Demorar el corte del cordón umbilical le aporta al bebé 50 mg extra de hierro

La última transfusión que le hace la madre al hijo desde la placenta, después del parto, es una reserva valorable en un país donde la anemia hace estragos. Una espera muy corta.

02 Abril 2003
Si se espera que el cordón umbilical deje de latir antes de su corte y ligadura, el bebé tiene la oportunidad de incorporar 50 mg de hierro extra durante la última transfusión que le hace su madre desde la placenta. Se trata de una reserva nada desdeñable, especialmente en muchas poblaciones de nuestro país, donde la anemia causa estragos.La alta prevalencia de la anemia en niños menores de dos años en nuestro país alcanza cifras escalofriantes, como el 48 % de la población en la provincia de Buenos Aires y el 60% en el Chaco, relevados por Unicef. Esto significa que se está arriesgando la calidad de vida de los infantes por retardo de la maduración del sistema nervioso, retraso de la función mental y neuromotora, disminución de la inmunidad, afectación del crecimiento físico y de la regulación hormonal.

Después que deja de latir
Para resolver en parte esta problemática común a todos los países en vías de desarrollo, la OMS viene recomendando desde 1996, la práctica de la ligadura tardía (más precisamente, oportuna) del corte y ligadura del cordón umbilical. "Si el cordón se secciona y se liga recién después que deja de latir, lo que demora entre uno y tres minutos, se permite que la madre le pase un depósito de hierro adicional que le va a proveer la cantidad necesaria para cubrir los requerimientos hasta los seis meses, momento en que va a empezar a ingerir alimentos con hierro", afirma la doctora Celia Lomuto, neonatóloga de la Maternidad Sardá de la Capital Federal y asesora del Programa Materno Infantil del Ministerio de Salud de la Nación.

Se da en el reino animal
Si se observa el comportamiento de los animales, se comprueba que la naturaleza ha previsto que el recién nacido reciba esta transfusión placentaria. "En el parto de mamíferos, el cordón se corta solo: nace la cría, y después de un rato, deja de latir. Entonces, al pararse la madre, o al moverse la cría, el cordón, que ya dejó de latir y no tiene más sangre, se corta solo por la zona más delgada", sostiene la Lomuto. Asimismo, recuerda que los mamíferos carnívoros, como gatos y perros, se comen la placenta.
"Sale la cría, sale la placenta, el animal se come la placenta y recién después, corta el cordón. Pero ya ha pasado bastante tiempo desde el nacimiento", acota.
Lomuto admite que la medicalización del parto desnaturalizó una práctica habitual en las comunidades primitivas y descripta en los libros tradicionales de obstetricia. La ligadura oportuna no es más que un retorno a lo natural. "Es una técnica simple, que no tiene costo y no exige más que unos instantes de espera. Los estudios demuestran que al minuto, ya pasó el 80% del total del hierro". Por eso, la consideran estrategia fundamental para prevenir la anemia en la infancia.

La leche materna es importante
El aporte que brinda la demora no es nada desdeñable. Un niño sano nacido a término suele tener un depósito de 80 mg de hierro. Si se beneficia con la ligadura oportuna, recibe 50 mg adicionales. Con estas reservas, sumadas a los 28 mg que recibirá por la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses, estará protegido de la anemia durante todo ese período. "La leche materna no tiene mucha cantidad de hierro, pero es mucho más biodisponible. En cambio, la leche de vaca, al no ser bien tolerada por el organismo del bebé, le hace perder hierro a través de pequeñas pérdidas desde el intestino", manifiesta la doctora Lomuto. Pero las reservas se agotan en el proceso de crecimiento. Un niño sano, a los seis meses, mantendrá alrededor de 50 mg de hierro. A partir de ese momento, necesitará alimentos con cantidades adecuadas de hierro de alta biodisponibilidad (carnes), fortificados o suplementos de este mineral para mantener el nivel deseable. "De lo contrario, se volverá anémico, estará desganado, tendrá bajo cociente intelectual y estará en riesgo su potencial futuro", sostiene la neonatóloga.

Aún falta consenso
La campaña "Ligadura oportuna del cordón umbilical, una estrategia para prevenir la anemia en la infancia", diseñada en la órbita del Programa Materno Infantil del Ministerio de Salud de la Nación nació a instancias de los trabajos de campo realizados por Unicef en el Chaco.
"Se redactó una publicación que se distribuyó en los centros de salud de todo el país, a fines del 2001 y comienzos del 2002. El objetivo era hacer un llamado de atención y demostrar cómo con una cosa tan simple, como esperar un minuto más, se podía concretar una estrategia para prevenir la anemia de toda la infancia", dice la asesora.
A mediados del año pasado, se hizo una medición de los resultados de la campaña a través de una encuesta, en la que participaron 33 maternidades de todo el país y en la que se relevaron 3700 partos en un período de 45 días. Una conclusión fue que el 70% de las maternidades ligaban el cordón antes de los 30 segundos.
Demasiado pronto. Sin embargo, la lectura del cuadernillo había mejorado la práctica, aunque no radicalmente. Del total que esperaba que el cordón dejara de latir, el 35% confesó haber leído lapublicación.
"En la maternidad Sardá, donde el 95% del equipo de salud había leído el cuadernillo, ya que había sido presentado en un ateneo, el tiempo promedio había aumentado a 80 segundos", afirma la doctora. Lomuto. "También se observó que los médicos generalistas tenían más paciencia y ligaban el cordón más tardíamente", acotó.
La doctora. Lomuto lamenta que todavía no haya un consenso generalizado y que no se tenga conciencia de que algo tan simple como torcer la decisión de la naturaleza, que previó esta última transfusión de hierro de la madre al hijo, pueda ser tan perjudicial para el futuro de los niños. Y recuerda que algo similar ocurrió con la lactancia materna. "Hubo una época en que no se defendió y hasta se despreció.
Posteriormente, el cuerpo médico se dio cuenta del error y comenzó con las campañas", afirma.
Es cierto que hay excepciones y la ligadura inmediata se recomienda en los casos de neonatos asfixiados, deprimidos, con cordón apretado al cuello y madre Rh negativo sensibilizada. Con los prematuros, el tema es más polémico. "Ahora están apareciendo muchos trabajos científicos, a nivel internacional, que demuestran que para ellos también es beneficioso esperar para hacer la ligadura. No obstante, hay que tomar recaudos como secarlos, cubrirlos y aumentar la temperatura de la sala de parto para que no se enfríen en el tiempo de espera", sostiene la neonatóloga.
Fuera de los casos aludidos, no esperar es un desperdicio. "La anemia es un problema grave en nuestro país. Para prevenirla, hay que trabajar sobre tres pilares: la ligadura oportuna del cordón umbilical, la lactancia materna durante los seis primeros meses y la alimentación con ingesta de hierro a partir del medio año de vida", recalca la especialista.

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