27 Junio 2007 Seguir en 
LA PAZ.- El presidente Evo Morales advirtió a las empresas petroleras y gasíferas que trabajan en Bolivia que rescindirá los contratos de operación si no realizan inversiones para desarrollar la producción hidrocarburífera en el país. “No es amenaza ni chantaje. Queremos, sí, seguridad jurídica que debe ser recíproca”, afirmó el jefe de Estado, que ayer tomó posesión de dos refinerías que administró durante los últimos siete años la brasileña Petrobras.
Ambas se hallan ubicadas en Santa Cruz de la Sierra y en Cochabamba, y fueron recompradas por U$S 112 millones por la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
A precio de gallina muerta
“Hoy es un día histórico porque recuperamos lo que era del pueblo boliviano”, dijo Morales, en un acto realizado en la refinería “Guillermo Elder” en Santa Cruz de la Sierra. La capacidad actual de las dos refinerías permite cubrir la demanda interna de gasolina especial y jet fuel, y un 55% del consumo de diesel. El acuerdo definitivo se cerró en la madrugada de ayer, tras largas y difíciles negociaciones con Petrobras. La empresa brasileña había comprado al Estado boliviano las dos refinerías en 1999, por U$S 104 millones. Según el titular de YPFB, Guillermo Aruquipa, esa venta se hizo a precio de gallina muerta. “Que nunca más vuelvan los vendepatrias; que nunca más sean entregados nuestros recursos naturales a las trasnacionales”, remató Morales, que en mayo de 2006 inició una etapa de nacionalización de los hidrocarburos, medida que obligó a las petroleras extranjeras a suscribir nuevos contratos aceptando otra escala de impuestos. Morales hizo un llamamiento a inversionistas nacionales y extranjeros a participar en la exploración e industrialización de los hidrocarburos. Asimismo, dijo que espera que la nueva Constitución contenga un blindaje contra las privatizaciones. Pero esta expresión de deseo del presidente está lejos de materializarse, ya que la Asamblea que debe redactar la nueva Carta Magna está paralizada por diversos conflictos. (AFP-NA)
Ambas se hallan ubicadas en Santa Cruz de la Sierra y en Cochabamba, y fueron recompradas por U$S 112 millones por la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
A precio de gallina muerta
“Hoy es un día histórico porque recuperamos lo que era del pueblo boliviano”, dijo Morales, en un acto realizado en la refinería “Guillermo Elder” en Santa Cruz de la Sierra. La capacidad actual de las dos refinerías permite cubrir la demanda interna de gasolina especial y jet fuel, y un 55% del consumo de diesel. El acuerdo definitivo se cerró en la madrugada de ayer, tras largas y difíciles negociaciones con Petrobras. La empresa brasileña había comprado al Estado boliviano las dos refinerías en 1999, por U$S 104 millones. Según el titular de YPFB, Guillermo Aruquipa, esa venta se hizo a precio de gallina muerta. “Que nunca más vuelvan los vendepatrias; que nunca más sean entregados nuestros recursos naturales a las trasnacionales”, remató Morales, que en mayo de 2006 inició una etapa de nacionalización de los hidrocarburos, medida que obligó a las petroleras extranjeras a suscribir nuevos contratos aceptando otra escala de impuestos. Morales hizo un llamamiento a inversionistas nacionales y extranjeros a participar en la exploración e industrialización de los hidrocarburos. Asimismo, dijo que espera que la nueva Constitución contenga un blindaje contra las privatizaciones. Pero esta expresión de deseo del presidente está lejos de materializarse, ya que la Asamblea que debe redactar la nueva Carta Magna está paralizada por diversos conflictos. (AFP-NA)







