12 Febrero 2003 Seguir en 
GINEBRA.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) identificó los diez principales riesgos para la salud mundial, responsables de 40% de los 56 millones de fallecimientos que hubo en el mundo en 2001, y propuso a los gobiernos estrategias eficaces y baratas para enfrentarlos.
El informe 2002 de la OMS sobre la salud en el mundo, titulado "Reducir los riesgos y promover una vida sana", detalla esos diez mayores riesgos, que son, por orden de gravedad: la subalimentación, las prácticas sexuales peligrosas, la hipertensión, el tabaquismo, el alcohol, la mala calidad del agua, el colesterol, el humo de combustibles sólidos (carbón, leña, etc...), la carencia de hierro y la obesidad.
"Por vez primera, el informe revela que estos diez grandes factores de riesgo son causantes de 40% de la mortalidad mundial, los diez siguientes sólo totalizan el 10 %", señaló Alan López, consejero científico de la OMS y codirector del informe.
Usan un nuevo parámetro
"Esto significa que debemos concentrarnos sobre los riesgos principales si queremos aumentar en diez años aproximadamente la esperanza de vida en buena salud y en aún más años la esperanza de vida total", agregó el funcionario en conferencia de prensa.
Después de tres años de investigaciones en las que participaron 120 científicos, la OMS utilizó un nuevo parámetro para establecer su clasificación: los años de vida en buena salud perdidos.
Los expertos distinguen entre esperanza de vida total y esperanza de vida en buena salud. En Japón, por ejemplo, la primera es de 84,7 años para las mujeres y 77,5 años para los hombres, pero la segunda es de 73,6 años para los dos sexos.
La subalimentación: sobre todo en los países pobres, en los que la sufren 170 millones de niños, causó 3,4 millones de muertes en el mundo en 2000, de las cuales 1.8 millón en Africa, según estimaciones de la OMS.
Contra la subalimentación, la OMS preconiza el aporte de micronutrientes y de alimentos enriquecidos en vitamina A, cinc y hierro, y favorecer el amamantamiento materno.
El tabaco: provocó 4,9 millones de decesos en 2000, pero la subalimentación encabeza empero la lista de principales riesgos, puesto que es responsable de mayor pérdida de años de vida en buena salud, con 9,5% del total mundial, por delante de las prácticas sexuales peligrosas (6,3%), la hipertensión (4,4%), el tabaco (4,1%) y el alcohol (4%). Pero, evidentemente, los riesgos varían de una región a otra. Si los gobiernos no toman medidas draconianas, el tabaco matará 8,4 millones de personas por año de aquí a 2020, según la OMS.Contra el tabaquismo, la OMS aboga por el aumento de los impuestos y por la prohibición de la publicidad del tabaco.
"La intervención de los gobiernos es absolutamente indispensable, en particular en materia de alimentación, de tabaco y de alcohol, pero no necesariamente adoptando una nueva legislación", estimó David Evans, funcionario de la OMS encargado de las políticas de salud.
Las prácticas sexuales peligrosas y la subalimentación: son los males mayores en gran parte de Africa, mientras que el tabaquismo y la hipertensión afectan más a América del Norte, a Europa y a Japón. En Africa, más del 99% de las infecciones con el virus del sida son debidas a las prácticas sexuales peligrosas. La esperanza de vida en Africa subsahariana es de 47 años, cuando sería de unos 62 sin el sida.
La hipertensión y el colesterol: son responsables de 7,1 millones de muertes por año (13% de la mortalidad total), del 62% de los accidentes vasculares cerebrales y del 49% de los ataques cardíacos.El exceso de colesterol es responsable de 4,4 millones de muertes, es decir 7,9% de la mortalidad total, y del 18% de los accidentes vasculares cerebrales. Para disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, los gobiernos deberían incitar a los industriales a disminuir el contenido de sal y de materias grasas en los alimentos transformados, y exhortar a la población a no fumar, a hacer más actividad física y a consumir más frutas y hortalizas.
Obesidad: en los países de altos o medianos ingresos, mil millones de adultos tienen exceso de peso y 300 millones son obesos. Más de medio millón de personas mueren anualmente en América del Norte y en Europa occidental de enfermedades debidas a la obesidad.
Alcohol: es responsable de 1,8 millones de decesos anuales. Los continentes más afectados son América y Europa. El consumo excesivo de alcohol causa entre el 20 y el 30% de los cánceres de esófago, de los cánceres de hígado, de las cirrosis de los homicidios, de los accidentes de circulación y de las lesiones voluntarias.
Mala calidad del agua: es responsable de 1,7 millones de muertes por año, en su mayoría provocadas por diarreas infecciosas. La estrategia más eficaz y más barata para combatir este riesgo es desinfectar el agua en el momento de su utilización.
Carencia de hierro: es responsable de 800.000 muertes por año. 2.000 millones de personas sufren esta carencia en el mundo.
Humo de combustibles sólidos (leña, carbón...) en los hogares: estos combustibles siguen siendo utilizados en casi la mitad del mundo, particularmente en los países en desarrollo. A falta de ventilación, el humo, cargado de elementos contaminantes, es responsable de 35,7% de las infecciones respiratorias, de 22% de las enfermedades pulmonares crónicas y del 1,5% de los cánceres de la tráquea y de los pulmones. (AFP)
Van descubriendo por qué se produce el olvido mental
PARIS.- La pérdida de memoria que se registra con la edad sería debida a la intervención activa de una enzima, según científicos suizos cuyos trabajos fueron publicados por la revista científica británica Nature.
El equipo de científicos dirigido por David Genoux, del Instituto Federal de Tecnología suizo (ETH Henggerberg) de Zurich, descubrió que ratones genéticamente modificados en los que una enzima, la proteína denominada PP1 (phosphatase1), es inhibida, logran mucho mejores resultados en los tests de aprendizaje y de memoria.Esos roedores olvidan también más dificilmente lo que han aprendido, agregan los científicos. "No todo lo que aprendemos es útil, de manera que el cerebro necesita disponer de un mecanismo que le evite cargar la memoria con detalles inútiles", explican Alcino Silva y Sheena Josselyn, de la Universidad de California en Los Angeles, en un comentario que acompaña en Nature la publicación de la investigación de sus colegas suizos. Estos resultados permiten pensar que "estamos en camino de aclarar la biología de la memoria y, por consiguiente, la del olvido", agregan los especialistas norteamericanos. (Especial)
El informe 2002 de la OMS sobre la salud en el mundo, titulado "Reducir los riesgos y promover una vida sana", detalla esos diez mayores riesgos, que son, por orden de gravedad: la subalimentación, las prácticas sexuales peligrosas, la hipertensión, el tabaquismo, el alcohol, la mala calidad del agua, el colesterol, el humo de combustibles sólidos (carbón, leña, etc...), la carencia de hierro y la obesidad.
"Por vez primera, el informe revela que estos diez grandes factores de riesgo son causantes de 40% de la mortalidad mundial, los diez siguientes sólo totalizan el 10 %", señaló Alan López, consejero científico de la OMS y codirector del informe.
Usan un nuevo parámetro
"Esto significa que debemos concentrarnos sobre los riesgos principales si queremos aumentar en diez años aproximadamente la esperanza de vida en buena salud y en aún más años la esperanza de vida total", agregó el funcionario en conferencia de prensa.
Después de tres años de investigaciones en las que participaron 120 científicos, la OMS utilizó un nuevo parámetro para establecer su clasificación: los años de vida en buena salud perdidos.
Los expertos distinguen entre esperanza de vida total y esperanza de vida en buena salud. En Japón, por ejemplo, la primera es de 84,7 años para las mujeres y 77,5 años para los hombres, pero la segunda es de 73,6 años para los dos sexos.
La subalimentación: sobre todo en los países pobres, en los que la sufren 170 millones de niños, causó 3,4 millones de muertes en el mundo en 2000, de las cuales 1.8 millón en Africa, según estimaciones de la OMS.
Contra la subalimentación, la OMS preconiza el aporte de micronutrientes y de alimentos enriquecidos en vitamina A, cinc y hierro, y favorecer el amamantamiento materno.
El tabaco: provocó 4,9 millones de decesos en 2000, pero la subalimentación encabeza empero la lista de principales riesgos, puesto que es responsable de mayor pérdida de años de vida en buena salud, con 9,5% del total mundial, por delante de las prácticas sexuales peligrosas (6,3%), la hipertensión (4,4%), el tabaco (4,1%) y el alcohol (4%). Pero, evidentemente, los riesgos varían de una región a otra. Si los gobiernos no toman medidas draconianas, el tabaco matará 8,4 millones de personas por año de aquí a 2020, según la OMS.Contra el tabaquismo, la OMS aboga por el aumento de los impuestos y por la prohibición de la publicidad del tabaco.
"La intervención de los gobiernos es absolutamente indispensable, en particular en materia de alimentación, de tabaco y de alcohol, pero no necesariamente adoptando una nueva legislación", estimó David Evans, funcionario de la OMS encargado de las políticas de salud.
Las prácticas sexuales peligrosas y la subalimentación: son los males mayores en gran parte de Africa, mientras que el tabaquismo y la hipertensión afectan más a América del Norte, a Europa y a Japón. En Africa, más del 99% de las infecciones con el virus del sida son debidas a las prácticas sexuales peligrosas. La esperanza de vida en Africa subsahariana es de 47 años, cuando sería de unos 62 sin el sida.
La hipertensión y el colesterol: son responsables de 7,1 millones de muertes por año (13% de la mortalidad total), del 62% de los accidentes vasculares cerebrales y del 49% de los ataques cardíacos.El exceso de colesterol es responsable de 4,4 millones de muertes, es decir 7,9% de la mortalidad total, y del 18% de los accidentes vasculares cerebrales. Para disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, los gobiernos deberían incitar a los industriales a disminuir el contenido de sal y de materias grasas en los alimentos transformados, y exhortar a la población a no fumar, a hacer más actividad física y a consumir más frutas y hortalizas.
Obesidad: en los países de altos o medianos ingresos, mil millones de adultos tienen exceso de peso y 300 millones son obesos. Más de medio millón de personas mueren anualmente en América del Norte y en Europa occidental de enfermedades debidas a la obesidad.
Alcohol: es responsable de 1,8 millones de decesos anuales. Los continentes más afectados son América y Europa. El consumo excesivo de alcohol causa entre el 20 y el 30% de los cánceres de esófago, de los cánceres de hígado, de las cirrosis de los homicidios, de los accidentes de circulación y de las lesiones voluntarias.
Mala calidad del agua: es responsable de 1,7 millones de muertes por año, en su mayoría provocadas por diarreas infecciosas. La estrategia más eficaz y más barata para combatir este riesgo es desinfectar el agua en el momento de su utilización.
Carencia de hierro: es responsable de 800.000 muertes por año. 2.000 millones de personas sufren esta carencia en el mundo.
Humo de combustibles sólidos (leña, carbón...) en los hogares: estos combustibles siguen siendo utilizados en casi la mitad del mundo, particularmente en los países en desarrollo. A falta de ventilación, el humo, cargado de elementos contaminantes, es responsable de 35,7% de las infecciones respiratorias, de 22% de las enfermedades pulmonares crónicas y del 1,5% de los cánceres de la tráquea y de los pulmones. (AFP)
PARIS.- La pérdida de memoria que se registra con la edad sería debida a la intervención activa de una enzima, según científicos suizos cuyos trabajos fueron publicados por la revista científica británica Nature.
El equipo de científicos dirigido por David Genoux, del Instituto Federal de Tecnología suizo (ETH Henggerberg) de Zurich, descubrió que ratones genéticamente modificados en los que una enzima, la proteína denominada PP1 (phosphatase1), es inhibida, logran mucho mejores resultados en los tests de aprendizaje y de memoria.Esos roedores olvidan también más dificilmente lo que han aprendido, agregan los científicos. "No todo lo que aprendemos es útil, de manera que el cerebro necesita disponer de un mecanismo que le evite cargar la memoria con detalles inútiles", explican Alcino Silva y Sheena Josselyn, de la Universidad de California en Los Angeles, en un comentario que acompaña en Nature la publicación de la investigación de sus colegas suizos. Estos resultados permiten pensar que "estamos en camino de aclarar la biología de la memoria y, por consiguiente, la del olvido", agregan los especialistas norteamericanos. (Especial)







