Chávez ni se inmutó al escuchar la dura condena

Los jueces sentenciaron a 20 años de prisión al principal acusado, y a ocho al segundo, luego de cuatro emotivas jornadas de debate.

A PRISION. Chávez sale esposado del salón del Colegio de Abogados, en el que se hizo la última audiencia. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
A PRISION. Chávez sale esposado del salón del Colegio de Abogados, en el que se hizo la última audiencia. LA GACETA/ JORGE OLMOS SGROSSO
12 Junio 2007
"Se hizo justicia. Al fin mi hijo podrá dormir tranquilo esta noche", dijo el padre de uno de los menores que fue víctima de abuso sexual y respiró aliviado tras conocer la sentencia del tribunal de la Sala VI la Cámara Penal.
Los jueces Francisco Ruiz Vargas, Marta Cavalloti y Alberto Piedrabuena condenaron, por unanimidad, a 20 años de prisión, a Aldo Rubén Chávez, de 46 años de edad, por los cargos de abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores en una de las causas, y, por abuso sexual en grado de tentativa y corrupción de menores, en la otra. El otro imputado, Marcelo Bollero, de 44 años, recibió una pena de 8 años de cárcel, pues fue considerado partícipe secundario de abuso sexual con acceso carnal y también por corrupción de menores.

Los hechos
Chávez y Bollero fueron detenidos el 13 de marzo de 2005, luego de que según los investigadores, el primero violó a un chico de 13 años y el segundo fue sorprendido con otro menor de 17 años, a quien habría persuadido de tener relaciones, que durante el juicio oral reconoció y se confesó arrepentido, además de pedir perdón por su desviado comportamiento a la víctima, a sus familiares y a la sociedad.
Asimismo Chávez, en noviembre de 2004 intentó violar a otro chico de 13 años, que pudo ser salvado por otro menor, que se encargaba de reclutar víctimas para los propósitos del acusado. Chávez ya había sido condenado en 1983 por corrupción de menores en La Plata.
El fallo del tribunal se dio a conocer a las 16.35, tras una última audiencia, de más de siete horas, que se desarrolló en las instalaciones del Colegio de Abogados de Tucumán, porque la sala de audiencias de los Tribunales locales se encontraba ocupada por otro juicio. Además, hubo dos extensos cuartos intermedios. El primero para esperar una prueba que debían remitir de la Facultad de Medicina de la UNT, solicitada por la abogada defensora de Chávez, Patricia Carugatti. Y, el segundo para que deliberara y emtiera el veredicto el tribunal.
Chávez, que al momento de pronunciar sus últimas palabras antes del fallo aseguró que era inocente, escuchó impávido la sentencia. Luego les dijo a los periodistas que él tiene su conciencia tranquila porque no es culpable de nada de lo que se dijo en el juicio. "Esto es una injusticia. Me dieron 20 años por hechos que no cometí. Mi abogada apelará el fallo y confío en que me reducirán la pena", dijo con voz pausada y sin gestos de nerviosismo en su rostro.
En cambio, Bollero, el otro imputado, que dijo estar arrepentido y pidió perdón a las víctimas y a los familiares; no pudo seguir hablando porque se quebró en llanto. Tras el veredicto se retiró sollozante y cabizbajo con una Biblia en la mano, el mismo libro que en diversos pasajes de la audiencia oral había estado leyendo, sobre todo cuando la fiscal de Cámara, Marta Jerez de Rivadeneira pronunciaba su alegato. La fiscal había solicitado 20 años de prisión para Chávez y seis años para Bollero. En cambio Silvia Furque, una de las querellantes, pidió 22 y cuatro años de prisión, respectivamente. En tanto, el otro querellante, Alvaro Zelarayán pidió cuatro años de cárcel para Bollero. Patricia Carugatti, defensora de Chávez, requirió la absolución, ya que considera inocente a su representado. Los representantes de Bollero, Carolina Epelbaum y Tomás Robert, pidieron 3 años y seis meses para su defendido.
Los padres de las víctimas escucharon con nerviosismo la sentencia, tomados de las manos, y con los ojos cerrados. Luego, estallaron en lágrimas. Un capítulo del infierno que viven se había cerrado.