20 Junio 2007 Seguir en 
LA HABANA.- Miles de cubanos desfilaron ayer en La Habana en homenaje a Vilma Espín, la esposa del presidente interino Raúl Castro, que murió el lunes a los 77 años, tras una larga enfermedad. El deceso de la mujer más influyente de la revolución cubana es la primera baja de la familia del convaleciente líder Fidel Castro.
El general Raúl Castro, de 76 años, depositó una rosa roja ante un enorme retrato en blanco y negro de su esposa, que durante décadas fue la primera dama simbólica de su hermano Fidel. Una corona de flores blancas fue la única señal de presencia de Fidel, que transfirió el poder a Raúl hace 11 meses por razones de salud y no ha sido visto en público desde entonces.
Trabajadores, militares, estudiantes, amas de casa y jubilados desfilaron durante ocho horas ante la foto de Espín, que integró la guerrilla que derrocó en 1959 al dictador Fulgencio Batista. Protegidos con paraguas del sol que abrasaba con una temperatura de 30 grados, la procesión avanzaba lentamente por las escalinatas de mármol del Memorial a José Martí, donde fue instalada la capilla ardiente. Muchas eran mujeres agradecidas por el espacio que Espín les abrió en la sociedad machista de la isla. “Gracias a ella gozamos de la libertad de no ser esclavas de nuestros maridos ni de un régimen que nos aplaste”, dijo una empleada pública de 59 años. Espín integró el Consejo de Estado y fue miembro del Buró Político del Partido Comunista. Con Raúl tuvo cuatro hijos y ocho nietos. La despedida de la heroína de la revolución se hará sin desfile militar. Sus restos serán cremados y depositados en Sierra Maestra, donde combatió hace medio siglo. (Reuter)
LA HABANA.- El deceso de Vilma Espín opacó en parte dos hechos relevantes para la isla caribeña: la invitación de la Unión Europea a iniciar un diálogo abierto y general, y la salida formal de Cuba de la lista negra del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Este organismo, compuesto por 47 Estados, acordó en la noche del lunes, en Ginebra, retirar a Cuba y a Bielorrusia de la lista de países cuyos antecedentes en el tema están bajo escrutinio especial. Asimismo, se decidió mantener nueve naciones, entre ellas Corea del Norte, Camboya y Sudán, en la nómina de países bajo atención.
La lista fue redactada por el organismo predecesor, la Comisión de Derechos Humanos. Como primera reacción, España defendió, pese a las críticas de Washington, la apertura del diálogo con La Habana. Por otra parte, el grupo disidente cubano Concertación Pro Diálogo y Reconciliación (moderado) consideró muy positivo el nuevo marco de relación que propuso la UE al gobierno castrista. (Télam)
El general Raúl Castro, de 76 años, depositó una rosa roja ante un enorme retrato en blanco y negro de su esposa, que durante décadas fue la primera dama simbólica de su hermano Fidel. Una corona de flores blancas fue la única señal de presencia de Fidel, que transfirió el poder a Raúl hace 11 meses por razones de salud y no ha sido visto en público desde entonces.
Trabajadores, militares, estudiantes, amas de casa y jubilados desfilaron durante ocho horas ante la foto de Espín, que integró la guerrilla que derrocó en 1959 al dictador Fulgencio Batista. Protegidos con paraguas del sol que abrasaba con una temperatura de 30 grados, la procesión avanzaba lentamente por las escalinatas de mármol del Memorial a José Martí, donde fue instalada la capilla ardiente. Muchas eran mujeres agradecidas por el espacio que Espín les abrió en la sociedad machista de la isla. “Gracias a ella gozamos de la libertad de no ser esclavas de nuestros maridos ni de un régimen que nos aplaste”, dijo una empleada pública de 59 años. Espín integró el Consejo de Estado y fue miembro del Buró Político del Partido Comunista. Con Raúl tuvo cuatro hijos y ocho nietos. La despedida de la heroína de la revolución se hará sin desfile militar. Sus restos serán cremados y depositados en Sierra Maestra, donde combatió hace medio siglo. (Reuter)
La UE invitó al diálogo a La Habana
LA HABANA.- El deceso de Vilma Espín opacó en parte dos hechos relevantes para la isla caribeña: la invitación de la Unión Europea a iniciar un diálogo abierto y general, y la salida formal de Cuba de la lista negra del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Este organismo, compuesto por 47 Estados, acordó en la noche del lunes, en Ginebra, retirar a Cuba y a Bielorrusia de la lista de países cuyos antecedentes en el tema están bajo escrutinio especial. Asimismo, se decidió mantener nueve naciones, entre ellas Corea del Norte, Camboya y Sudán, en la nómina de países bajo atención.
La lista fue redactada por el organismo predecesor, la Comisión de Derechos Humanos. Como primera reacción, España defendió, pese a las críticas de Washington, la apertura del diálogo con La Habana. Por otra parte, el grupo disidente cubano Concertación Pro Diálogo y Reconciliación (moderado) consideró muy positivo el nuevo marco de relación que propuso la UE al gobierno castrista. (Télam)







