10 Mayo 2007 Seguir en 
Luego de obtener en 1953 el Premio Nobel de Literatura, el escritor Albert Camus (1913-1960), nacido en Argelia y muerto en Francia, le escribió una conmovedora carta a monsieur Germain, su maestro en los primeros grados de la escuela. “He dejado que se apague un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de decirle unas palabras con todo mi corazón. Acaban de hacerme un gran honor que yo no he buscado ni solicitado. Cuando me enteré de la noticia mi primer pensamiento, después de mi madre, fue para usted. Sin usted, sin esa mano afectuosa que usted tendió al pequeño niño pobre que yo era, sin sus enseñanzas y su ejemplo, nada de esto hubiera sucedido. Yo no le doy mucha importancia a este tipo de honores, pero al menos esta es una ocasión para decirle lo que usted ha sido y es siempre para mí y para asegurarle que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted pone están siempre vivos en uno de sus pequeños escolares que, a pesar de la edad, no ha dejado de ser su alumno agradecido. Lo abrazo con todas mis fuerzas. Albert Camus”.
A menudo se suele decir que la educación está en crisis desde hace mucho tiempo en nuestro país y ello se ve reflejado en el bajo rendimiento de los alumnos en todos los niveles, especialmente en los ciclos primario y secundario. Se han puesto en duda la calidad de los contenidos educativos y la didáctica porque no se adecuan con los tiempos actuales. Parece elogiable entonces la iniciativa de la Fundación Cimientos 2006, que con el auspicio de empresas, bancos y fundaciones, ha encarado programas de apoyo a las escuelas para mejorar la calidad de la enseñanza con novedosas ideas en nuestro medio.
Así, por ejemplo, nuestro diario ha dado a conocer experiencias en dos establecimientos tucumanos. En la escuela Ejército Argentino, los alumnos del primer ciclo de la EGB aprenden matemáticas cantando. También se trabaja en lengua, ciencias naturales o sociales a partir de las letras de las canciones. Los resultados han sido tan positivos que la directora planea poner música funcional en todas las aulas. Cimientos 2006 y dos empresas les proporcionan el dinero para la compra de materiales. En el marco de este mismo programa, otra experiencia remarcable es la de la escuela “Capitán de los Andes”, donde asisten chicos de condición humilde. Allí han montado un laboratorio de cocina. Los chicos aprenden a preparar alimentos saludables y les trasmiten los conocimientos a sus padres. Mientras un grado cocina, los otros realizan juegos y problemas matemáticos relacionados con la receta con que se está trabajando ese día. La iniciativa ha despertado la participación de los padres.
En una sintonía parecida y, como parte del lanzamiento de las jornadas extendidas en 60 escuelas tucumanas, se ha iniciado la capacitación de más de 700 educadores en técnicas de circo y en el abordaje de las materias científicas y artísticas desde una perspectiva amena. Este entrenamiento está a cargo de profesionales de Buenos Aires contratados por el Ministerio de Educación de la Nación, y convocados por el Ministerio de Educación de la Provincia. Uno de lo capacitadores explicó que la idea es salir de los esquemas tradicionales de aprendizaje, “sacar del centro al libro, salir a mirar la naturaleza en vivo y que los chicos aprendan a formularse preguntas y a mantenerlas cuando no haya respuestas”.
Estos enfoques diferentes en la enseñanza constituyen una bocanada de oxígeno en el sistema educativo y para los docentes, con frecuencia postergados en lo que se refiere a capacitación, remuneración, y respeto. Estas iniciativas pueden ser un buen punto de partida para mejorar la calidad educativa.
A menudo se suele decir que la educación está en crisis desde hace mucho tiempo en nuestro país y ello se ve reflejado en el bajo rendimiento de los alumnos en todos los niveles, especialmente en los ciclos primario y secundario. Se han puesto en duda la calidad de los contenidos educativos y la didáctica porque no se adecuan con los tiempos actuales. Parece elogiable entonces la iniciativa de la Fundación Cimientos 2006, que con el auspicio de empresas, bancos y fundaciones, ha encarado programas de apoyo a las escuelas para mejorar la calidad de la enseñanza con novedosas ideas en nuestro medio.
Así, por ejemplo, nuestro diario ha dado a conocer experiencias en dos establecimientos tucumanos. En la escuela Ejército Argentino, los alumnos del primer ciclo de la EGB aprenden matemáticas cantando. También se trabaja en lengua, ciencias naturales o sociales a partir de las letras de las canciones. Los resultados han sido tan positivos que la directora planea poner música funcional en todas las aulas. Cimientos 2006 y dos empresas les proporcionan el dinero para la compra de materiales. En el marco de este mismo programa, otra experiencia remarcable es la de la escuela “Capitán de los Andes”, donde asisten chicos de condición humilde. Allí han montado un laboratorio de cocina. Los chicos aprenden a preparar alimentos saludables y les trasmiten los conocimientos a sus padres. Mientras un grado cocina, los otros realizan juegos y problemas matemáticos relacionados con la receta con que se está trabajando ese día. La iniciativa ha despertado la participación de los padres.
En una sintonía parecida y, como parte del lanzamiento de las jornadas extendidas en 60 escuelas tucumanas, se ha iniciado la capacitación de más de 700 educadores en técnicas de circo y en el abordaje de las materias científicas y artísticas desde una perspectiva amena. Este entrenamiento está a cargo de profesionales de Buenos Aires contratados por el Ministerio de Educación de la Nación, y convocados por el Ministerio de Educación de la Provincia. Uno de lo capacitadores explicó que la idea es salir de los esquemas tradicionales de aprendizaje, “sacar del centro al libro, salir a mirar la naturaleza en vivo y que los chicos aprendan a formularse preguntas y a mantenerlas cuando no haya respuestas”.
Estos enfoques diferentes en la enseñanza constituyen una bocanada de oxígeno en el sistema educativo y para los docentes, con frecuencia postergados en lo que se refiere a capacitación, remuneración, y respeto. Estas iniciativas pueden ser un buen punto de partida para mejorar la calidad educativa.







