Un especialista tucumano está usando el procedimiento

La inyección con el cemento que unirá el hueso se coloca a través de la piel de la espalda.

16 Abril 2003
El ortopedista y traumatólogo, doctor Eduardo Raúl Molina Rioz, egresado de la Facultad de Medicina de la UNT en 1984 y especializado en el servicio de cirugía de la unidad funcional de columna vertebral en el hospital San Juan de Déu, Barcelona, España, comenzó a aplicar en Tucumán la vertebroplastia.
Desde su regreso de España, en 2001, el especialista se desempeña en dos centros privados de San Miguel de Tucumán "donde vuelco toda la experiencia que adquirí en vertebroplastia, y muy pronto, cuando llegue la aparatología necesaria, también aplicaré otros métodos como radiofrecuencia y discografía", señaló Molina Rioz a LA GACETA.

Produce limitaciones
El profesional recordó que millones de personas en todo el mundo sufren dolencias relacionadas con la columna vertebral. "Estos trastornos además de ocasionarles un dolor muy agudo, les produce limitaciones en su quehacer cotidiano. Las fracturas en las vértebras ocasionan un dolor muy difícil de sobrellevar. Y las mujeres son las primeras víctimas de la osteoporosis y, por lo tanto de los llamados colapsos vertebrales", precisó.
Para paliar estas dolencias no hacen falta cirugías. La técnica de la vertebroplastia, según explicó el médico -quien tiene nacionalidad argentina y española, por ser hijo de madre española- es una técnica que se extendió en los últimos años por su eficacia, tal cual lo reconocen los expertos internacionales en el tema.

Inyección percutánea
"La vertebroplastia -detalló Molina Rioz- consiste en la inyección (vía percutánea, es decir a través de la piel de la espalda) de un cemento que permite la osificación vertebral y la reconstrucción ósea de las vértebras fracturadas o dañadas. De este modo, el dolor suele desaparecer en un alto porcentaje de pacientes sometidos a la técnica, que se controla con radiografías, tomografías computadas o resonancia magnética durante su desarrollo.
El procedimiento ha demostrado una disminución considerable o completa del dolor, en un plazo de tres días, en más del 70% de los pacientes con metástasis. Y hasta el 90% de los pacientes con hemangiomas vertebrales o acuñamientos dolorosos, afirmó el doctor Francisco Aparisi, jefe de la sección de Radiología Osteoarticular del Hospital La Fe, de Valencia España, según comentó Molina Rioz.
"Las experiencias demuestran que los resultados de la técnica fueron espectaculares, porque además de disminuir el dolor se recupera la funcionalidad que el paciente tenía antes de la fractura", destacó el especialista tucumano.
También recordó que la técnica está indicada para daños por osteoporosis, por tumores óseos benignos, metástasis (infiltración de una vértebra por cualquier tipo de células tumorales malignas) y hemangiomas vertebrales (malformación de las venas que afecta indirectamente a las vértebras, pues se forman células extrañas que destruyen a las óseas. El traumatólogo explicó que el uso de la terapia es relativamente sencillo.
Una vez que el equipo multidisciplinario aconseja aplicar la vertebroplastia el paciente no debe internarse hasta el día de la operación. Después de colocada la inyección con el cemento, a los 20 minutos o una hora el producto ya está duro y el paciente puede reincorporarse a su vida normal. Pero los médicos aconsejan unas 12 o 14 horas de vigilancia, porque puede producirse inflamación.

Tamaño texto
Comentarios