25 Junio 2007 Seguir en 
PARIS, Francia.- "El silencio mata". Con esas palabras, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, instó hoy a frenar la violencia en Darfur, una región del país sudafricano Sudán. El mandatario galo habló así en una cumbre sobre la crisis humanitaria que se realizó en París.
El jefe de Estado francés se reunió con funcionarios de más de una docena de países para galvanizar los esfuerzos internacionales y estabilizar a Darfur. Según Estados Unidos, en esa región está ocurriendo un genocidio.
El problema del lugar se remonta a principios del 2003, cuando rebeldes no árabes se levantaron en armas acusando al gobierno de no atender sus demandas. Entonces, una milicia árabe se movilizó para atajar la revuelta. Algunos miembros de la milicia, conocida como Janjaweed, se embarcaron en una campaña de asesinatos, pillaje y violaciones.
El representante de Sudán, que no asistió a la cumbre, acordó a principios de este mes enviar a Darfur una fuerza conjunta de las Naciones Unidas y la Unión Africana compuesta por más de 20.000 soldados y policías, pero los diplomáticos dudan de que mantenga su palabra.
El propósito de esta fuerza es frenar la violencia, ya que los expertos internacionales estiman que 200.000 personas murieron y 2,5 millones fueron expulsadas de sus casas en más de cuatro años de enfrentamientos. Sudán, sin embargo, estima la cantidad de muertos en 9.000.
"Ya es suficiente"
"Como seres humanos y como políticos, debemos resolver la crisis de esa región. Queremos movilizar a la comunidad internacional para establecer que ya es suficiente", espetó Sarkozy.
El mandatario indicó que esperaba incrementar los esfuerzos internacionales para conseguir una solución política, algo que según los responsables estadounidenses es vital para estabilizar a la región.
Sarkozy añadió que la actual fuerza de la Unión Africana, que es considerada ineficaz y que será reforzada por el contingente mixto, debe conseguir más fondos. Por eso, afirmó que Francia tenía la intención de contribuir con 10 millones de euros.
Las delegaciones de los principales donantes del mundo (el G8 y China) se reunieron para hallar una solución política al conflicto y para abordar temas humanitarios, de seguridad, desarrollo y reconstrucción. (Reuters)
El jefe de Estado francés se reunió con funcionarios de más de una docena de países para galvanizar los esfuerzos internacionales y estabilizar a Darfur. Según Estados Unidos, en esa región está ocurriendo un genocidio.
El problema del lugar se remonta a principios del 2003, cuando rebeldes no árabes se levantaron en armas acusando al gobierno de no atender sus demandas. Entonces, una milicia árabe se movilizó para atajar la revuelta. Algunos miembros de la milicia, conocida como Janjaweed, se embarcaron en una campaña de asesinatos, pillaje y violaciones.
El representante de Sudán, que no asistió a la cumbre, acordó a principios de este mes enviar a Darfur una fuerza conjunta de las Naciones Unidas y la Unión Africana compuesta por más de 20.000 soldados y policías, pero los diplomáticos dudan de que mantenga su palabra.
El propósito de esta fuerza es frenar la violencia, ya que los expertos internacionales estiman que 200.000 personas murieron y 2,5 millones fueron expulsadas de sus casas en más de cuatro años de enfrentamientos. Sudán, sin embargo, estima la cantidad de muertos en 9.000.
"Ya es suficiente"
"Como seres humanos y como políticos, debemos resolver la crisis de esa región. Queremos movilizar a la comunidad internacional para establecer que ya es suficiente", espetó Sarkozy.
El mandatario indicó que esperaba incrementar los esfuerzos internacionales para conseguir una solución política, algo que según los responsables estadounidenses es vital para estabilizar a la región.
Sarkozy añadió que la actual fuerza de la Unión Africana, que es considerada ineficaz y que será reforzada por el contingente mixto, debe conseguir más fondos. Por eso, afirmó que Francia tenía la intención de contribuir con 10 millones de euros.
Las delegaciones de los principales donantes del mundo (el G8 y China) se reunieron para hallar una solución política al conflicto y para abordar temas humanitarios, de seguridad, desarrollo y reconstrucción. (Reuters)







