26 Marzo 2003 Seguir en 
Los varones que fuman un paquete (30 cigarrillos diarios) -o más de 20- tienen un 60% más de riesgo de padecer impotencia o disfunción eréctil que quienes nunca han fumado. Además, la dosis de tabaco también influye: el riesgo de padecer disfunción eréctil es menor en los varones que consumen menos cigarrillos, pero sigue siendo superior al de los no fumadores.
Así lo indica un estudio presentado en el último congreso anual sobre Epidemiología y Prevención de Males Cardiovasculares, organizado por la Asociación de Cardiología de EE UU. Además, el efecto del tabaco sigue siendo considerable después de tener en cuenta otros factores que afectan a la función eréctil, como la edad, la presión arterial, los niveles de colesterol, la diabetes y el índice de masa corporal.
"No es el primer estudio que demuestra un nexo entre el tabaco y la disfunción eréctil", afirma Jiang He, profesor de epidemiología de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. "Sin embargo, nuestro estudio -aclaró- es muy especial: consigue ajustar importantes elementos como la presión arterial, el colesterol en sangre y la diabetes".
La disfunción eréctil se asocia a menudo con la arteriosclerosis que obstruye el flujo sanguíneo. Se sabe que fumar es un factor de riesgo para los males coronarios, y hay estudios que demuestran que hay fuertes riesgos entre el tabaquismo, las enfermedades coronarias, la arteriosclerosis y la disfunción eréctil, afirma. (El País)
Así lo indica un estudio presentado en el último congreso anual sobre Epidemiología y Prevención de Males Cardiovasculares, organizado por la Asociación de Cardiología de EE UU. Además, el efecto del tabaco sigue siendo considerable después de tener en cuenta otros factores que afectan a la función eréctil, como la edad, la presión arterial, los niveles de colesterol, la diabetes y el índice de masa corporal.
"No es el primer estudio que demuestra un nexo entre el tabaco y la disfunción eréctil", afirma Jiang He, profesor de epidemiología de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans. "Sin embargo, nuestro estudio -aclaró- es muy especial: consigue ajustar importantes elementos como la presión arterial, el colesterol en sangre y la diabetes".
La disfunción eréctil se asocia a menudo con la arteriosclerosis que obstruye el flujo sanguíneo. Se sabe que fumar es un factor de riesgo para los males coronarios, y hay estudios que demuestran que hay fuertes riesgos entre el tabaquismo, las enfermedades coronarias, la arteriosclerosis y la disfunción eréctil, afirma. (El País)







