26 Febrero 2003 Seguir en 
Las mujeres que realizan ejercicios de fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico durante el embarazo podrían reducir el riesgo de desarrollar incontinencia urinaria durante el embarazo y después del parto, según muestra una nueva investigación.
En efecto, los investigadores calcularon que el programa de entrenamiento dirigido a los músculos del suelo pélvico ayudó a una de cada seis mujeres a evitar la incontinencia durante el embarazo y previno este estado en una de cada ocho mujeres después del parto.
No requiere mucho tiempo
El autor del estudio, Siv Morkved, de la Norwegian University of Science and Technology explico que cualquier reducción del riesgo de incontinencia probablemente proporcione suficiente incentivo como para que las mujeres completen el programa de entrenamiento. "El programa no requiere mucho tiempo y no tiene efectos colaterales conocidos", señaló.
El investigador añadió que el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico se ha demostrado que ayuda a las personas a prevenir y a tratar otros estados, y que el programa puede preparar a las mujeres para hacer frente a futuras dificultades tales como la incontinencia fecal, el dolor pélvico y los problemas de salud sexual.
Control de músculos
"Durante el curso de entrenamiento, las mujeres aprenden a entrenar los músculos del suelo pélvico por sí mismas, y reciben información acerca de las razones por las cuales este entrenamiento es importante a lo largo de la vida", dijo Morkved. "Da a las mujeres el control sobre esta parte de su propia salud".
El investigador explicó que "los músculos del suelo pélvico tienen la función de comprimir alrededor de la vagina y de las aberturas de la uretra y el ano. Estos músculos proporcionan soporte estructural para mantener los órganos pélvicos donde tienen que estar, una tarea que es especialmente importante durante el embarazo". Durante la tensión corporal del embarazo y del parto vaginal, sin embargo, los músculos del suelo pélvico pueden lesionarse o ver disminuida su función debido a la lesión de los nervios que los sostienen.
Se benefician varios órganos
En "Obstetrics and Gynecology" de febrero, se informa que Morkved y sus colegas descubrieron que a las 36 semanas de embarazo, el 32% de las mujeres que hicieron el entrenamiento tuvieron incontinencia, con relación al 48% de las 153 embarazadas que no recibieron el plan. Tres meses después del parto, sólo el 20% de aquellas que habían recibido el programa sufrieron incontinencia urinaria, en relación al 32%o de las mujeres que no fueron entrenadas durante el estudio. En una entrevista, Morkved explicó que "el entrenamiento reducía el riesgo de incontinencia al formar un soporte más fuerte y grueso para la vejiga, la uretra y demás órganos pélvicos".
En efecto, los investigadores calcularon que el programa de entrenamiento dirigido a los músculos del suelo pélvico ayudó a una de cada seis mujeres a evitar la incontinencia durante el embarazo y previno este estado en una de cada ocho mujeres después del parto.
No requiere mucho tiempo
El autor del estudio, Siv Morkved, de la Norwegian University of Science and Technology explico que cualquier reducción del riesgo de incontinencia probablemente proporcione suficiente incentivo como para que las mujeres completen el programa de entrenamiento. "El programa no requiere mucho tiempo y no tiene efectos colaterales conocidos", señaló.
El investigador añadió que el fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico se ha demostrado que ayuda a las personas a prevenir y a tratar otros estados, y que el programa puede preparar a las mujeres para hacer frente a futuras dificultades tales como la incontinencia fecal, el dolor pélvico y los problemas de salud sexual.
Control de músculos
"Durante el curso de entrenamiento, las mujeres aprenden a entrenar los músculos del suelo pélvico por sí mismas, y reciben información acerca de las razones por las cuales este entrenamiento es importante a lo largo de la vida", dijo Morkved. "Da a las mujeres el control sobre esta parte de su propia salud".
El investigador explicó que "los músculos del suelo pélvico tienen la función de comprimir alrededor de la vagina y de las aberturas de la uretra y el ano. Estos músculos proporcionan soporte estructural para mantener los órganos pélvicos donde tienen que estar, una tarea que es especialmente importante durante el embarazo". Durante la tensión corporal del embarazo y del parto vaginal, sin embargo, los músculos del suelo pélvico pueden lesionarse o ver disminuida su función debido a la lesión de los nervios que los sostienen.
Se benefician varios órganos
En "Obstetrics and Gynecology" de febrero, se informa que Morkved y sus colegas descubrieron que a las 36 semanas de embarazo, el 32% de las mujeres que hicieron el entrenamiento tuvieron incontinencia, con relación al 48% de las 153 embarazadas que no recibieron el plan. Tres meses después del parto, sólo el 20% de aquellas que habían recibido el programa sufrieron incontinencia urinaria, en relación al 32%o de las mujeres que no fueron entrenadas durante el estudio. En una entrevista, Morkved explicó que "el entrenamiento reducía el riesgo de incontinencia al formar un soporte más fuerte y grueso para la vejiga, la uretra y demás órganos pélvicos".







