22 Enero 2003 Seguir en 
"Cuando el murciélago vampiro muerde a su víctima, segrega una poderosa sustancia capaz de disolver coágulos para que la sangre del afectado siga fluyendo y el animal pueda alimentarse", afirmó Robert Medcalf, autor del estudio e investigador del Box Hill Hospital en Victoria, Australia. Esta facultad anticoagulante de la saliva del vampiro es la que impulsó las investigaciones.
La enzima producida por el vampiro está genéticamente relacionada con las medicinas que se utilizan actualmente para el tratamiento de derrames cerebrales, pero es más potente. Los derrames isquémicos, que fueron los analizados en el estudio, se producen cuando uno o varios coágulos de sangre bloquean el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
La enzima de la saliva del vampiro es conocida como DSPA y destaca por su capacidad para atacar y destruir las estructuras de los coágulos de sangre, según Medcalf. Actualmente, el único tratamiento aprobado por el gobierno estadounidense para tratar derrames cerebrales es el activador tisular de plasminógeno (t-PA, por su sigla en inglés), que, para garantizar su efectividad, debe ser suministrado al afectado en las tres primeras horas después de sucedido el derrame. Pasado este tiempo, el riesgo de una hemorragia cerebral aumenta, y según estudios realizados en animales, puede causar daño en las células cerebrales.
En el estudio, los investigadores inyectaron DSPA o t-PA a los cerebros de los ratones y luego analizaron la supervivencia de las células cerebrales. Descubrieron que el DSPA destruía los coágulos sanguíneos sin afectar a los receptores cerebrales que pueden estimular daños en el cerebro, dijo Medcalf.
Por el contrario, el tratamiento tradicional con t-PA incrementó el grado de muerte de células cerebrales después de cierto tiempo, por lo que podría ser dañino si se administra muchas horas después de ocurrido el derrame.
La enzima producida por el vampiro está genéticamente relacionada con las medicinas que se utilizan actualmente para el tratamiento de derrames cerebrales, pero es más potente. Los derrames isquémicos, que fueron los analizados en el estudio, se producen cuando uno o varios coágulos de sangre bloquean el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
La enzima de la saliva del vampiro es conocida como DSPA y destaca por su capacidad para atacar y destruir las estructuras de los coágulos de sangre, según Medcalf. Actualmente, el único tratamiento aprobado por el gobierno estadounidense para tratar derrames cerebrales es el activador tisular de plasminógeno (t-PA, por su sigla en inglés), que, para garantizar su efectividad, debe ser suministrado al afectado en las tres primeras horas después de sucedido el derrame. Pasado este tiempo, el riesgo de una hemorragia cerebral aumenta, y según estudios realizados en animales, puede causar daño en las células cerebrales.
En el estudio, los investigadores inyectaron DSPA o t-PA a los cerebros de los ratones y luego analizaron la supervivencia de las células cerebrales. Descubrieron que el DSPA destruía los coágulos sanguíneos sin afectar a los receptores cerebrales que pueden estimular daños en el cerebro, dijo Medcalf.
Por el contrario, el tratamiento tradicional con t-PA incrementó el grado de muerte de células cerebrales después de cierto tiempo, por lo que podría ser dañino si se administra muchas horas después de ocurrido el derrame.







