30 Junio 2007 Seguir en 
JERUSALEN.- El presidente de Israel, Moshe Katzav, acusado de abuso sexual, presentó ayer su renuncia mediante una carta dirigida a la presidenta del Parlamento, Dalia Itzik. Katzav, de 61 años, ya había dejado de ejercer el cargo en enero a raíz de que se hallaba bajo investigación, pero oficialmente seguía siendo el jefe de Estado israelí. Su puesto será ocupado a partir del 15 de julio por el actual viceprimer ministro y Premio Nobel de la Paz, Shimon Peres.
El jueves, los abogados de Katzav habían llegado a un acuerdo con la Fiscalía, por el cual el mandatario se declaraba culpable de acoso sexual a cambio del retiro de los cargos de violación. Con ello se libró de una condena de hasta 16 años de cárcel. En Israel, el acoso sexual es definido como un acto indecente, que en el caso de Katzav se agravó porque impuso su superioridad laboral para agredir sexualmente a empleadas de la Presidencia. Katzav disfrutará de libertad condicional y sólo tendrá que pagar a sus víctimas indemnizaciones de 8.200 y U$S 3.500.
Con lujo de detalles
Una de las demandantes, identificada como “A”, describió el jueves en conferencia de prensa los actos a los que la sometía Katzav, a quien llamó mentiroso, pervertido y peligroso agresor. El presidente, dijo, la obligó varias veces a mantener relaciones sexuales en su oficina y le pedía que no llevara ropa interior. Si intentaba negarse, la amenazaba con amargarle el resto de la vida.
Oleada de indignación
El pacto provocó indignación en organizaciones feministas israelíes, por considerar que envía el mensaje de que los hombres con altos cargos pueden evitar condenas graves y desanima a las víctimas de acoso a denunciarlos. Asimismo, una encuesta del Instituto Dahaf publicada ayer por el diario “Yediot Ahronot”, arrojó estos resultados: un 70% de los israelíes está en contra del acuerdo; un 73% opina que no se ha hecho justicia y un 75% considera el pacto una victoria para Katzav. El sondeo se realizó en la noche del jueves a 503 israelíes. (DPA)
El jueves, los abogados de Katzav habían llegado a un acuerdo con la Fiscalía, por el cual el mandatario se declaraba culpable de acoso sexual a cambio del retiro de los cargos de violación. Con ello se libró de una condena de hasta 16 años de cárcel. En Israel, el acoso sexual es definido como un acto indecente, que en el caso de Katzav se agravó porque impuso su superioridad laboral para agredir sexualmente a empleadas de la Presidencia. Katzav disfrutará de libertad condicional y sólo tendrá que pagar a sus víctimas indemnizaciones de 8.200 y U$S 3.500.
Con lujo de detalles
Una de las demandantes, identificada como “A”, describió el jueves en conferencia de prensa los actos a los que la sometía Katzav, a quien llamó mentiroso, pervertido y peligroso agresor. El presidente, dijo, la obligó varias veces a mantener relaciones sexuales en su oficina y le pedía que no llevara ropa interior. Si intentaba negarse, la amenazaba con amargarle el resto de la vida.
Oleada de indignación
El pacto provocó indignación en organizaciones feministas israelíes, por considerar que envía el mensaje de que los hombres con altos cargos pueden evitar condenas graves y desanima a las víctimas de acoso a denunciarlos. Asimismo, una encuesta del Instituto Dahaf publicada ayer por el diario “Yediot Ahronot”, arrojó estos resultados: un 70% de los israelíes está en contra del acuerdo; un 73% opina que no se ha hecho justicia y un 75% considera el pacto una victoria para Katzav. El sondeo se realizó en la noche del jueves a 503 israelíes. (DPA)







