02 Abril 2003 Seguir en 
Se calcula que cuatro millones de argentinos padecen de colon irritable. La afección, según los médicos tucumanos Jorge Fernández y José Antonio Cristóbal, se caracteriza por hinchazón ("inflamación" del vientre), dolores abdominales y cambios en las evacuaciones. Algunos sufren constipación crónica; otros, diarreas; y hay pacientes que alternan diarreas con constipación.
Se llega al diagnóstico por los datos clínicos más los análisis de laboratorio, endoscopias, ecografías y, eventualmente, radiografías. En realidad, los exámenes son para descartar lesiones orgánicas con signos similares al colon irritable.
El mal tiene varias causas (dietéticas, nerviosas, hormonales, medicamentosas, traumas emocionales o infecciones intestinales), que alteran la acción de sustancias químicas que producen el cerebro, las fibras nerviosas y las paredes del tubo digestivo, alterando su funcionamiento.
Hasta ahora, las posibilidades de modificar tal alteración eran limitadas. Pero en 2002 se lanzó al mercado un producto para el colon irritable con constipación. Se espera que este año finalicen los estudios y se apruebe una nueva medicina para el colon irritable con diarrea crónica. Ambos remedios se usan en 20 centros gastroenterológicos del país (dos son de Tucumán) en 15 pacientes cada uno, quienes son estudiados, medicados y controlados gratis. "Si los resultados en la Argentina coinciden con los reportados en otros países, habrá una eficaz ayuda para esta afección que altera tanto la calidad de vida", dijeron los médicos.
Se llega al diagnóstico por los datos clínicos más los análisis de laboratorio, endoscopias, ecografías y, eventualmente, radiografías. En realidad, los exámenes son para descartar lesiones orgánicas con signos similares al colon irritable.
El mal tiene varias causas (dietéticas, nerviosas, hormonales, medicamentosas, traumas emocionales o infecciones intestinales), que alteran la acción de sustancias químicas que producen el cerebro, las fibras nerviosas y las paredes del tubo digestivo, alterando su funcionamiento.
Hasta ahora, las posibilidades de modificar tal alteración eran limitadas. Pero en 2002 se lanzó al mercado un producto para el colon irritable con constipación. Se espera que este año finalicen los estudios y se apruebe una nueva medicina para el colon irritable con diarrea crónica. Ambos remedios se usan en 20 centros gastroenterológicos del país (dos son de Tucumán) en 15 pacientes cada uno, quienes son estudiados, medicados y controlados gratis. "Si los resultados en la Argentina coinciden con los reportados en otros países, habrá una eficaz ayuda para esta afección que altera tanto la calidad de vida", dijeron los médicos.







