12 Marzo 2003 Seguir en 
Por María Ester Veliz
Si el sobrepeso no se trata, el planeta se transformará en un mundo de gordos
La obesidad está alcanzado características epidémicas a nivel mundial, y lo más grave es que dejó de ser un problema de adultos, ya que desde hace 20 años se viene observando un sensible incremento en la población joven y en los niños.Además de constituir un problema estético, la gordura multiplica la posibilidad de sufrir enfermedades crónicas como hipertensión arterial, altos índices de colesterol, derrame cerebral, enfermedades cardíacas, ciertos tipos de cáncer y diabetes. Los científicos sostienen que los factores genéticos determinan una fuerte predisposición a la obesidad. Pero los genes no alcanzan para explicar por qué la enfermedad se está disparando en todo el planeta. Cuando se dice que la afección tienen un origen multifactorial, significa que influyen muchas otras causas en el desarrollo: factores hormonales, psicológicos, culturales y en particular el medio ambiente.
El obeso es un enfermo, porque se trata de un trastorno metabólico, psicológico y social. Es un disparador de las enfermedades crónicas mencionadas al comienzo de esta nota. También coadyuva en el desarrollo de otros males, tales como la apnea del sueño, osteoartritis, gota, de complicaciones varicosas, de la infertilidad. La obesidad suele subestimarse en sus comienzos por los médicos clínicos, y cobra la relevancia que tiene cuando el paciente se ve obligado a consultar al médico por alguna de las complicaciones asociadas con la gordura.
Una investigación realizada en la Universidad de Carolina del Norte sostiene que desde fines de la década del 70 hasta la del 90, las porciones de alimentos en los restaurantes aumentaron un 60%, y las dietas contienen alimentos muy grasoso y poco saludables. Los países de escasos recursos también tienen un aumento de la obesidad en la población, ya que la falta de disponibilidad de alimentos se reemplaza con comidas ricas en carbohidratos que aportan saciedad, engordan pero no brindan una buena nutrición.
A todo esto hay que sumarle la falta de actividad física en un alto porcentaje de la población mundial: el ascensor reemplazó a las escaleras, el automóvil a la caminata, se pasa más horas sentados frente a una pantalla de televisión o a una computadora. Los factores ambientales que más inciden en el desarrollo de la obesidad son en primer lugar la amplia disponibilidad de alimentos y en particular con alto contenido graso, el fácil acceso a ellos, el tamaño de las porciones (muchas veces subestimado) y la falta de ejercicio físico.
Aumenta costos en la salud
La obesidad representa hasta el 7% de los costos en el sector de la salud en Estados Unidos, más del doble que en muchos otros países. Estados Unidos tiene el porcentaje más alto de personas obesas en el mundo, como lo advirtieron hace dos años atrás los expertos en salud que participan en el XI Congreso Europeo sobre Obesidad. También pronosticaron que a medida que aumente el índice de gordura en otros países, los costos sanitarios también se incrementarán.
"Tres de cada cinco adultos en Estados Unidos padece al menos sobrepeso y entre el 20 y el 30 por ciento está en el rango de la obesidad", dijo David Thompson, de Innovus Research Inc, un instituto privado de salud en Boston.
"El hecho de que el índice de obesidad sea mucho más alto que en otros países avanzados es la razón por la que la carga económica de la obesidad es también mucho más elevada", agregó.
En una revisión de evidencia de la carga económica de la obesidad, Thompson y sus colegas hallaron que en Francia y Australia sólo el 2% de los costos sanitarios se debían a la obesidad, comparado con el 2,4%en Canadá, el 3,5% en Portugal y el 2,5 % en Nueva Zelanda.
No se poseen datos de otras naciones, entre ellas de Argentina En la mayoría de los países euro.peos, los índices de obesidad van del 10 al 20%.
Los costos de la obesidad son tan altos porque supone un factor de riesgo de muchas otras enfermedades que están relacionadas con el exceso de peso. El análisis consideró los costos de las enfermedades relacionadas con la obesidad, pero no incluyó el tratamiento de la obesidad por sí misma. La dieta y la industria dedicada a mejorar la forma física en Estados Unidos representa unos 30.000 millones de dólares al año, según Thompson.
Se calcula que el tratamiento para la cardiopatía cuesta alrededor de 50.000 millones de dólares en Estados Unidos, una cantidad similar a la que se gasta en terapias para la diabetes.
Los tratamientos para la hipertensión arterial suponen unos 15.000 millones de dólares, mientras los de accidentes cerebrovasculares representan unos 18.000 millones anuales. Hay más de 300 millones de obesos en todo el mundo. Alrededor de 115 millones viven en países desarrollados, en los que las dietas ricas en grasa y la falta de ejercicio han conducido a un aumento del número de personas con sobrepeso y obesidad.
Distintos tratamientos
La obesidad es un trastorno crónico que se trata mediante dieta y programas de ejercicio, modificación de la conducta, medicamentos y, en casos extremos, cirugía.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la obesidad es una epidemia no transmisible que de no tomarse los recaudos que aconseja, transformará al planeta en un "mundo de gordos". En este contexto, América Latina, en especial sus niños, "están gravemente afectados por la epidemia de la gordura", según informó Valmir Coutinho, coordinador del Grupo Internacional de Trabajo contra la Obesidad.
Los jóvenes obesos tendrían menor esperanza de vida
La obesidad puede reducir años de vida, y mientras más joven se es, más años se pueden perder. En este segundo estudio, en espacio de un día, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore recopilaron datos de varios estudios de mortalidad de Estados Unidos que abarcaban las tres décadas pasadas y concluyeron que un hombre blanco y obeso de 20 años perdería 13 años de su vida. "Nuestros resultados confirman que la obesidad es un importante problema de salud pública que, al parecer, reduce notablemente la esperanza de vida, en especial en grupos de edad más jóvenes", escribió el autor del estudio Kevin Fontaine en el Journal of the American Medical Association.
"Nuestros estimados años de vida que perderán muchas personas debido a la obesidad, apoyan firmemente la recomendación de las autoridades de la salud pública que jóvenes y adultos adultos evitar el exceso de peso", dijo el informe.
El estudio previo de 3.457 adultos publicado n la revista Annals of Internal Medicine halló que la obesidad puede acortar la esperanza de vida en una magnitud similar a lo que hace el fumar entre las personas que llegan obesas a la edad de 40 años.
Existe un fármaco que arremete contra la gordura y la diabetes
Un estudio de cuatro años es el más grande y extenso hasta la fecha sobre el efecto del medicamento contra la obesidad en la prevención de la diabetes, un patología suele ir de la mano del aumento excesivo de peso.
De los 3.304 pacientes en riesgo que participaron en el estudio, los que que tomaron xenical mientras hacían dieta y ejercicios físicos, se vieron beneficiados por partida doble, ya que redujeron en un 37% el riesgo de desarrollar diabetes.
Después de cuatro años, los que tomaron xenical lograron perder un 10% de su peso sin recuperarlo después, mientras que un 16% de los pacientes que no tomaron el medicamento lo recuperaron después. En ese lapso, sólo el 6,2% de los que tomaron la droga desarrollaron diabetes.
Este estudio se suma al creciente cuerpo de datos investigativos, según los cuales. en ciertos casos, un estilo de vida saludable más la ayuda de ciertas medicinas pueden prevenir la diabetes de una manera más efectiva.
El orlistat o xenical actúa a nivel del intestino impidiendo la absorción de un porcentaje de las grasas que se ingieren en la alimentación. Si está bien usado y va acompañado de una dieta hipograsa y bien equilibrada en cuanto nutrientes, puede ser altamente beneficiosos, ya que ayuda a perder alrededor de 150 calorías al día, lo que implica 6,5 kilos menos por año, aparte de los que se bajan por la dieta. "La contraindicación es la ingesta de grasas, porque que puede provocar una diarrea", advierten los especialistas.
Como en cualquier otro trastorno orgánico, el tratamiento variará según el grado de sobrepeso que tenga el paciente. Esto quedará siempre sólo a consideración del médico tratante.
La obesidad está alcanzado características epidémicas a nivel mundial, y lo más grave es que dejó de ser un problema de adultos, ya que desde hace 20 años se viene observando un sensible incremento en la población joven y en los niños.Además de constituir un problema estético, la gordura multiplica la posibilidad de sufrir enfermedades crónicas como hipertensión arterial, altos índices de colesterol, derrame cerebral, enfermedades cardíacas, ciertos tipos de cáncer y diabetes. Los científicos sostienen que los factores genéticos determinan una fuerte predisposición a la obesidad. Pero los genes no alcanzan para explicar por qué la enfermedad se está disparando en todo el planeta. Cuando se dice que la afección tienen un origen multifactorial, significa que influyen muchas otras causas en el desarrollo: factores hormonales, psicológicos, culturales y en particular el medio ambiente.
El obeso es un enfermo, porque se trata de un trastorno metabólico, psicológico y social. Es un disparador de las enfermedades crónicas mencionadas al comienzo de esta nota. También coadyuva en el desarrollo de otros males, tales como la apnea del sueño, osteoartritis, gota, de complicaciones varicosas, de la infertilidad. La obesidad suele subestimarse en sus comienzos por los médicos clínicos, y cobra la relevancia que tiene cuando el paciente se ve obligado a consultar al médico por alguna de las complicaciones asociadas con la gordura.
Una investigación realizada en la Universidad de Carolina del Norte sostiene que desde fines de la década del 70 hasta la del 90, las porciones de alimentos en los restaurantes aumentaron un 60%, y las dietas contienen alimentos muy grasoso y poco saludables. Los países de escasos recursos también tienen un aumento de la obesidad en la población, ya que la falta de disponibilidad de alimentos se reemplaza con comidas ricas en carbohidratos que aportan saciedad, engordan pero no brindan una buena nutrición.
A todo esto hay que sumarle la falta de actividad física en un alto porcentaje de la población mundial: el ascensor reemplazó a las escaleras, el automóvil a la caminata, se pasa más horas sentados frente a una pantalla de televisión o a una computadora. Los factores ambientales que más inciden en el desarrollo de la obesidad son en primer lugar la amplia disponibilidad de alimentos y en particular con alto contenido graso, el fácil acceso a ellos, el tamaño de las porciones (muchas veces subestimado) y la falta de ejercicio físico.
Aumenta costos en la salud
La obesidad representa hasta el 7% de los costos en el sector de la salud en Estados Unidos, más del doble que en muchos otros países. Estados Unidos tiene el porcentaje más alto de personas obesas en el mundo, como lo advirtieron hace dos años atrás los expertos en salud que participan en el XI Congreso Europeo sobre Obesidad. También pronosticaron que a medida que aumente el índice de gordura en otros países, los costos sanitarios también se incrementarán.
"Tres de cada cinco adultos en Estados Unidos padece al menos sobrepeso y entre el 20 y el 30 por ciento está en el rango de la obesidad", dijo David Thompson, de Innovus Research Inc, un instituto privado de salud en Boston.
"El hecho de que el índice de obesidad sea mucho más alto que en otros países avanzados es la razón por la que la carga económica de la obesidad es también mucho más elevada", agregó.
En una revisión de evidencia de la carga económica de la obesidad, Thompson y sus colegas hallaron que en Francia y Australia sólo el 2% de los costos sanitarios se debían a la obesidad, comparado con el 2,4%en Canadá, el 3,5% en Portugal y el 2,5 % en Nueva Zelanda.
No se poseen datos de otras naciones, entre ellas de Argentina En la mayoría de los países euro.peos, los índices de obesidad van del 10 al 20%.
Los costos de la obesidad son tan altos porque supone un factor de riesgo de muchas otras enfermedades que están relacionadas con el exceso de peso. El análisis consideró los costos de las enfermedades relacionadas con la obesidad, pero no incluyó el tratamiento de la obesidad por sí misma. La dieta y la industria dedicada a mejorar la forma física en Estados Unidos representa unos 30.000 millones de dólares al año, según Thompson.
Se calcula que el tratamiento para la cardiopatía cuesta alrededor de 50.000 millones de dólares en Estados Unidos, una cantidad similar a la que se gasta en terapias para la diabetes.
Los tratamientos para la hipertensión arterial suponen unos 15.000 millones de dólares, mientras los de accidentes cerebrovasculares representan unos 18.000 millones anuales. Hay más de 300 millones de obesos en todo el mundo. Alrededor de 115 millones viven en países desarrollados, en los que las dietas ricas en grasa y la falta de ejercicio han conducido a un aumento del número de personas con sobrepeso y obesidad.
Distintos tratamientos
La obesidad es un trastorno crónico que se trata mediante dieta y programas de ejercicio, modificación de la conducta, medicamentos y, en casos extremos, cirugía.
Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la obesidad es una epidemia no transmisible que de no tomarse los recaudos que aconseja, transformará al planeta en un "mundo de gordos". En este contexto, América Latina, en especial sus niños, "están gravemente afectados por la epidemia de la gordura", según informó Valmir Coutinho, coordinador del Grupo Internacional de Trabajo contra la Obesidad.
La obesidad puede reducir años de vida, y mientras más joven se es, más años se pueden perder. En este segundo estudio, en espacio de un día, investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore recopilaron datos de varios estudios de mortalidad de Estados Unidos que abarcaban las tres décadas pasadas y concluyeron que un hombre blanco y obeso de 20 años perdería 13 años de su vida. "Nuestros resultados confirman que la obesidad es un importante problema de salud pública que, al parecer, reduce notablemente la esperanza de vida, en especial en grupos de edad más jóvenes", escribió el autor del estudio Kevin Fontaine en el Journal of the American Medical Association.
"Nuestros estimados años de vida que perderán muchas personas debido a la obesidad, apoyan firmemente la recomendación de las autoridades de la salud pública que jóvenes y adultos adultos evitar el exceso de peso", dijo el informe.
El estudio previo de 3.457 adultos publicado n la revista Annals of Internal Medicine halló que la obesidad puede acortar la esperanza de vida en una magnitud similar a lo que hace el fumar entre las personas que llegan obesas a la edad de 40 años.
Un estudio de cuatro años es el más grande y extenso hasta la fecha sobre el efecto del medicamento contra la obesidad en la prevención de la diabetes, un patología suele ir de la mano del aumento excesivo de peso.
De los 3.304 pacientes en riesgo que participaron en el estudio, los que que tomaron xenical mientras hacían dieta y ejercicios físicos, se vieron beneficiados por partida doble, ya que redujeron en un 37% el riesgo de desarrollar diabetes.
Después de cuatro años, los que tomaron xenical lograron perder un 10% de su peso sin recuperarlo después, mientras que un 16% de los pacientes que no tomaron el medicamento lo recuperaron después. En ese lapso, sólo el 6,2% de los que tomaron la droga desarrollaron diabetes.
Este estudio se suma al creciente cuerpo de datos investigativos, según los cuales. en ciertos casos, un estilo de vida saludable más la ayuda de ciertas medicinas pueden prevenir la diabetes de una manera más efectiva.
El orlistat o xenical actúa a nivel del intestino impidiendo la absorción de un porcentaje de las grasas que se ingieren en la alimentación. Si está bien usado y va acompañado de una dieta hipograsa y bien equilibrada en cuanto nutrientes, puede ser altamente beneficiosos, ya que ayuda a perder alrededor de 150 calorías al día, lo que implica 6,5 kilos menos por año, aparte de los que se bajan por la dieta. "La contraindicación es la ingesta de grasas, porque que puede provocar una diarrea", advierten los especialistas.
Como en cualquier otro trastorno orgánico, el tratamiento variará según el grado de sobrepeso que tenga el paciente. Esto quedará siempre sólo a consideración del médico tratante.







