y se produjo una explosión. Según testigos, luego de irrumpir en el edificio, un hombre bajó del vehículo y lo roció con gasolina, mientras el que conducía trataba de avanzar mas adentro del edificio. Se trata de dos sujetos de rasgos asiáticos. Uno de ellos sufrió graves quemaduras y se halla hospitalizado en estado crítico. El otro permanece detenido. En el aeropuerto de Glasgow operan más de 40 empresas internacionales y el tráfico es de 9 millones de viajeros al año.
Atando cabos
El nivel crítico -el máximo de cinco en la escala de seguridad- indica que se considera inminente un ataque terrorista, y fue declarado teniendo en cuenta que el viernes fueron desactivados dos coches bomba en la capital. Además, estos hechos se producen a pocos días del segundo aniversario del 7-J en Londres, los atentados suicidas en el metro y en un ómnibus que causaron 52 muertos y 700 heridos. A todo esto se suma que el incidente del viernes ocurrió dos días después de la asunción del nuevo gobierno del premier británico Gordon Brown.
En tanto, la policía londinensese lanzó a la caza de los conductores de los dos coches bomba descubiertos el viernes en el centro de la capital que, según expertos, pertenecen a una célula de la red Al Qaeda. Según informes no confirmados oficialmente, la policía tiene una imagen clara de uno de los sospechosos, capturada por una de las muchas cámaras de circuito cerrado de televisión que funcionan en el área. El ayuntamiento del barrio de Westminster instaló recientemente 160 cámaras suplementarias en los alrededores de Piccadilly Circus y Haymarket, donde se hallaban estacionados los dos coches bomba, sin contar los videos de vigilancia de los cines, discotecas y teatros existentes en esa zona.
Por casualidad
La desarticulación del doble atentado se produjo casi por casualidad. En efecto, uno de los autos estaba estacionado en lugar prohibido y había sido trasladado por una grúa municipal; el otro estaba frente a una discoteca, pero echaba humo, según un hombre que llamó a la Policía para que evite que se produzca un incendio. Según la cadena estadounidense ABC, Scotland Yard dispone de una imagen muy clara del conductor del Mercedes que se hallaba en Haymarket, entre Piccadilly Circus y Trafalgar Square. El alcalde de Londres, Ken Livingstone, prometió total seguridad durante el fin de semana, con motivo de actos y manifestaciones en la capital británica. Ayer eran esperadas unas 500.000 personas en la marcha del Orgullo Gay. También está previsto para hoy un mega concierto en recuerdo de la princesa Diana, en el estadio de Wembley. Lady Di nació el 1 de julio de 1967. (Reuter-DPA-AFP-NA)
Ayer por la tarde, un jeep Cherokee se precipitó contra una terminal del aeropuerto internacional y se produjo una explosión. Según testigos, luego de irrumpir en el edificio, un hombre bajó del vehículo y lo roció con gasolina, mientras el que conducía trataba de avanzar mas adentro del edificio. Se trata de dos sujetos de rasgos asiáticos. Uno de ellos sufrió graves quemaduras y se halla hospitalizado en estado crítico. El otro permanece detenido. En el aeropuerto de Glasgow operan más de 40 empresas internacionales y el tráfico es de 9 millones de viajeros al año.
Atando cabos
El nivel crítico -el máximo de cinco en la escala de seguridad- indica que se considera inminente un ataque terrorista, y fue declarado teniendo en cuenta que el viernes fueron desactivados dos coches bomba en la capital. Además, estos hechos se producen a pocos días del segundo aniversario del 7-J en Londres, los atentados suicidas en el metro y en un ómnibus que causaron 52 muertos y 700 heridos. A todo esto se suma que el incidente del viernes ocurrió dos días después de la asunción del nuevo gobierno del premier británico Gordon Brown.
En tanto, la policía londinensese lanzó a la caza de los conductores de los dos coches bomba descubiertos el viernes en el centro de la capital que, según expertos, pertenecen a una célula de la red Al Qaeda. Según informes no confirmados oficialmente, la policía tiene una imagen clara de uno de los sospechosos, capturada por una de las muchas cámaras de circuito cerrado de televisión que funcionan en el área. El ayuntamiento del barrio de Westminster instaló recientemente 160 cámaras suplementarias en los alrededores de Piccadilly Circus y Haymarket, donde se hallaban estacionados los dos coches bomba, sin contar los videos de vigilancia de los cines, discotecas y teatros existentes en esa zona.
Por casualidad
La desarticulación del doble atentado se produjo casi por casualidad. En efecto, uno de los autos estaba estacionado en lugar prohibido y había sido trasladado por una grúa municipal; el otro estaba frente a una discoteca, pero echaba humo, según un hombre que llamó a la Policía para que evite que se produzca un incendio. Según la cadena estadounidense ABC, Scotland Yard dispone de una imagen muy clara del conductor del Mercedes que se hallaba en Haymarket, entre Piccadilly Circus y Trafalgar Square. El alcalde de Londres, Ken Livingstone, prometió total seguridad durante el fin de semana, con motivo de actos y manifestaciones en la capital británica. Ayer eran esperadas unas 500.000 personas en la marcha del Orgullo Gay. También está previsto para hoy un mega concierto en recuerdo de la princesa Diana, en el estadio de Wembley. Lady Di nació el 1 de julio de 1967. (Reuter-DPA-AFP-NA)







