10 Mayo 2007 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La sesión en la Cámara de Diputados estuvo signada ayer por el pedido de interpelación de la oposición a la ministra de Defensa, Nilda Garré, y por el planteo de repudio a la represión contra los docentes de Santa Cruz, que fueron frenados por el kirchnerismo.
Si bien el oficialismo buscó evitar que el tema Santa Cruz llegara al recinto, las intervenciones del jefe del bloque Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y del santacruceño José Manuel Córdoba, encendieron la mecha. Ambos responsabilizaron a la oposición, en especial al intendente radical de Río Gallegos, Héctor Roquel, y a la conducción del gremio municipal, por la escalada del conflicto.
El jefe del bloque ARI; Eduardo Macaluse, criticó al oficialismo por no aceptar un debate abierto, cuando reclamó “fijar posición” porque ni rechazan el debate ni lo aceptan y desafió: “si todo está tan bien como dicen, discutámoslo”.
El radical santacruceño Juan Acuña Kunz, autor del proyecto de declaración, planteó el repudio a los hechos de violencia en su provincia y remarcó que la provincia es “gobernada por la Caja Rosada, perdón Casa Rosada”, se corrigió, en un supuesto furcio que pareció hecho de adrede. Luego aseguró que ayer hubo represión y 10 heridos, uno con arma de fuego de 9 mm.
El otro tema urticante fue el pedido de interpelación a Garré, por parte del arista Carlos Raimundi. Aclaró que la solicitud estaba motivada por la destrucción parcial del rompehielos Irízar; el trágico accidente del Mirage; la cuasi colisión de dos aeronaves y la denuncia de pilotos y controladores de Ezeiza. Pero el pedido no tuvo eco. (DyN)
Si bien el oficialismo buscó evitar que el tema Santa Cruz llegara al recinto, las intervenciones del jefe del bloque Frente para la Victoria, Agustín Rossi, y del santacruceño José Manuel Córdoba, encendieron la mecha. Ambos responsabilizaron a la oposición, en especial al intendente radical de Río Gallegos, Héctor Roquel, y a la conducción del gremio municipal, por la escalada del conflicto.
El jefe del bloque ARI; Eduardo Macaluse, criticó al oficialismo por no aceptar un debate abierto, cuando reclamó “fijar posición” porque ni rechazan el debate ni lo aceptan y desafió: “si todo está tan bien como dicen, discutámoslo”.
El radical santacruceño Juan Acuña Kunz, autor del proyecto de declaración, planteó el repudio a los hechos de violencia en su provincia y remarcó que la provincia es “gobernada por la Caja Rosada, perdón Casa Rosada”, se corrigió, en un supuesto furcio que pareció hecho de adrede. Luego aseguró que ayer hubo represión y 10 heridos, uno con arma de fuego de 9 mm.
El otro tema urticante fue el pedido de interpelación a Garré, por parte del arista Carlos Raimundi. Aclaró que la solicitud estaba motivada por la destrucción parcial del rompehielos Irízar; el trágico accidente del Mirage; la cuasi colisión de dos aeronaves y la denuncia de pilotos y controladores de Ezeiza. Pero el pedido no tuvo eco. (DyN)







