Brown se apresta a suceder a Blair

Schwarzenegger será el último invitado del premier británico, que mañana entregará su renuncia a la reina. El actual ministro de Finanzas asumió la jefatura del Partido Laborista. Dos citas en el Palacio de Buckingham.

CAMBIO. Gordon Brown recibe el aplauso de Blair, tras ser consagrado líder del Partido Laborista, paso previo para asumir la jefatura del gobierno. AFP
CAMBIO. Gordon Brown recibe el aplauso de Blair, tras ser consagrado líder del Partido Laborista, paso previo para asumir la jefatura del gobierno. AFP
26 Junio 2007
LONDRES.- En su última reunión como jefe de gobierno británico, Tony Blair recibirá hoy al gobernador del Estado de California (EEUU), el ex actor Arnold Schwarzenegger. El famoso protagonista del film "Terminator", que asiste en Londres a una conferencia sobre el cambio climático, se convertirá así en el último invitado oficial del premier. Precisamente, el cambio climático será el tema central del encuentro, luego del cual ambos ofrecerán una rueda de prensa conjunta, la última de Blair en el número 10 de Downing Street.
Mientras, Gordon Brown, elegido el domingo líder del Partido Laborista británico, se prepara para suceder a Blair en el cargo a partir de mañana. Brown, de 56 años y ministro de Finanzas desde hace diez, era el único candidato al puesto que ocupó Blair desde 1994. De acuerdo con el protocolo, Blair presentará mañana a la reina Isabel II su renuncia y le entregará el sello, en una ceremonia que se realizará en el Palacio de Buckingham. Luego acudirá Brown al palacio para recoger la bendición de la reina y el sello. Que lo vaya a tener diez años, al igual que su predecesor, es algo que posiblemente dudan tanto la reina como muchos de sus súbditos.

Grandes desafíos
Brown, natural de Escocia, comenzará a partir de mañana su lucha por la supervivencia política. Tendrá que representar a su partido frente al dinámico líder de la oposición, David Cameron, en los duelos parlamentarios. Muchos analistas creen que Brown no podrá abandonar su apodo de dour scot (escocés gruñón) en esos debates. Sus asesores se empeñan en presentarlo como un padre de familia afable y le recuerdan constantemente que sonría en público. Desde el primer momento tendrá que tomar decisiones con vistas a las próximas elecciones. Brown sabe que su cargo lo debe exclusivamente a un cambio de persona en el partido gubernamental, no al voto del pueblo. Cameron, de sólo 40 años, ha borrado la visión rancia de los "tories". Los conservadores vuelven a ser una alternativa electoral gracias a él, al que algunos llaman "Tory Blair", porque su arte recuerda al brillo del saliente primer ministro. Brown, en cambio, tiene la tarea de capitanear un partido que arrastra el desgaste consecuente de diez años en el gobierno.

Prueba de fuego
Las elecciones generales se pueden retrasar como máximo hasta la primavera de 2010. No se descarta que Brown tome el toro por las astas y convoque a elecciones anticipadas. Mucho depende de si en su futuro gabinete los "blairistas" se ponen de su lado. La revolución palaciega con la que Brown quiso provocar la salida de Blair es algo que todavía no le han perdonado. Un prueba de fuego a la que se someterá Brown, y que también será seguida con atención en el extranjero, es la guerra de Irak. Hace tiempo que la mayoría de los británicos reclama una rápida retirada de los 7.200 soldados desplegados en el país árabe. La cuestión iraquí fue un golpe mortal para Blair, y gran parte del ejército cree que hay que salir de Golfo. Pero Brown quiere evitar problemas con Washington. Según observadores, se prepara sigilosamente para que EEUU, tarde o temprano, requiera ayuda británica en un enfrentamiento contra Irán. (DPA)

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