20 Junio 2007 Seguir en 
JIANGSU, China.- Es una china guapa de ojos rasgados. Pero su belleza termina abajo de las caderas. Wang Cheng padece elefantiasis, una extraña enfermedad que ensanchó sus piernas al punto de que casi no puede caminar. Con todo, ella se esfuerza por no quedar postrada.
Las complicaciones para curar a Cheng son numerosas, debido a que la medicina no logró determinar cómo abordar el mal, también conocido como enfermedad de los pobres. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) creía haberlo erradicado de China.
La OMS fijó 2020 como el año meta para eliminar del mundo la filariasis linfática -nombre genérico-, causada por unas bacterias que actúan sobre el sistema linfático y generan un excesivo crecimiento y endurecimiento de las extremidades.
Mientras tanto, Cheng, de 23 años, se esfuerza por llevar una vida normal. Aprendió a caminar despacio, midiendo cada paso. Hasta comprar zapatos es para ella una difícil tarea, porque el tamaño de sus pies y su peso la obligan a usar calzado casi plano y prominente. Actualmente sus piernas miden 70 centímetros de diámetro.
Pero Cheng sabe que no es ninguna alienígena. Al contrario, intenta terminar con sus estudios y en esa empresa cuenta con el apoyo de su familia, que la acompaña hasta la escuela de la pequeña localidad china de Jiangsu.
Además de las deformaciones, la joven sufre fuertes dolores. Su madre trata de aliviarla con remedios caseros porque, si bien el diagnóstico de la enfermedad está claro, no ocurre lo mismo con su tratamiento.
La elefantiasis es considerada la enfermedad de los pobres porque es transmitida por un mosquito que al picar a los seres humanos deposita el parásito en el sistema linfático. Esos insectos viven en zonas inhóspitas.
Actualmente afecta a unos 43 millones de personas, especialmente en Asia y en el Pacífico. (Especial).
Las complicaciones para curar a Cheng son numerosas, debido a que la medicina no logró determinar cómo abordar el mal, también conocido como enfermedad de los pobres. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) creía haberlo erradicado de China.
La OMS fijó 2020 como el año meta para eliminar del mundo la filariasis linfática -nombre genérico-, causada por unas bacterias que actúan sobre el sistema linfático y generan un excesivo crecimiento y endurecimiento de las extremidades.
Mientras tanto, Cheng, de 23 años, se esfuerza por llevar una vida normal. Aprendió a caminar despacio, midiendo cada paso. Hasta comprar zapatos es para ella una difícil tarea, porque el tamaño de sus pies y su peso la obligan a usar calzado casi plano y prominente. Actualmente sus piernas miden 70 centímetros de diámetro.
Pero Cheng sabe que no es ninguna alienígena. Al contrario, intenta terminar con sus estudios y en esa empresa cuenta con el apoyo de su familia, que la acompaña hasta la escuela de la pequeña localidad china de Jiangsu.
Además de las deformaciones, la joven sufre fuertes dolores. Su madre trata de aliviarla con remedios caseros porque, si bien el diagnóstico de la enfermedad está claro, no ocurre lo mismo con su tratamiento.
La elefantiasis es considerada la enfermedad de los pobres porque es transmitida por un mosquito que al picar a los seres humanos deposita el parásito en el sistema linfático. Esos insectos viven en zonas inhóspitas.
Actualmente afecta a unos 43 millones de personas, especialmente en Asia y en el Pacífico. (Especial).







