28 Diciembre 2005 Seguir en 

Con el verano, el cuerpo transpira más de lo habitual, se pierden las energías y se avecina el cansancio. Por esta misma razón es que todos los años se alerta, en esta época, sobre los riesgos del golpe de calor. Todos hablan de él, pero pocos saben qué hacer ante esta situación y, sobre todo, cómo prevenirlo.
La directora y el subdirector del Hospital de Niños, Graciela Lavado y Oscar Hilal, y el director de la Dirección Provincial de Emergencia, Juan Antonio Masaguer, brindaron una serie de recomendaciones y medidas para disfrutar de las vacaciones sin complicaciones.
Las altas temperaturas, sumadas a la exposición al sol, el ejercicio físico y el no beber la suficiente cantidad de líquidos son, en algunas personas, los factores de riesgo. "El golpe de calor, propio de los veranos ?define el doctor Masaguer?, es un cuadro de deshidratación importante, provocado por las altas temperaturas de la temporada estival". Entre los mecanismos que lo producen cita a la excesiva temperatura ambiental, que será la responsable del calor corporal y a la sudoración -compuesta por agua y sales-, que va eliminando el propio organismo.
"Si la ingesta de líquidos no es abundante -advierte Masaguer-, el cuerpo se deshidrata; baja la presión arterial, lo cual dificulta no sólo las funciones del corazón, sino también las del riñón y del cerebro".
"Por lo tanto, la sed es el principal mecanismo para reincorporar el agua y las sales perdidas con la sudoración", apunta. "Si hay suficiente agua y sales, el cuerpo tolera bastante bien las altas temperaturas, dentro del rango climático", aclara.
Un signo de sospecha es el agotamiento físico. "Si una persona adulta o un niño no bebe suficiente líquido, más aún en verano o después de jugar o de realizar una actividad intensa bajo el sol, por lo general sobreviene la deshidratación, conocida vulgarmente como golpe de calor", aclararon los pediatras Lavado e Hilal.
Los niños y los mayores de 65 años suelen ser los más expuestos. Esto se debe, principalmente, a que no pueden valerse de sus propios medios para acceder a un vaso de agua. Algunos adultos, porque viven solos o presentan dificultad para movilizarse; los bebés, porque aún no saben expresarse y dependen de sus padres. Y en el caso particular de los ancianos, la deshidratación se debe a que poseen una menor sensibilidad de los mecanismos de la sed, indicó Masaguer.
En menor medida, los jóvenes con cierta predisposición genética, con una actividad física intensa o por un cuadro febril, también pueden padecer los efectos del golpe de calor. "Y no necesariamente durante el verano", remarcaron los médicos. Este cuadro aislado puede darse, entonces, en cualquier época del año y "consiste en la producción excesiva de calor por el cuerpo, debida a alteraciones en el funcionamiento de los músculos", explica.
Para los médicos, el tema central radica, fundamentalmente, en la detección de las personas vulnerables y en la adopción de medidas preventivas.
"La deshidratación puede ser mortal. Esto sucede cuando el cerebro, los riñones y el corazón dejan de ser irrigados, como consecuencia de una lipotimia o presión arterial baja. Una vez establecida la fatiga por el golpe de calor -señala Masaguer-, el cuadro de por sí puede ser mortal en los más vulnerables".
Los síntomas típicos del golpe de calor son: fuerte dolor de cabeza, fiebre, malestar general, decaimiento, cansancio, hipotensión y vómitos que llevan a la deshidratación. A los niños y ancianos hay que mantenerlos en lugares ventilados, frescos, darles abundante líquido y una la dieta rica en frutas y verduras.
La directora y el subdirector del Hospital de Niños, Graciela Lavado y Oscar Hilal, y el director de la Dirección Provincial de Emergencia, Juan Antonio Masaguer, brindaron una serie de recomendaciones y medidas para disfrutar de las vacaciones sin complicaciones.
Las altas temperaturas, sumadas a la exposición al sol, el ejercicio físico y el no beber la suficiente cantidad de líquidos son, en algunas personas, los factores de riesgo. "El golpe de calor, propio de los veranos ?define el doctor Masaguer?, es un cuadro de deshidratación importante, provocado por las altas temperaturas de la temporada estival". Entre los mecanismos que lo producen cita a la excesiva temperatura ambiental, que será la responsable del calor corporal y a la sudoración -compuesta por agua y sales-, que va eliminando el propio organismo.
"Si la ingesta de líquidos no es abundante -advierte Masaguer-, el cuerpo se deshidrata; baja la presión arterial, lo cual dificulta no sólo las funciones del corazón, sino también las del riñón y del cerebro".
"Por lo tanto, la sed es el principal mecanismo para reincorporar el agua y las sales perdidas con la sudoración", apunta. "Si hay suficiente agua y sales, el cuerpo tolera bastante bien las altas temperaturas, dentro del rango climático", aclara.
Un signo de sospecha es el agotamiento físico. "Si una persona adulta o un niño no bebe suficiente líquido, más aún en verano o después de jugar o de realizar una actividad intensa bajo el sol, por lo general sobreviene la deshidratación, conocida vulgarmente como golpe de calor", aclararon los pediatras Lavado e Hilal.
Los niños y los mayores de 65 años suelen ser los más expuestos. Esto se debe, principalmente, a que no pueden valerse de sus propios medios para acceder a un vaso de agua. Algunos adultos, porque viven solos o presentan dificultad para movilizarse; los bebés, porque aún no saben expresarse y dependen de sus padres. Y en el caso particular de los ancianos, la deshidratación se debe a que poseen una menor sensibilidad de los mecanismos de la sed, indicó Masaguer.
En menor medida, los jóvenes con cierta predisposición genética, con una actividad física intensa o por un cuadro febril, también pueden padecer los efectos del golpe de calor. "Y no necesariamente durante el verano", remarcaron los médicos. Este cuadro aislado puede darse, entonces, en cualquier época del año y "consiste en la producción excesiva de calor por el cuerpo, debida a alteraciones en el funcionamiento de los músculos", explica.
Para los médicos, el tema central radica, fundamentalmente, en la detección de las personas vulnerables y en la adopción de medidas preventivas.
"La deshidratación puede ser mortal. Esto sucede cuando el cerebro, los riñones y el corazón dejan de ser irrigados, como consecuencia de una lipotimia o presión arterial baja. Una vez establecida la fatiga por el golpe de calor -señala Masaguer-, el cuadro de por sí puede ser mortal en los más vulnerables".
Los síntomas típicos del golpe de calor son: fuerte dolor de cabeza, fiebre, malestar general, decaimiento, cansancio, hipotensión y vómitos que llevan a la deshidratación. A los niños y ancianos hay que mantenerlos en lugares ventilados, frescos, darles abundante líquido y una la dieta rica en frutas y verduras.







