El dengue anda cerca
Este año no se registraron casos en la Argentina, pero la situación en los países vecinos indica que se deben tomar medidas preventivas. El mosquito transmisor del virus abunda en Latinoamérica y no discrimina: puede picar a cualquier persona, tanto en las ciudades como en el campo. El dengue es el mayor problema de salud del continente, y en la Argentina existen unas 20 millones de personas en riesgo. En Tucumán también se encuentra el mosquito Aedes aegypti.
12 Marzo 2003 Seguir en 
El dengue, una enfermedad viral que transmite el mosquito Aedes aegypti, reapareció en la Argentina en 1998, después de 82 años de la última epidemia conocida. El primer brote comenzó en mayo de ese año en el NOA, cuyo epicentro fue la ciudad de Tartagal, Salta, y fue causado por el serotipo 2. Luego y coincidente con la epidemia de Paraguay (fines de 1999 y comienzos de 2000) se afectaron las provincias de Misiones y Formosa con el serotipo 1.
Desde entonces se han vuelto a repetir los brotes pero con la particularidad de la circulación de distintos serotipos (el serotipo 1 en el NOA y el serotipo 2 en el NEA). Esto indica que están dadas las condiciones de riesgo para el desarrollo de la forma grave de la enfermedad: el dengue hemorrágico. Además, en los últimos meses se produjeron casos por el serotipo 3 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, frontera con Argentina. La dispersión de este serotipo a partir de la epidemia de Río de Janeiro (2002) fue rápida. Esta variedad del virus muestra más virulencia con formas clínicas más complicadas. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el dengue afecta a 100 países con 80 a 100 millones de casos informados al año, 500.000 personas hospitalizadas y 25 mil defunciones.
Circulan los cuatro virus
La población en riesgo se estimó en dos mil millones de personas. En Latinoamérica y el Caribe, la abundancia del mosquito transmisor es alta; circulan los cuatro tipos de virus y los casos aumentan en forma explosiva: de 66.000 que hubo en 1980 se pasó a más de 717.000 a fines de 2000. En América existe transmisión de dengue desde el sur de los Estados Unidos hasta la Argentina, y con la sola excepción de Canadá, en todos los países circula el mosquito y se han registrado casos de dengue.
El dengue ataca en todos los niveles socioeconómicos, urbanos y rurales pero se ve favorecido por un medio ambiente sucio, con deshechos con capacidad de acumular pequeñas cantidades de agua, tanto en los domicilios como en los espacios comunes. En esos elementos y en los de uso diario (floreros, portamacetas, bebederos etc) el mosquito Aedes aegypti se reproduce. Los especialistas señalan que cuanto peores sean las condiciones de urbanización, mayor será el riesgo de que proliferen estos mosquitos. El dengue es el mayor problema de salud de América Latina. En Argentina existe una población en riesgo de más de 20 millones de personas, que corresponde al área de dispersión del mosquito.
El doctor Alfredo Seijo, Jefe de Zoonosis del Hospital Muñiz, advirtió que en nuestro país están dadas todas las condiciones para que se desarrolle el dengue hemorrágico, la forma más severa de la enfermedad. Para evitar una epidemia aconseja prevención primaria y acciones concretas en el control de plagas, con un plan de ordenamiento ambiental, y con mejor nivel de vida, educación sanitaria y preparación civil y médica para prevenir esta enfermedad.
Evitar la automedicación
El doctor Seijo aconseja la consulta médica precoz y evitar la automedicación "el tratamiento se basa en el reposo, la hidratación precoz y la administración de medicamentos para el control de la fiebre y los fuertes dolores que aquejan al paciente. Existe consenso en no administrar analgésicos y antipiréticos como el ácido acetilsalicílico ya que pueden favorecer las hemorragias al alterar al mecanismo de coagulación por su efecto sobre las plaquetas, o agravarlas como en el caso de la hemorragia digestiva por su acción irritante sobre la mucosa gástrica".
Como analgésico y antifebril se recomienda, tanto en pediatría como en adultos, el paracetamol que carece de esos efectos adversos y es eficaz en el control de la temperatura, los dolores musculares y la intensa cefalea que produce la enfermedad.
EN QUE CONSISTE EL TEMIDO MAL
El dengue es causado por un virus que presenta cuatro variedades o serotipos denominados con los números: 1, 2, 3 y 4. El mosquito Aedes aegypti es el transmisor o vector del virus. La hembra se alimenta de sangre humana, condición necesaria para poder reproducirse, y en ese proceso inocula el virus al hombre. Es un mosquito que se ha adaptado al hábitat humano, por lo cual convive en su domicilio y entorno. En países templados el dengue es estacional y se manifiesta durante los meses más cálidos. Todos los seres humanos están expuestos a contraer esta enfermedad y según estima la Organización Mundial de la Salud (OMS) más de 80 millones de personas se infectan anualmente en 100 países. En la última década, los cientos de miles de casos que se registran anualmente en las Américas y el notable incremento del dengue hemorrágico y como consecuencia, de la letalidad, han convertido a la enfermedad en el mayor problema de la Salud Pública continental.
¿Cuál es la forma más severa de la enfermedad?
Esta enfermedad puede ser fatal si no se la reconoce o trata adecuadamente. El dengue hemorrágico se produce en personas que previamente padecieron dengue por otro serotipo, o bien como consecuencia de una primera infección, en este caso generalmente por el serotipo 3. Es importante remarcar que el serotipo 3 está causando actualmente un brote en la frontera norte de Argentina, en el departamento de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y en el último año y en forma persistente en grandes metrópolis como Río de Janeiro. Otro elemento a considerar es que la primera infección pudo pasar desapercibida (formas inespecíficas que se confunden con enfermedades banales), pero aún en estos casos el enfermo queda igualmente predispuesto para contraer en el futuro dengue hemorrágico. Este puede ser el caso de turistas o población migrante que hayan viajado o provengan de países con transmisión de dengue, como Brasil, Bolivia, Paraguay, Perú, Centroamérica y el Caribe, y vastas regiones de África y Asia.
¿Cómo se propaga la patología?
El mosquito Aedes aegypti se infecta con el virus del dengue al picar a una persona enferma y aproximadamente una semana después puede transmitirlo, al picar a una persona sana. En los últimos años se han obtenido indicios sobre la posibilidad de que el mosquito infectado pueda transmitir el virus a su descendencia, lo cual agravaría la situación al mantener un ciclo infectante en la naturaleza sin necesidad de la presencia humana.
¿Cómo se reproduce el mosquito del dengue?
Primero la hembra busca recipientes que posean agua limpia y quieta para dejar los huevos, a partir de ahí los deposita contra la pared del recipiente, en la zona húmeda por sobre el agua. Es importante insistir en los hábitos del mosquito, ya que elige pequeñas colecciones de agua ubicadas en el domicilio y en aquellos lugares ocupados por el hombre. Los huevos en contacto con el agua comienzan a desarrollarse y pasan al estado de larvas. En ese estado, las mismas viven y evolucionan en el agua entre 5 y 10 días para luego pasar al estado de pupas. Las pupas finalmente se convierten en mosquitos. Un día después de nacer, ya pueden procrear. Cada hembra de esta especie puede depositar una cantidad cercana a los 100 huevos.
¿Dónde pueden ocurrir los brotes de dengue?
Los brotes de dengue ocurren sólo en aquellas regiones donde vive el mosquito Aedes aegypti. Esto incluye la mayor parte de las áreas urbanas templadas, subtropicales y tropicales del mundo. Basta decir que en América existe transmisión de dengue desde el sur de los Estados Unidos hasta la Argentina, y que con la sola excepción de Canadá en todos los países circula el mosquito y se han registrado casos de dengue. Los serotipos del virus dengue pueden ser introducidos en áreas vírgenes por viajeros que son infectados mientras visitan zonas con transmisión de la enfermedad. El virus circula en la sangre durante los cinco primeros días de fiebre. Dada la rapidez del transporte se explica la facilidad de dispersión por este medio.
¿Cómo se puede prevenir?
No hay vacuna para prevenir el dengue. La mejor medida de prevención para residentes que viven en áreas infectadas es eliminar los lugares donde el mosquito pone sus huevos, principalmente los envases artificiales que acumulan agua. Aquellos artículos que acumulan agua de lluvia o son usados para almacenar agua deberán ser cubiertos o desechados adecuadamente. También, los bebederos de animales o floreros deberán vaciarse y limpiarse diariamente, esto eliminará los huevos y larvas de mosquito y reducirá el número de insectos en el hogar.
¿Es posible distinguir una picadura del mosquito Aedes aegypti de una picadura de un mosquito común?
No. La sensación de ardor y dolor generalmente está ausente, por eso la importancia de prevenir la proliferación del transmisor y ante cualquier síntoma sospechoso acudir al médico.
¿Una persona puede contraer la enfermedad y no presentar los típicos síntomas?
Sí. La intensidad de los síntomas varía de persona en persona aunque la fiebre y los dolores de cuerpo son comunes a todos, por ello es recomendable la consulta médica en aquellos casos en que se sospeche la enfermedad. En forma independiente a la intensidad de los síntomas, toda persona infectada queda predispuesta en el futuro a padecer dengue hemorrágico. Existe experiencia en este sentido que indica que luego de más de diecisiete años de la primera infección por un serotipo, personas que volvieron a adquirir dengue por otro serotipo desarrollaron la forma hemorrágica.
¿Las piscinas son una amenaza para la proliferación del dengue?
Si el tratamiento del agua es adecuado y la piscina se cuida y limpia debidamente no es una amenaza, de lo contrario sin un debido cuidado se convierte en un gran criador de mosquitos. La actividad del mosquito en zonas templadas comienza en el mes de noviembre y se extiende hasta junio, siendo las piscinas utilizadas entre diciembre y marzo.
¿Puede una persona confundir los síntomas del dengue con los de la gripe?
Sí, y no sólo con los estados gripales, dado que hay una variedad de enfermedades que pueden confundirse en el inicio de los síntomas con el dengue por lo cual es importante la consulta médica precoz y evitar la automedicación, especialmente con aspirina o con uso indebido de antibióticos.
El el mosquito Aedes aegypti abunda en Buenos Aires (Capital y conurbano) y en las grandes ciudades de la Argentina. En regiones templadas (como el NOA, donde se encuentra Tucumán) la actividad del vector comienza en la primavera y se extiende hasta junio.
Algunas diferencias
Los principales síntomas del dengue clásico, según el doctor Alfredo Seijo, son fiebre alta, fuerte dolor de cabeza y detrás de los ojos, fuertes dolores musculares y en las articulaciones; náuseas, vómitos y en ocasiones diarrea de poca duración e intensidad.
Cuando aparecen erupciones en la piel son muy pruriginosas y por estos síntomas se lo conoce como "fiebre rompe huesos", quién afirmó que "tanto en el dengue clásico como en el dengue hemorrágico se comprueba un descenso de las plaquetas, más notable y grave en este último". El doctor Seijo también especificó las diferencias entre el dengue clásico y el hemorrágico.
Complicación grave
"Los síntomas de inicio del dengue hemorrágico son similares al dengue clásico, pero entre el cuarto y el sexto día de enfermedad las hemorragias, el descenso espontáneo y brusco de la temperatura, la persistencia y agravamiento de los vómitos y del dolor abdominal y un estado de confusión mental son los signos clínicos que alertan sobre la complicación más temida: el shock.
Las manifestaciones hemorrágicas son variadas: desde sangrado de encías y mucosa nasal, hasta sangrados en distintos órganos y piel. Como consecuencia de la imposibilidad de los capilares de retener plasma, éste se acumula en el abdomen y pulmones, siendo el mecanismo de mayor gravedad de toda la secuencia del dengue hemorrágico".







