15 Enero 2003 Seguir en 
En la actualidad el control de infecciones exige planificar un programa que contenga la prevención en el cuidado del paciente, la salud del personal que lo atiende, la interacción en el equipo multidisciplinario, la educación del enfermo y su familia.
Pacientes de riesgo
El control de infecciones es considerado el primer indicador de la calidad de atención.
Los cuidados de enfermería son el eje del accionar del personal auxiliar, y deben ser prestados a través de una metodología científica y sistematizada.
Es un paciente que, ya sea por su enfermedad de base (por ejemplo tumores sólidos o líquidos, HIV) o por su tratamiento (por ejemplo quimioterapia o radioterapia), presenta alteraciones en su sistema inmunológico y es susceptible de adquirir infecciones, especialmente intrahospitalarias. Se trata de enfermos a los que se deben aplicar cuidados especiales y un aislamiento protector.
Reducir las infecciones
Además de las precauciones estándar, el paciente debe ser tratado siguiendo las recomendaciones especiales denominadas "Precauciones para pacientes neutropénicos o transplantados".
El objetivo de las precauciones para pacientes neutropénicos o transplantados es reducir el riesgo de infecciones hospitalarias en pacientes inmunocomprometidos (neutropénicos, con transplante de órganos) debidas a hongos como Aspergillus sp. , Phycomycetes, Trichosporum , entre otras especies.
Capacitación constante
La enfermera debe tener una responsabilidad consciente de sus roles y comprometerse en la formación tanto profesional como personal.
Será la encargada de suministrar los cuidados integrados personalizados y continuos para lograr la mejor calidad de atención.
Tiene que capacitarse constantemente para poder brindar, cada día más, los planes de cuidados individuales y ayudar a cada persona de manera diferente, porque ningún paciente es igual a otro y cada uno tiene necesidades particulares de atención.
La enfermera debe estar ante todo con el enfermo, ayudarlo en su batalla contra la enfermedad pero también con la persona sana para promocionar su salud. Por este motivo las profesionales de enfermería deben contribuir con un esfuerzo de capacitación permanente a fin de satisfacer en forma adecuada las demandas de la salud de la comunidad.
Esta es la filosofía que deben seguir, además, para lograr un mejor posicionamiento de su profesión en la sociedad actual. (TELAM).
Pacientes de riesgo
El control de infecciones es considerado el primer indicador de la calidad de atención.
Los cuidados de enfermería son el eje del accionar del personal auxiliar, y deben ser prestados a través de una metodología científica y sistematizada.
Es un paciente que, ya sea por su enfermedad de base (por ejemplo tumores sólidos o líquidos, HIV) o por su tratamiento (por ejemplo quimioterapia o radioterapia), presenta alteraciones en su sistema inmunológico y es susceptible de adquirir infecciones, especialmente intrahospitalarias. Se trata de enfermos a los que se deben aplicar cuidados especiales y un aislamiento protector.
Reducir las infecciones
Además de las precauciones estándar, el paciente debe ser tratado siguiendo las recomendaciones especiales denominadas "Precauciones para pacientes neutropénicos o transplantados".
El objetivo de las precauciones para pacientes neutropénicos o transplantados es reducir el riesgo de infecciones hospitalarias en pacientes inmunocomprometidos (neutropénicos, con transplante de órganos) debidas a hongos como Aspergillus sp. , Phycomycetes, Trichosporum , entre otras especies.
Capacitación constante
La enfermera debe tener una responsabilidad consciente de sus roles y comprometerse en la formación tanto profesional como personal.
Será la encargada de suministrar los cuidados integrados personalizados y continuos para lograr la mejor calidad de atención.
Tiene que capacitarse constantemente para poder brindar, cada día más, los planes de cuidados individuales y ayudar a cada persona de manera diferente, porque ningún paciente es igual a otro y cada uno tiene necesidades particulares de atención.
La enfermera debe estar ante todo con el enfermo, ayudarlo en su batalla contra la enfermedad pero también con la persona sana para promocionar su salud. Por este motivo las profesionales de enfermería deben contribuir con un esfuerzo de capacitación permanente a fin de satisfacer en forma adecuada las demandas de la salud de la comunidad.
Esta es la filosofía que deben seguir, además, para lograr un mejor posicionamiento de su profesión en la sociedad actual. (TELAM).







