19 Febrero 2003 Seguir en 
DENVER.-Los niños que pasan los primeros meses de su vida en orfanatos y luego son adoptados y llevados a otros países desarrollan trastornos que duran años. "Mientras más cosas malas le ocurran a un niño al principio de su vida, mayor será la dificultad para alcanzar un grado óptimo de comportamiento", afirmó Megan Gunnar, de la Universidad de Minnesota, durante una reunión de la Asociación para el Avance de la Ciencia en Estados Unidos.
En la última década, el número de niños extranjeros adoptados por familias estadounidenses aumentó de 7.000 a 17.000. Alrededor del 85% de los pequeños ha pasado algún tiempo en instituciones, según Seth Pollak, de la Universidad de Wisconsin-Madison, quien estudió a 24 niños adoptados procedentes de Rusia, Rumania y Bulgaria. "Son niños torpes y esto se debería a que no tienen oportunidad de gatear en los orfanatos", añadió.
Los de 5 y 6 años también tenían más dificultades para escuchar y seguir instrucciones, capacidades necesarias para la escuela. Sin embargo, no se mostraron impulsivos como los que padecen déficit de atención. Todos los niños estudiados estaban deseosos de aprender y poseían inteligencia no verbal, agregó Pollak. Los niños que fueron adoptados antes de los 26 meses tuvieron menos problemas para comportarse en comparación con los que fueron adoptados después de 26 meses, explicó el experto Charles Nelson. (Reuter)
En la última década, el número de niños extranjeros adoptados por familias estadounidenses aumentó de 7.000 a 17.000. Alrededor del 85% de los pequeños ha pasado algún tiempo en instituciones, según Seth Pollak, de la Universidad de Wisconsin-Madison, quien estudió a 24 niños adoptados procedentes de Rusia, Rumania y Bulgaria. "Son niños torpes y esto se debería a que no tienen oportunidad de gatear en los orfanatos", añadió.
Los de 5 y 6 años también tenían más dificultades para escuchar y seguir instrucciones, capacidades necesarias para la escuela. Sin embargo, no se mostraron impulsivos como los que padecen déficit de atención. Todos los niños estudiados estaban deseosos de aprender y poseían inteligencia no verbal, agregó Pollak. Los niños que fueron adoptados antes de los 26 meses tuvieron menos problemas para comportarse en comparación con los que fueron adoptados después de 26 meses, explicó el experto Charles Nelson. (Reuter)







