Sangrienta derivación de una protesta en Karachi

El presidente Musharraf culpó a la oposición de los enfrentamientos. Impidieron al magistrado asistir a la manifestación.

CAMPO DE BATALLA. Los cuerpos de tres manifestantes yacen en una calle, en las afueras de la ciudad. REUTERS
CAMPO DE BATALLA. Los cuerpos de tres manifestantes yacen en una calle, en las afueras de la ciudad. REUTERS
13 Mayo 2007
ISLAMABAD.- Más de 30 personas murieron y al menos 150 resultaron heridas ayer en Karachi durante enfrentamientos entre opositores y simpatizantes armados del presidente paquistaní, general Pervez Musharraf. Se trata del episodio más sangriento de una serie de choques callejeros generados por la polémica destitución del juez supremo Iftikhar Chaudhry, ordenada por el dictador el 9 de abril, por cargos de abuso de poder.
La televisión local mostró vehículos en llamas y varias columnas de humo sobre esta ciudad portuaria del sur del país. Musharraf había enviado 15.000 policías y tropas paramilitares para sofocar la manifestación.

El líder opositor
Según los medios, en los disturbios estuvieron implicados seguidores del Movimiento Muttahida Qaumi, uno de los que apoya con más fuerza a Musharraf, y del partido opositor Yamaat-i- Islami. El ex primer ministro y líder de la oposición Benazir Bhutto acusó al gobierno de haber creado condiciones de guerra civil en Karachi. “La imagen de los hijos de Pakistán sangrando hasta la muerte en las calles es un reflejo impactante de la crueldad del régimen”, dijo en un comunicado.

Sin piedad
Los hospitales de Karachi quedaron colmados de muertos y de heridos. Según reportes, hombres armados detuvieron una ambulancia y mataron al conductor y a un manifestante herido. Por su parte, un policía murió cuando se opuso a que unos activistas obligaran a un comerciante a cerrar su local.

Dos motivos
En Islamabad, Musharraf condenó los disturbios en un discurso pronunciado ante más de 30.000 personas, y acusó a Chaudhry y a la oposición de ser los responsables de los incidentes. “El principal motivo de lo que pasó en Karachi es la politización de una cuestión judicial -dijo-. El segundo motivo es que el juez destituido ignoró la advertencia gubernamental de mantenerse alejado de las protestas. Justamente, Chaudhry había viajado a Karachi para incorporarse a la manifestación, pero fue retenido en el aeropuerto y la policía bloqueó el lugar. Tras pasar varias horas confinado, Chaudhry retornó anoche a Islamabad. En ese marco, al menos ocho personas murieron en escaramuzas fuera del aeropuerto y las instalaciones del canal de televisión privado Aaj estuvieron más de cinco horas bajo fuego de paramilitares. Anoche, cuatro cuerpos yacían en el lugar.
Pese a la gravedad de la situación, Musharraf no declaró el estado de emergencia. En cambio, prometió transparencia en las elecciones previstas para fines de año, en las que buscará mantenerse en el cargo. (AFP-NA)

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