05 Febrero 2003 Seguir en 
La XV Reunión Anual de la Sociedad Latinoamericana de Endocrinología Pediátrica (SLEP), efectuada recientemente en Punta del Este, Uruguay, convocó a los mejores especialistas latinoamericanos en endocrinología pediátrica.
Disertaron los doctores Pierre Chatelain (Francia), Edward Reiter, Derek Le Roith y Alfonso Vargas (EE.UU.), Alfred Tenore, Paolo Beck-Peccoz, Anna Spada y Mauro Bozzola (Italia), entre otros.
Durante la cumbre, se mostraron resultados optimistas de la terapia con hormona de crecimiento en niños nacidos pequeños para la edad gestacional (también llamado retardo de crecimiento intrauterino), y cuyo problema falta de crecimiento normal pasados los 2 años de edad.
Antes de los dos años
La doctora Alicia Martínez, pediatra endocrinóloga de la División de Endocrinología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, señaló que "con el avance de la neonatología, sobreviven cada vez más bebés de bajo peso de nacimiento. Antes, un recién nacido de 700 gr. tenía un pronóstico muy malo, mientras que actualmente sobreviven bebés con peso muy inferior".
Sin embargo, un grupo de estos niños, no recupera su crecimiento. De cada 100 chicos nacidos pequeños para su edad de gestación, 15 tendrán una talla muy baja, problemas de adaptación y aprendizaje. Y, muy probablemente, enfermedades en la adultez, incluyendo diabetes tipo 2 y cardiopatías.
La doctora Mirta B. Miras, jefa del Servicio de Endocrinología del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, de Córdoba, afirmó que "estudios en distintos países han demostrado, en general, que el tratamiento con hormona de crecimiento en estos niños, que no logran un crecimiento de recuperación en los primeros dos años de vida, es beneficiosa para su desarrollo. Podría producir un efecto terapéutico de aceleración del proceso de crecimiento y, obviamente, se espera mejorar la talla final de estos chicos".
Y continua: "el criterio más reciente en este aspecto es poner en tratamiento a chicos a partir de los cinco años, a diferencia de los primeros ensayos clínicos en los que se trataba a niños más grandes. Hasta los dos años y medio, puede haber una recuperación espontánea del crecimiento. Luego, se considera poco probable que lo recupere. Si el paciente es muy bajo y comienza a tratarse poco antes de la pubertad, es posible que gane muy poca estatura. Si no es tan bajo, puede llegar a ganar algo, pero los mejores resultados se obtienen iniciando el tratamiento a edades más tempranas", indicó la doctora Martínez.
Además, se está investigando la razón por la cual estos chicos no logran crecer por sí mismos, especialmente los factores genéticos que intervienen en este crecimiento inadecuado (aproximadamente 80% de todas las causas). El 20% restante estaría vinculado al medioambiente (mala nutrición de la madre, hábitos tóxicos como tabaco y drogas, y otros).
Muy pequeños
Gracias a los avances en el campo de la neonatología, hoy en día sobreviven bebés muy pequeños, a los que se les debe hacer un seguimiento especial. La longitud media de un recién nacido es de 50 cm, y el peso medio es de 3,3 kilos. Por eso, se puede hablar de bajo peso cuando un niño que nace a término pesa menos de 2,5 kilos, o cuando a las 36 semanas de gestación no supera los 2,2 kilos. Aunque estos valores dependen de múltiples factores, incluida la talla de los padres, quienes, generalmente tienen una longitud más corta de lo normal.
Entre los estudios que se presentaron, se incluyeron trabajos que permitieron confirmar la eficacia del tratamiento, que ya se emplea para otras alteraciones del crecimiento (deficiencia de hormona, insuficiencia renal, síndrome de Turner, síndrome de Prader- Willi y otras). Los niños aumentan la velocidad de crecimiento, y el objetivo es que alcancen una talla correspondiente a su edad. Sin embargo, la indicación es muy reciente, y aún se investigan los datos acerca de la estatura final que alcanzarán en la adultez.
En nuestro país, donde está aprobada esta indicación, el Programa Nacional de Financiación de Tratamientos con Hormona de Crecimiento no cubre el tratamiento para este grupo de pacientes. La Comisión Nacional Asesora deseaba incluir a los niños entre los beneficiarios, pero hasta el momento se aprobó únicamente para personas con déficit de hormona de crecimiento y con Síndrome de Turner.
Consecuencias del retardo
"Hoy se ha visto, en la literatura médica, que ser pequeño para la edad gestacional puede provocar mayor prevalencia de patologías en el adulto que son importantes de considerar: diabetes tipo 2 tienen (menos respuesta a la insulina enfermedades con patologías neoplásicas en el adulto, e incluso con problemas de aprendizaje", explicó la doctora Miras.
Disertaron los doctores Pierre Chatelain (Francia), Edward Reiter, Derek Le Roith y Alfonso Vargas (EE.UU.), Alfred Tenore, Paolo Beck-Peccoz, Anna Spada y Mauro Bozzola (Italia), entre otros.
Durante la cumbre, se mostraron resultados optimistas de la terapia con hormona de crecimiento en niños nacidos pequeños para la edad gestacional (también llamado retardo de crecimiento intrauterino), y cuyo problema falta de crecimiento normal pasados los 2 años de edad.
Antes de los dos años
La doctora Alicia Martínez, pediatra endocrinóloga de la División de Endocrinología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, señaló que "con el avance de la neonatología, sobreviven cada vez más bebés de bajo peso de nacimiento. Antes, un recién nacido de 700 gr. tenía un pronóstico muy malo, mientras que actualmente sobreviven bebés con peso muy inferior".
Sin embargo, un grupo de estos niños, no recupera su crecimiento. De cada 100 chicos nacidos pequeños para su edad de gestación, 15 tendrán una talla muy baja, problemas de adaptación y aprendizaje. Y, muy probablemente, enfermedades en la adultez, incluyendo diabetes tipo 2 y cardiopatías.
La doctora Mirta B. Miras, jefa del Servicio de Endocrinología del Hospital de Niños de la Santísima Trinidad, de Córdoba, afirmó que "estudios en distintos países han demostrado, en general, que el tratamiento con hormona de crecimiento en estos niños, que no logran un crecimiento de recuperación en los primeros dos años de vida, es beneficiosa para su desarrollo. Podría producir un efecto terapéutico de aceleración del proceso de crecimiento y, obviamente, se espera mejorar la talla final de estos chicos".
Y continua: "el criterio más reciente en este aspecto es poner en tratamiento a chicos a partir de los cinco años, a diferencia de los primeros ensayos clínicos en los que se trataba a niños más grandes. Hasta los dos años y medio, puede haber una recuperación espontánea del crecimiento. Luego, se considera poco probable que lo recupere. Si el paciente es muy bajo y comienza a tratarse poco antes de la pubertad, es posible que gane muy poca estatura. Si no es tan bajo, puede llegar a ganar algo, pero los mejores resultados se obtienen iniciando el tratamiento a edades más tempranas", indicó la doctora Martínez.
Además, se está investigando la razón por la cual estos chicos no logran crecer por sí mismos, especialmente los factores genéticos que intervienen en este crecimiento inadecuado (aproximadamente 80% de todas las causas). El 20% restante estaría vinculado al medioambiente (mala nutrición de la madre, hábitos tóxicos como tabaco y drogas, y otros).
Muy pequeños
Gracias a los avances en el campo de la neonatología, hoy en día sobreviven bebés muy pequeños, a los que se les debe hacer un seguimiento especial. La longitud media de un recién nacido es de 50 cm, y el peso medio es de 3,3 kilos. Por eso, se puede hablar de bajo peso cuando un niño que nace a término pesa menos de 2,5 kilos, o cuando a las 36 semanas de gestación no supera los 2,2 kilos. Aunque estos valores dependen de múltiples factores, incluida la talla de los padres, quienes, generalmente tienen una longitud más corta de lo normal.
Entre los estudios que se presentaron, se incluyeron trabajos que permitieron confirmar la eficacia del tratamiento, que ya se emplea para otras alteraciones del crecimiento (deficiencia de hormona, insuficiencia renal, síndrome de Turner, síndrome de Prader- Willi y otras). Los niños aumentan la velocidad de crecimiento, y el objetivo es que alcancen una talla correspondiente a su edad. Sin embargo, la indicación es muy reciente, y aún se investigan los datos acerca de la estatura final que alcanzarán en la adultez.
En nuestro país, donde está aprobada esta indicación, el Programa Nacional de Financiación de Tratamientos con Hormona de Crecimiento no cubre el tratamiento para este grupo de pacientes. La Comisión Nacional Asesora deseaba incluir a los niños entre los beneficiarios, pero hasta el momento se aprobó únicamente para personas con déficit de hormona de crecimiento y con Síndrome de Turner.
Consecuencias del retardo
"Hoy se ha visto, en la literatura médica, que ser pequeño para la edad gestacional puede provocar mayor prevalencia de patologías en el adulto que son importantes de considerar: diabetes tipo 2 tienen (menos respuesta a la insulina enfermedades con patologías neoplásicas en el adulto, e incluso con problemas de aprendizaje", explicó la doctora Miras.







