La sospecha de un infarto precisa una serie de evaluaciones

"El paciente debe ser observado y estudiado durante 8 horas, por lo menos", precisó el doctor Fernando Botto.

12 Marzo 2003
Los síndromes coronarios agudos resultan ser un verdadero desafío para los médicos clínicos y cardiólogos. En los últimos años diversos autores han publicado experiencias, en las cuales entre el 2 y el 13% de las personas son enviadas inapropiadamente a su domicilio con un infarto de miocardio o angina inestable no diagnosticado.
Por otro lado, estas experiencias indican que entre un 30% y un 70% de los pacientes internados en las unidades coronarias por sospecha de infarto agudo de miocardio no tiene la confirmación del diagnóstico al momento del alta hospitalaria, consumiendo recursos en forma significativa por la sobreinternación. Esto se traduce en costos elevados para el paciente, la cobertura médica y el sistema de salud.
La Unidad de Diagnóstico Intensivo (UDI) fue pensada especialmente para recibir y evaluar a aquellas personas que ingresan a la guardia de un hospital público o institución privada con un cuadro coronario agudo dudoso (infarto o angina de pecho inestable), y es la alternativa más adecuada, dado que esta afección puede presentarse con signos y síntomas atípicos.

Internación transitoria
En la UDI la persona es internada transitoriamente en observación durante 8 horas para realizarle distintos análisis de sangre y electrocardiogramas seriados. Si se obtienen resultados normales y la persona no presenta signos de riesgo, puede ser dada de alta para un posterior seguimiento ambulatorio. Con frecuencia suele realizarse una ergometría o electrocardiograma de esfuerzo para completar la evaluación antes de irse a su casa, o bien se puede hacer este estudio 2 o 3 días luego del alta. Si hubiere signos alarmantes durante la evaluación, el paciente es internado bajo los cuidados necesarios.
El doctor Fernando Botto, médico cardiólogo del ICBA (Instituto Cardiovascular de Buenos Aires) fue el pionero en nuestro país en introducir el concepto de las "Unidades de dolor de pecho" a partir de 1995 y desde entonces dicta conferencias sobre el tema en todo el país.
"Es más bien un concepto intelectual que un espacio físico, es un tercer camino para los pacientes que plantean dudas, porque el diagnóstico de infarto suele ser difícil ya que no siempre presenta signos típicos. La idea es evaluar a la persona mediante varios electrocardiogramas y análisis de sangre seriados durante las primeras 8 horas que ingresa a la guardia, tratando de ver si existe algo más que ayude a confirmar si hay un cuadro coronario agudo o no. En esas horas iniciales la clave es conseguir más información con los análisis para poder tomar una decisión correcta respecto a la internación definitiva o el alta al domicilio", explica el doctor Botto. (Especial)

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