29 Junio 2007 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- La policía mantenía ayer el cerco sobre un conjunto de favelas de Río de Janeiro, mientras se escuchaban esporádicos tiroteos un día después de la mayor y más sangrienta operación contra bandas de narcotraficantes en lo que va del año. La vigilancia de las favelas del Complejo del Alemán (zona norte), proseguirán durante los Juegos Panamericanos en los que Rio acogerá en julio a unos 5.000 atletas y a más de 800.000 turistas de todo el mundo.
La escuelas permanecieron cerradas en el complejo. En cambio, muchos comercios abrieron sus puertas, pese a un tiroteo que se produjo cuando un blindado policial subió por uno de los accesos a la colina donde está enclavado el barrio.
El gran asalto
Más de 1.300 agentes y efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad (FNS, de elite) irrumpieron el miércoles en el complejo que nuclea a 12 favelas, en un megaoperativo de erradicación de las bandas de narcotraficantes. La invasión fue precedida por 58 de días de bloqueo de la zona, en los que murieron una veintena de personas, en su mayoría traficantes.
Apoyados por blindados y helicópteros, los policías libraron una batalla de más de cinco horas en tres de las favelas del complejo, en el barrio de Penha, uno de los más violentos y pobres de Rio. La batalla terminó con la muerte de 19 personas, en su mayoría traficantes, pero puede haber más cuerpos en el laberinto de callejuelas dentro de las favelas, dijo la policía.
Un pacto silencioso
El despliegue policial fue el mayor del último año. Fueron confiscados cinco fusiles de asalto, pistolas, 60 granadas, detonadores, así como ametralladoras de poder antiaéreo, 30 kilos de marihuana y 40 de cocaína. Durante la operación, las fuerzas de seguridad llegaron por primera vez hasta la cima de los montes en los que se asientan las favelas del Complejo del Alemán. En este conjunto habitacional como en el resto del millar de favelas de Rio, los traficantes montaron verdaderas fortalezas desde donde controlan su territorio. “Desde hace décadas la política era la de no actuar allí”, dijo un funcionario. “Ese pacto silencioso de no agresión se rompió”, añadió. (Reuter)
RIO DE JANEIRO.- Un día después del megaoperativo policial se multiplicaron ayer las denuncias sobre supuestos abusos policiales. La Orden de Abogados de Brasil (OAB), políticos y expertos en seguridad coincidieron en criticar la operación, que se realizó cuando faltan dos semanas para el inicio de los Juegos Panamericanos de Río, que se realizarán entre el 13 y el 29 de julio. La Comisión de Derechos Humanos de la OAB informó que recibió denuncias sobre saqueos por parte de los efectivos.
A su vez, el diputado provincial Marcelo Freixo sostuvo que 10 de las víctimas fatales del enfrentamiento armado del miércoles eran personas sin vínculos con el narcotráfico. Además de los abusos denunciados contra los habitantes de las 12 favelas del Complejo de Alemao -donde viven por lo menos 100.000 personas-, dijo que el operativo no cumplió el anunciado objetivo de restablecer el orden en la comunidad.
La Secretaría de Seguridad Pública de Río no comentó de inmediato las denuncias, y se limitó a divulgar una lista con los nombres de ocho de los muertos, cuatro de los cuales tenían entre 13 y 18 años de edad. Según el titular de Seguridad Pública, José Mariano Beltrame, todos eran delincuentes. Pese a que admitió que nueve personas inocentes, entre ellas tres adolescentes y dos mujeres, resultaron heridas durante la acción policial, sostuvo que el combate a las bandas que dominan las favelas es un medicamento amargo, pero necesario para restablecer el orden. (DPA)
La escuelas permanecieron cerradas en el complejo. En cambio, muchos comercios abrieron sus puertas, pese a un tiroteo que se produjo cuando un blindado policial subió por uno de los accesos a la colina donde está enclavado el barrio.
El gran asalto
Más de 1.300 agentes y efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad (FNS, de elite) irrumpieron el miércoles en el complejo que nuclea a 12 favelas, en un megaoperativo de erradicación de las bandas de narcotraficantes. La invasión fue precedida por 58 de días de bloqueo de la zona, en los que murieron una veintena de personas, en su mayoría traficantes.
Apoyados por blindados y helicópteros, los policías libraron una batalla de más de cinco horas en tres de las favelas del complejo, en el barrio de Penha, uno de los más violentos y pobres de Rio. La batalla terminó con la muerte de 19 personas, en su mayoría traficantes, pero puede haber más cuerpos en el laberinto de callejuelas dentro de las favelas, dijo la policía.
Un pacto silencioso
El despliegue policial fue el mayor del último año. Fueron confiscados cinco fusiles de asalto, pistolas, 60 granadas, detonadores, así como ametralladoras de poder antiaéreo, 30 kilos de marihuana y 40 de cocaína. Durante la operación, las fuerzas de seguridad llegaron por primera vez hasta la cima de los montes en los que se asientan las favelas del Complejo del Alemán. En este conjunto habitacional como en el resto del millar de favelas de Rio, los traficantes montaron verdaderas fortalezas desde donde controlan su territorio. “Desde hace décadas la política era la de no actuar allí”, dijo un funcionario. “Ese pacto silencioso de no agresión se rompió”, añadió. (Reuter)
Denuncian supuestos abusos durante la operación
RIO DE JANEIRO.- Un día después del megaoperativo policial se multiplicaron ayer las denuncias sobre supuestos abusos policiales. La Orden de Abogados de Brasil (OAB), políticos y expertos en seguridad coincidieron en criticar la operación, que se realizó cuando faltan dos semanas para el inicio de los Juegos Panamericanos de Río, que se realizarán entre el 13 y el 29 de julio. La Comisión de Derechos Humanos de la OAB informó que recibió denuncias sobre saqueos por parte de los efectivos.
A su vez, el diputado provincial Marcelo Freixo sostuvo que 10 de las víctimas fatales del enfrentamiento armado del miércoles eran personas sin vínculos con el narcotráfico. Además de los abusos denunciados contra los habitantes de las 12 favelas del Complejo de Alemao -donde viven por lo menos 100.000 personas-, dijo que el operativo no cumplió el anunciado objetivo de restablecer el orden en la comunidad.
La Secretaría de Seguridad Pública de Río no comentó de inmediato las denuncias, y se limitó a divulgar una lista con los nombres de ocho de los muertos, cuatro de los cuales tenían entre 13 y 18 años de edad. Según el titular de Seguridad Pública, José Mariano Beltrame, todos eran delincuentes. Pese a que admitió que nueve personas inocentes, entre ellas tres adolescentes y dos mujeres, resultaron heridas durante la acción policial, sostuvo que el combate a las bandas que dominan las favelas es un medicamento amargo, pero necesario para restablecer el orden. (DPA)







