08 Junio 2007 Seguir en 
La incertidumbre generada sobre la forma en que deben ser cubiertas eventuales vacancias obligó a que, por medio de una nota, la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán se dirigiera a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en busca de precisiones.
La Cámara Federal atraviesa una singular coyuntura. Como consecuencia de destituciones o de renuncias, al frente de los cuatro juzgados de primera instancia que dependen de ella (los dos de Tucumán, el de Santiago del Estero y el Catamarca) se encuentran abogados que fueron designados interinamente por el Consejo de la Magistratura.
Precisamente, el mecanismo por medio del cual fueron cubiertas las cinco vacantes (Alicia Noli subroga a Oscar Emilio Sarrulle, que renunció en 2005, en el Tribunal Oral en lo Criminal) es el que la Corte Suprema, recientemente, declaró inconstitucional. No obstante, en el mismo fallo, del 23 de mayo, el alto tribunal aclaró que quedaban confirmados en sus cargos aquellos que habían sido nombrados subrogantes por medio del sistema cuestionado. Al mismo tiempo, fijó un plazo de un año para que el Congreso y el Poder Ejecutivo diseñaran otro esquema.
Como la sentencia de la Corte generó dudas respecto de sus alcances, Graciela Fernández Vecino, a cargo de la presidencia de la Cámara Federal, envió una misiva al titular del supremo tribunal, Ricardo Lorenzetti. Le explicó que los nombramientos de dos de los cinco jueces subrogantes que hay en la jurisdicción (Mario Racedo en el despacho Nº 2 de Tucumán y Ricardo Molinari, en el juzgado santiagueño) están próximos a vencer. Por ello, la camarista solicitó a la Corte que emita las acordadas pertinentes o que fije los criterios que se deben seguir.
Idas y venidas
En el caso de Racedo, a partir de una terna elevada por la Cámara Federal, el 27 de junio del año pasado, la comisión de Selección de Magistrados del Consejo lo designó para que ˆen teoría- se hiciera cargo en forma provisoria mientras durara la vacancia generada en el juzgado Nº 2 o hasta el plazo de un año (prorrogable durante seis meses más). Sucede que el 8 de junio ˆhoy se cumple exactamente un año- el juez titular, Felipe Terán, había sido suspendido durante seis meses (como máximo) para ser sometido a un proceso de destitución.
Como el 18 de octubre Terán finalmente fue removido por mal desempeño, el 5 de diciembre la misma comisión decidió prorrogarle el nombramiento a Racedo hasta el cese definitivo de la vacancia o hasta el plazo de un año (prorrogable durante seis meses más), pero contado desde el término originario (27 de junio de 2006), según precisaron a LA GACETA fuentes del Consejo.
Frente a la proximidad de este vencimiento, a principios de mayo pasado, la Cámara Federal había pedido que Racedo fuera ratificado, pero el Consejo le informó que debía enviar una nueva terna.
El tribunal optó, además de por el letrado, por Noli y por Ricardo Maturana. El 23 de mayo, la cuestión no llegó a ser decidida, porque no ingresó en el orden del día. Y, desde entonces, quedó sin un tratamiento expreso, porque el mismo 23 de mayo la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucional el sistema de subrogancias diseñado por el Consejo. LA GACETA (C)
La Cámara Federal atraviesa una singular coyuntura. Como consecuencia de destituciones o de renuncias, al frente de los cuatro juzgados de primera instancia que dependen de ella (los dos de Tucumán, el de Santiago del Estero y el Catamarca) se encuentran abogados que fueron designados interinamente por el Consejo de la Magistratura.
Precisamente, el mecanismo por medio del cual fueron cubiertas las cinco vacantes (Alicia Noli subroga a Oscar Emilio Sarrulle, que renunció en 2005, en el Tribunal Oral en lo Criminal) es el que la Corte Suprema, recientemente, declaró inconstitucional. No obstante, en el mismo fallo, del 23 de mayo, el alto tribunal aclaró que quedaban confirmados en sus cargos aquellos que habían sido nombrados subrogantes por medio del sistema cuestionado. Al mismo tiempo, fijó un plazo de un año para que el Congreso y el Poder Ejecutivo diseñaran otro esquema.
Como la sentencia de la Corte generó dudas respecto de sus alcances, Graciela Fernández Vecino, a cargo de la presidencia de la Cámara Federal, envió una misiva al titular del supremo tribunal, Ricardo Lorenzetti. Le explicó que los nombramientos de dos de los cinco jueces subrogantes que hay en la jurisdicción (Mario Racedo en el despacho Nº 2 de Tucumán y Ricardo Molinari, en el juzgado santiagueño) están próximos a vencer. Por ello, la camarista solicitó a la Corte que emita las acordadas pertinentes o que fije los criterios que se deben seguir.
Idas y venidas
En el caso de Racedo, a partir de una terna elevada por la Cámara Federal, el 27 de junio del año pasado, la comisión de Selección de Magistrados del Consejo lo designó para que ˆen teoría- se hiciera cargo en forma provisoria mientras durara la vacancia generada en el juzgado Nº 2 o hasta el plazo de un año (prorrogable durante seis meses más). Sucede que el 8 de junio ˆhoy se cumple exactamente un año- el juez titular, Felipe Terán, había sido suspendido durante seis meses (como máximo) para ser sometido a un proceso de destitución.
Como el 18 de octubre Terán finalmente fue removido por mal desempeño, el 5 de diciembre la misma comisión decidió prorrogarle el nombramiento a Racedo hasta el cese definitivo de la vacancia o hasta el plazo de un año (prorrogable durante seis meses más), pero contado desde el término originario (27 de junio de 2006), según precisaron a LA GACETA fuentes del Consejo.
Frente a la proximidad de este vencimiento, a principios de mayo pasado, la Cámara Federal había pedido que Racedo fuera ratificado, pero el Consejo le informó que debía enviar una nueva terna.
El tribunal optó, además de por el letrado, por Noli y por Ricardo Maturana. El 23 de mayo, la cuestión no llegó a ser decidida, porque no ingresó en el orden del día. Y, desde entonces, quedó sin un tratamiento expreso, porque el mismo 23 de mayo la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucional el sistema de subrogancias diseñado por el Consejo. LA GACETA (C)







