21 Junio 2007 Seguir en 
LONDRES, Inglaterra.- El primer ministro británico, Tony Blair, aumentó hoy la presión sobre la cumbre de la Unión Europea, al volver a exigir condiciones excepcionales para su país en el Tratado Europeo y al amenazar con no firmarlo si no las recibe.
Entre otras, se plantea la exigencia de que el acuerdo afirme explícitamente que "no modifica el Derecho británico". Es decir, debe referirse sólo al campo de la Justicia y la Comisión europeas, pero no a cada país miembro en particular.
Según el rotativo Times, Blair también advirtió que no firmará ningún acuerdo que no sea aprobado por su sucesor, Gordon Brown: "no le dejaré en herencia ninguna situación con la que él no esté satisfecho".
El primer ministro llegó a anunciar que -si fuese necesario- abandonaría la cumbre. La presidenciaalemana de turno de la UE estudia la posibilidad de incluir en el Tratado una cláusula que impida cualquier injerencia europea en las legislaciones nacionales de los Estados miembro, siguiendo así la línea de las exigencias británicas.
La cláusula permitiría a cada país no adoptar determinadas normas comunitarias en materia de política interior y legislativa.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete países que integran la Unión Europea afrontan desde hoy en Bruselas una cumbre clave en la que intentarán superar la crisis constitucional del bloque. El rechazo del Reino Unido a la política exterior comunitaria y el de Polonia al sistema de voto aparecen como los principales escollos.
El objetivo de la cumbre consiste en acordar un mandato claro y preciso para lanzar en julio una Conferencia Intergubernamental. (Especial-DPA)
Entre otras, se plantea la exigencia de que el acuerdo afirme explícitamente que "no modifica el Derecho británico". Es decir, debe referirse sólo al campo de la Justicia y la Comisión europeas, pero no a cada país miembro en particular.
Según el rotativo Times, Blair también advirtió que no firmará ningún acuerdo que no sea aprobado por su sucesor, Gordon Brown: "no le dejaré en herencia ninguna situación con la que él no esté satisfecho".
El primer ministro llegó a anunciar que -si fuese necesario- abandonaría la cumbre. La presidenciaalemana de turno de la UE estudia la posibilidad de incluir en el Tratado una cláusula que impida cualquier injerencia europea en las legislaciones nacionales de los Estados miembro, siguiendo así la línea de las exigencias británicas.
La cláusula permitiría a cada país no adoptar determinadas normas comunitarias en materia de política interior y legislativa.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete países que integran la Unión Europea afrontan desde hoy en Bruselas una cumbre clave en la que intentarán superar la crisis constitucional del bloque. El rechazo del Reino Unido a la política exterior comunitaria y el de Polonia al sistema de voto aparecen como los principales escollos.
El objetivo de la cumbre consiste en acordar un mandato claro y preciso para lanzar en julio una Conferencia Intergubernamental. (Especial-DPA)







