16 Mayo 2007 Seguir en 
PARIS, Francia.- Nicolas Sarkozy asumió hoy oficialmente como nuevo presidente de Francia y en su primer discurso aseguró que quiere unir a los franceses en torno suyo, cumplir con las promesas electorales, reformar el país y restaurar el orgullo nacional.
El mandatario dijo que piensa en Francia como una antigua nación que tuvo que enfrentar muchas pruebas y siempre se volvió a levantar. Sin embargo, aclaró que es necesario un cambio de rumbo.
En una ceremonia festiva y muy protocolar, el presidente del Consejo Constitucional, Jean-Louis Debré, invistió al político de 52 años como jefe de Estado número 23 del país y le entregó la banda presidencial.
Sarkozy dirigirá Francia los próximos cinco años como sucesor deJacques Chirac. Ventiún salvas de cañón desde la iglesia de Les Invalides anunciaron a los galos que comenzaba la nueva presidencia.
Previamente, el líder conservador despidió a Chirac de formaafectuosa tras reunirse con él en privado. Sarkozy lo acompañó hasta un vehículo, le estrechó la mano y lo aplaudió.
En su encuentro reservado el nuevo presidente recibió de su antecesor el código de activación secreto del arsenal nuclear. Bajo un cielo encapotado, numerosos simpatizantes se habían reunido en torno al palacio.
Cientos de invitados asistieron a la ceremonia de investidura, entre ellos los hijos y la esposa de Sarkozy, Cécilia, con un vestido claro de brillos verdosos.
Por la tarde, Sarkozy se dirigirá al Arco del Triunfo, dondeencenderá una llama eterna en la tumba del soldado desconocido.
Las políticas del recién llegado
Sarkozy es un político que promueve la línea dura en temas relacionados con la seguridad y la ley, y mezcla posturas promercado con intervención estatal en la economía.
Horas después de sustituir a Chirac, el flamante presidente volará a Berlín para reunirse con la canciller Angela Merkel en un viaje diseñado para subrayar que se dará continuidad a la importancia de las relaciones franco-alemanas.
El nuevo mandatario -quien derrotó a la socialista Segolene Royal en la segunda vuelta electoral celebrada el 6 de mayo- asevera que buscará involucrarse directamente en los problemas de los franceses y que desea ser juzgado por su capacidad para restaurar el empleo.
Se prevé que Sarkozy nombre al conservador moderado FranEcois Fillon como su primer ministro, y reclute a centristas y destacados izquierdistas para un gabinete reducido cuya alineación se anunciará probablemente el viernes.
Además, Bernard Kouchner (un socialista ex ministro de Salud) habría aceptado la oferta para convertirse en canciller. (DPA-Reuters-Especial)
El mandatario dijo que piensa en Francia como una antigua nación que tuvo que enfrentar muchas pruebas y siempre se volvió a levantar. Sin embargo, aclaró que es necesario un cambio de rumbo.
En una ceremonia festiva y muy protocolar, el presidente del Consejo Constitucional, Jean-Louis Debré, invistió al político de 52 años como jefe de Estado número 23 del país y le entregó la banda presidencial.
Sarkozy dirigirá Francia los próximos cinco años como sucesor deJacques Chirac. Ventiún salvas de cañón desde la iglesia de Les Invalides anunciaron a los galos que comenzaba la nueva presidencia.
Previamente, el líder conservador despidió a Chirac de formaafectuosa tras reunirse con él en privado. Sarkozy lo acompañó hasta un vehículo, le estrechó la mano y lo aplaudió.
En su encuentro reservado el nuevo presidente recibió de su antecesor el código de activación secreto del arsenal nuclear. Bajo un cielo encapotado, numerosos simpatizantes se habían reunido en torno al palacio.
Cientos de invitados asistieron a la ceremonia de investidura, entre ellos los hijos y la esposa de Sarkozy, Cécilia, con un vestido claro de brillos verdosos.
Por la tarde, Sarkozy se dirigirá al Arco del Triunfo, dondeencenderá una llama eterna en la tumba del soldado desconocido.
Las políticas del recién llegado
Sarkozy es un político que promueve la línea dura en temas relacionados con la seguridad y la ley, y mezcla posturas promercado con intervención estatal en la economía.
Horas después de sustituir a Chirac, el flamante presidente volará a Berlín para reunirse con la canciller Angela Merkel en un viaje diseñado para subrayar que se dará continuidad a la importancia de las relaciones franco-alemanas.
El nuevo mandatario -quien derrotó a la socialista Segolene Royal en la segunda vuelta electoral celebrada el 6 de mayo- asevera que buscará involucrarse directamente en los problemas de los franceses y que desea ser juzgado por su capacidad para restaurar el empleo.
Se prevé que Sarkozy nombre al conservador moderado FranEcois Fillon como su primer ministro, y reclute a centristas y destacados izquierdistas para un gabinete reducido cuya alineación se anunciará probablemente el viernes.
Además, Bernard Kouchner (un socialista ex ministro de Salud) habría aceptado la oferta para convertirse en canciller. (DPA-Reuters-Especial)







