Ortodoncia para adultos

Ahora, adultos de mediana y hasta de la de tercera edad se preocupan por corregir la disfunción dental. En la Argentina, el 20% de los adultos acuden al tratamiento de ortodoncia.

29 Enero 2003
Actualmente, la gente se preocupa mucho más por su salud y por su estetica en general. Hasta hace unos años atrás, sólos los niños se sometian a tratamientos ortodoncicos con la finalidad de corregir la alineación de las piezas dentarias y su función en la boca. Pese a que los dentistas recomendaban tambien a los adultos este tipo de tratamiento, los mayores se resistían a ponerlo en práctica por un falso pudor o vergúenza de exhibir los aparatos correctores. Actualmente, ese segmento etario tomo conciencia de que la salud de los dientes es tan necesaria como la de cualquier otra parte del organismo. Se estima que el 20% de los mayores -hasta de 70 años- acuden al ortodoncista para que les corrija la mala posición de los dientes. Además, se ven beneficiados porque pueden optar entre diversos tipos de aparatos -los tradicionales de metal y los translucidos- para corregir la disfunción.

Nunca es tarde para lograr la estética dentaria y mejorar la función de la boca


Entre los aparatos de ortodoncia para adultos y los que se usan en niños, no hay diferencia. Las dos tienen como finalidad corregir el sistema bucal, a través del movimiento de los dientes, para mejorar y estetizar la función dentaria de la boca.
Sin embargo, hasta hace pocos años, sólo los chicos tenían el privilegio de utilizarlo. Claro que los profesionales lo recomendaban pero, por vergüenza o por sentirse limitado en la edad (limitación que las personas mismas se establecían por pudor a colocarse esos, quizás, molestos alambrecitos que provocarían un tímido seseo), ni se les ocurría la idea.

Salud y estética
El doctor José Elgoyhen, ortodoncista y miembro de la Confederación Odontológica Argentina (CORA), explica. "En la actualidad, la gente se preocupa mucho más por su salud y muchísimo más por su estética. El uso de los aparatos ha crecido enormemente en los adultos, pero no solamente en los de mediana edad, he tenido pacientes con más de 70 años".
Tanto el compromiso con la salud y la estética ha creado una activa demanda en los adultos. Se calcula que hoy en día, en EE. UU. de cada población con aparatos de ortodoncia el 30% son pacientes adultos. "En mi práctica no tengo hecha una estadística, pero aproximadamente el 20% de los pacientes son adultos", dice el especialista.

Mejor, todos derechitos
Los dientes deben tener una alineación adecuada, que le permita trabajar en forma saludable y eficiente. "Cuando existe una disfunción se puede plantear como consecuencia, acumulación de placa y enfermedades periodontales como piorrea o gingivitis entre las más comunes", comenta Elgoyhen.
Entonces, los métodos que se utilizan para diagnosticar los trastornos dentarios -denominados funcional de la oclusión- se pueden hacer a partir del estudio clínico directo del pacientes (observación directa) o, con utilizando la tecnología.
En ocasiones, la disfunción puede causar sobrecarga directa sobre algunos dientes. "Hay un diente o varios, que reciben la carga mayor o antes que toda la dentadura. Ellos trabajan con un gravamen excesivo y como toda disparidad, tiene sus consecuencias", dice.
También, el mal funcionamiento o la mala reacción dentaria puede repercutir sobre otra zona de la boca, "como la musculatura o la articulación que se encuentra entre la mandíbula y el resto del cráneo. Cuando sucede, es muy común que produzca la disfunción de la articulación tempomandibular, los conocidos ruidos y dolor al morder o abrir y cerrar la boca".

Cambian de posición
Y continúa. "Pero también, cuando el adulto tiene pérdidas de piezas dentales o alteraciones producidas por la edad, los dientes cambian de posición. Entonces -explica el ortodoncista- en el momento que se deba realizar una prótesis o restauración, muchas veces el ortodoncista ayuda al odontólogo general".
Si bien tanto en los niños como en los adultos el tratamiento con ortodoncia es básicamente igual -en los dos mueven dientes-, en un chico hay un factor importante que se produce simultáneamente con el movimiento: el cambio por el crecimiento.

Difícil y hasta imposible
"Este factor en al adulto ya no se produce. Y-dice el doctor-, como la relación de los dientes puede estar alterada por un mal alineamiento (dientes torcidos), o mala posición de los maxilares que son el apoyo dentario, es muy difícil y muchas veces imposible, corregir con la ortodoncia esta mala postura de los maxilares".

Existen tres tipos de aparatos que pueden usarse


Existen cuatro alternativas que dependen, obviamente, del problema que el paciente presente. "Uno sería el aparato removible y los tres restantes son fijos. El inconveniente con los removibles se presenta cuando se deben realizar movimientos dentarios muy complejos, y mucho más en el adulto".
Entre los aparatos fijos hay tres alternativas: el clásico freno metálico. Los transparentes, " y, para las personas más comprometida con su estética, hace algunos años que se está aplicando, los aparatos linguales que van por detrás de los dientes".
Conociendo la técnica y bien indicados, la efectividad es igual en los tres casos. La única ventaja es, indudablemente, la estética. "Lo que pasa -dice el profesional- que los linguales son técnicamente más complejo que el aparto fijo habitual. Requiere mucho más trabajo de laboratorio. Y, quizás, un poquito más molesto para el paciente".
En general el aparato movible lleva mucho más tiempo para la corrección de los dientes que los fijos. "Sin dudad es porque depende de la voluntad del uso de los pacientes. Y, aunque se comprometen con el tratamiento, la utilidad que le brindan es bastante relativo, aun en los adultos", argumenta. Otro de los temas en controversia, es que los movibles ?al apoyarse solamente en los dientes- no pueden controlar el movimiento en los espacios con la misma precisión que los fijos. "No hay mucha diferencia en los costos entre fijos y movibles, pero sí en los transparentes. Y son muchísimo más costosos los linguales por el trabajo técnico de laboratorio que requiere", dice."Aunque no existe contraindicación para este tipo de tratamiento, el único requerimiento es que la persona tenga la boca sana. Libres de caries y de enfermedades periodontales activas. Si no, habría que realizar un trabajo en común entre el dentista y el ortodoncista", finaliza Elgoyhen.

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