Estuvo un año en libertad hasta que la prueba de ADN demostró que es culpable
Ordenan la detención de un hombre acusado de haber secuestrado y violado a una adolescente. El hecho ocurrió en febrero de 2006; un año después, los análisis comprobaron que el patrón genético del acusado coincide un 99 % con las muestras que se extrajeron a la víctima.
26 Abril 2007 Seguir en 
La Justicia ordenó detener a un hombre que hace un año fue señalado como el autor del secuestro y violación de una adolescente, y que desde entonces gozaba de libertad bajo caución personal. La medida se dispuso al descubrir que el análisis de ADN realizado a la sangre del sospechoso coincide en más de un 99 % con las muestras extraídas de la víctima, cuyo nombre no se publica por razones legales.
En la noche del 20 de febrero de 2006, la joven -en ese entonces de 15 años- fue a comprar una gaseosa junto con una amiga a un negocio cercano a su domicilio. Mientras caminaban, J.A.O. la interceptó y obligó a subirse a un auto, en el cuál la llevó a una casa ubicada en el barrio El Chivero, consta en la denuncia policial.
"Me tiene encerrada con llave, tengo miedo de lo que pueda hacerme". La temblorosa frase de la adolescente dejó helada a la madre que la escuchaba del otro lado del teléfono celular y que nada pudo hacer para encontrar a la joven, que esa noche fue abusada sexualmente por el acusado, según la acusación realizada en la comisaría 9a. Al día siguiente, la adolescente escapó.
Luego de que la muchacha y su madre realizaran la denuncia, en marzo de 2006, la Policía detuvo a J.A.O., en ese momento de 20 años, y ordenó que se le practiquen los exámenes de ADN que serían comparados con el patrón genético de la víctima. El acusado, sin embargo, fue dejado en libertad un mes después.
El último lunes, un año después de los hechos, ordenaron detener nuevamente al acusado, luego de que los resultados del examen de ADN comprobaran su culpabilidad. LA GACETA (C)
En la noche del 20 de febrero de 2006, la joven -en ese entonces de 15 años- fue a comprar una gaseosa junto con una amiga a un negocio cercano a su domicilio. Mientras caminaban, J.A.O. la interceptó y obligó a subirse a un auto, en el cuál la llevó a una casa ubicada en el barrio El Chivero, consta en la denuncia policial.
"Me tiene encerrada con llave, tengo miedo de lo que pueda hacerme". La temblorosa frase de la adolescente dejó helada a la madre que la escuchaba del otro lado del teléfono celular y que nada pudo hacer para encontrar a la joven, que esa noche fue abusada sexualmente por el acusado, según la acusación realizada en la comisaría 9a. Al día siguiente, la adolescente escapó.
Luego de que la muchacha y su madre realizaran la denuncia, en marzo de 2006, la Policía detuvo a J.A.O., en ese momento de 20 años, y ordenó que se le practiquen los exámenes de ADN que serían comparados con el patrón genético de la víctima. El acusado, sin embargo, fue dejado en libertad un mes después.
El último lunes, un año después de los hechos, ordenaron detener nuevamente al acusado, luego de que los resultados del examen de ADN comprobaran su culpabilidad. LA GACETA (C)








