16 Mayo 2007 Seguir en 
LISBOA, Portugal/LONDRES, Inglaterra.- Un inglés residente en la región portuguesa de Algarve fue interrogado en el marco de la investigación sobre la desaparición de la niña británica Madeleine McCann, ocurrida el pasado 3 de mayo.
El hombre, de unos 35 años, fue interrogado hasta la madrugada de hoy en la sede subregional de la policía portuguesa. Abandonó las instalaciones en un automóvil sin haber sido arrestado, debido a que no se encontraron razones suficientes para detenerlo.
"Soy un chivo expiatorio", dijo el británico, quien aseguró que lo están acusando de algo que no ha hecho. "Sólo sobreviviré a esto si aparece el secuestrador de Madeleine", añadió.
También fueron interrogados en calidad de testigos un ciudadano portugués y una ciudadana alemana, cuyas identidades no fueron reveladas. La prensa informó que tenían una relación profesional con el sospechoso.
Madeleine, que cumplió cuatro años el pasado sábado, desapareció del apartamento turístico Ocean Club, en la localidad de Praia de Luz, cuando dormía en compañía de sus dos hermanos más pequeños, mientras sus padres, Gerry y Kate McCann, cenaban en un restaurante.
La casa de la madre del inglés fue objeto de búsquedas y recolección de vestigios. El comportamiento sospechoso y varias contradicciones motivaron a la periodista inglesa del Daily Mirror, Lori Campbell, a denunciar al hombre a la policía.
De acuerdo a Campbell, el inglés se acercó a los periodistas británicos y portugueses el día de la desaparición de la niña y se ofreció como traductor, diciendo cosas tales como "no vale la pena seguir buscando aquí, seguramente Madeleine ya está lejos de Portugal".
Del inglés se sabe que era agente inmobiliario, que es divorciado, que vive con la madre y que tiene una hija de cuatro años con su ex mujer en Inglaterra. Además, el hombre les dijo a varios periodistas portugueses y británicos que Madeleine le recordaba a su hija. (DPA)
El hombre, de unos 35 años, fue interrogado hasta la madrugada de hoy en la sede subregional de la policía portuguesa. Abandonó las instalaciones en un automóvil sin haber sido arrestado, debido a que no se encontraron razones suficientes para detenerlo.
"Soy un chivo expiatorio", dijo el británico, quien aseguró que lo están acusando de algo que no ha hecho. "Sólo sobreviviré a esto si aparece el secuestrador de Madeleine", añadió.
También fueron interrogados en calidad de testigos un ciudadano portugués y una ciudadana alemana, cuyas identidades no fueron reveladas. La prensa informó que tenían una relación profesional con el sospechoso.
Madeleine, que cumplió cuatro años el pasado sábado, desapareció del apartamento turístico Ocean Club, en la localidad de Praia de Luz, cuando dormía en compañía de sus dos hermanos más pequeños, mientras sus padres, Gerry y Kate McCann, cenaban en un restaurante.
La casa de la madre del inglés fue objeto de búsquedas y recolección de vestigios. El comportamiento sospechoso y varias contradicciones motivaron a la periodista inglesa del Daily Mirror, Lori Campbell, a denunciar al hombre a la policía.
De acuerdo a Campbell, el inglés se acercó a los periodistas británicos y portugueses el día de la desaparición de la niña y se ofreció como traductor, diciendo cosas tales como "no vale la pena seguir buscando aquí, seguramente Madeleine ya está lejos de Portugal".
Del inglés se sabe que era agente inmobiliario, que es divorciado, que vive con la madre y que tiene una hija de cuatro años con su ex mujer en Inglaterra. Además, el hombre les dijo a varios periodistas portugueses y británicos que Madeleine le recordaba a su hija. (DPA)







