La parasitosis crece en la Argentina
La enfermedad es la gran aliada del hambre, de la pobreza, de la falta de agua potable, de red cloacal y de higiene, pero también refleja la ausencia de un plan de salud en el país. El presidente de la Fundación Parasitológica Argentina está preocupado porque, pese al estado de emergencia en que se halla el país, no existen estadísticas fidedignas sobre la real incidencia de la parasitosis, salvo estudios aislados. Entre ellos, destacó el realizado en esta provincia por la cátedra de Parasitología de la Universidad Nacional de Tucuman, que fue dirigido por el profesor doctor Néstor Gutierrez. Los síntomas confunden y producen anemia.
08 Enero 2003 Seguir en 
Los parásitos provocan un saldo anual de 1.335 millones de afectados, y más de 2,5 millones de muertos por año en el mundo. En Argentina, la cifra crece día a día. "La parasitosis no sólo es una consecuencia de la falta de agua corriente, de la escasa o nula higiene en las verduras o de la contaminación ambiental, sino -aclaró el doctor Carlos Needleman, médico del Hospital de Niños Gutiérrez de la Capital Federal y director del Departamento de Pediatría de la UBA- fundamentalmente, es una causa de la falta de un proyecto de salud en Argentina".
Afecta más a los niños
El número de muertos que se cobró la desnutrición -cifra que aún continúa incrementándose- tuvo por aliados a los parásitos, que infestan a la mayoría de los niños en condiciones de vida desfavorables. Porque es imposible desvincular las condiciones higiénicas, el nivel socioeconómico (estado de las casas, pisos, veredas, agua, desagüe y cloacas entre otros) con la transmisión de los parásitos.
Los parásitos compiten con el organismo humano por el consumo de los alimentos, lo que acentúa el debilitamiento del huésped, desnutrido ya de por sí.
Producen anemia
"Las desnutriciones parciales llevan a las desnutriciones totales -comenta el especialista-. Mientras el chico está crónicamente enfermo de parasitosis pierde sangre, y esta pérdida estimula mucho más al parásito, y la anemia que ocasiona altera la correcta oxigenación al cerebro. Esto implica un cerebro más pequeño: una secuela de por vida en los niños". Aunque la enfermedad es fácil de combatir a través de tratamientos, la falta de recursos imposibilita acceder a los medicamentos.
Pese al estado de emergencia en que se halla nuestro país, resulta preocupante que no existan estadísticas fidedignas sobre la incidencia de esta enfermedad en la población, ya que las últimas cifras datan de una década atrás. Hoy en día existen estudios aislados que sugieren la dimensión del problema.
Alta tasa en Tucumán
Uno de ellos reveló que "el 87% de los chicos y adolescentes tucumanos tienen parásitos. Sin embargo, hay un aumento de parasitosis intestinales entre la población del país, con total crecimiento en cifras y que causa serias consecuencias en los afectados", comentó el doctor Carlos Rau, presidente de la Fundación Parasitológica Argentina.
"El problema se está agravando no sólo en las regiones críticas ?zonas rurales y bolsones de pobreza-, sino que también se presenta en los sectores urbanos, debido a las condiciones sociales", señaló el presidente de la Fundación, y aseguró que, a nivel nacional, "más del 50% de los chicos del país se encuentra afectados".
Los síntomas confunden
"La actividad de los parásitos es constante y su acción muchas veces se confunde con otras enfermedades", afirmó el especialista. "Por otra parte, es común comprobar infecciones por varias especies de parásitos al mismo tiempo. Y, también, asociadas a microbios y virus, con la consiguiente influencia en la acción patógena.
Disminuyen las defensas
"Parásitos provistos de garfios, pinzas y salientes -como los acantocéfalos y las tenias (entre éstas la famosa "lombriz solitaria")-, irritan las células del intestino y bajan las defensas su mucosa, permitiendo la instalación de una infección por bacterias". Sumado a esto, la falta de laboratorios especializados en diagnóstico parasitológico determina que las infecciones parasitarias pasen inadvertidas", remarcó el doctor Carlos A. Rau.
Cómo llegan los gérmenes al organismo
Giardia lamblia: produce giardiasis o lambliasis. Los huevecillos del parásito, a través de las deposiciones fecales en el suelo contaminan el agua, las frutas y los alimentos en general. También a través de las manos sucias o de las moscas que contaminan los alimentos. Llegan al estómago y pasan al intestino delgado donde se pegan a las paredes provocando diarreas y fuertes dolores de estómago. Oxiuros: seadquiere la infección por la ingestión de huevos infectados. La larva se transforma en parásito adulto que vive en el ciego y colon. El parásito hembra migra al año y allí deposita sus huevos en la región perineal. La hembra muere después de dejar sus huevos, en pocas horas esos huevos maduran y pueden transmitir la infección si se ingieren. Provoca prurito anal y/o vulvitis.
* Entamoeba histolytica: también conocido como ameba, produce amebiasis o disentería. Viven en aguas estancadas, charcos y debajo de las hojas en estado de descomposición. La forma de transmisión es idéntica a la anterior. Las amebas ingeridas pasan el intestino grueso, donde se desarrollan. Provoca diarrea alternada con estreñimiento, y llega a ocasionar disentería. Pueden entrar en la sangre e infeccionar el hígado, lospulmones, el cerebro; provocar úlcera en la cara y también anemia.
Trichuris trichura: conocido como tricocéfalo. Produce la enfermedad tricuriasis. Las personas infectadas contaminan el suelo con la materia fecal con huevecillos del parásito. Con el calor, la humedad del suelo y la sombra, los huevos maduran y se convierten en embriones del parásito. Los embriones ingeridos bajan al estómago y llegan al intestino grueso, donde se convierten en adultos. Allí se pegan a las paredes, se alimentan y se multiplican, producen malestar estomaca, diarrea, pérdida de peso y anemia.
* Ascaris lumbricoides: conocida como lombriz intestinal grande del ser humano.Las complicaciones ocurren cuando las lombrices llegan a invadir el hígado, la cavidad peritoneal y el apéndice, produciendo su muerte. Si llegan a la glotis producen sofocación o asfixia en los niños.
* Ancylostoma duodenales y Necator americanus: conocido como anquilostoma. Se halla en los suelos húmedos. Entran por la piel de los pies descalzos, penetran la vía sanguínea hasta el tacto digestivo y se pegan en la pared del intestino delgado para absorber sangre, desarrollarse y multiplicarse. La hembra adulta pone miles de huevos que salen con la materia fecal y contaminan el ambiente. La anquilostomiasis crónica debilita la persona, en caso de mal nutrición, producen anemia e incapacidad. En los niños con gran infección producen retraso en el crecimiento y en las facultades mentales.
* Taenia saginata (carne de red), Taenia solium (carne de cerdo): conocido como tenia o solitaria. Se trasmite por el contacto de las manos sucias con los huevos y por la ingestión directa de los alimentos o el agua contaminada con huevos de solitaria. En el caso de los huevos de la tenias cerdo, cuando se pegan en el corazón, los ojos o en el cerebro producen graves consecuencias. En la tenia de la carne de res, la larva llega al intestino y se pega en las paredes, chupa sangre y se desarrolla. Puede producir problemas para conciliar el sueño, pérdida del apetito, disminución de peso y dolores abdominales y trastornos digestivos. En algunos casos no se presentan síntomas.
Afecta más a los niños
El número de muertos que se cobró la desnutrición -cifra que aún continúa incrementándose- tuvo por aliados a los parásitos, que infestan a la mayoría de los niños en condiciones de vida desfavorables. Porque es imposible desvincular las condiciones higiénicas, el nivel socioeconómico (estado de las casas, pisos, veredas, agua, desagüe y cloacas entre otros) con la transmisión de los parásitos.
Los parásitos compiten con el organismo humano por el consumo de los alimentos, lo que acentúa el debilitamiento del huésped, desnutrido ya de por sí.
Producen anemia
"Las desnutriciones parciales llevan a las desnutriciones totales -comenta el especialista-. Mientras el chico está crónicamente enfermo de parasitosis pierde sangre, y esta pérdida estimula mucho más al parásito, y la anemia que ocasiona altera la correcta oxigenación al cerebro. Esto implica un cerebro más pequeño: una secuela de por vida en los niños". Aunque la enfermedad es fácil de combatir a través de tratamientos, la falta de recursos imposibilita acceder a los medicamentos.
Pese al estado de emergencia en que se halla nuestro país, resulta preocupante que no existan estadísticas fidedignas sobre la incidencia de esta enfermedad en la población, ya que las últimas cifras datan de una década atrás. Hoy en día existen estudios aislados que sugieren la dimensión del problema.
Alta tasa en Tucumán
Uno de ellos reveló que "el 87% de los chicos y adolescentes tucumanos tienen parásitos. Sin embargo, hay un aumento de parasitosis intestinales entre la población del país, con total crecimiento en cifras y que causa serias consecuencias en los afectados", comentó el doctor Carlos Rau, presidente de la Fundación Parasitológica Argentina.
"El problema se está agravando no sólo en las regiones críticas ?zonas rurales y bolsones de pobreza-, sino que también se presenta en los sectores urbanos, debido a las condiciones sociales", señaló el presidente de la Fundación, y aseguró que, a nivel nacional, "más del 50% de los chicos del país se encuentra afectados".
Los síntomas confunden
"La actividad de los parásitos es constante y su acción muchas veces se confunde con otras enfermedades", afirmó el especialista. "Por otra parte, es común comprobar infecciones por varias especies de parásitos al mismo tiempo. Y, también, asociadas a microbios y virus, con la consiguiente influencia en la acción patógena.
Disminuyen las defensas
"Parásitos provistos de garfios, pinzas y salientes -como los acantocéfalos y las tenias (entre éstas la famosa "lombriz solitaria")-, irritan las células del intestino y bajan las defensas su mucosa, permitiendo la instalación de una infección por bacterias". Sumado a esto, la falta de laboratorios especializados en diagnóstico parasitológico determina que las infecciones parasitarias pasen inadvertidas", remarcó el doctor Carlos A. Rau.
Giardia lamblia: produce giardiasis o lambliasis. Los huevecillos del parásito, a través de las deposiciones fecales en el suelo contaminan el agua, las frutas y los alimentos en general. También a través de las manos sucias o de las moscas que contaminan los alimentos. Llegan al estómago y pasan al intestino delgado donde se pegan a las paredes provocando diarreas y fuertes dolores de estómago. Oxiuros: seadquiere la infección por la ingestión de huevos infectados. La larva se transforma en parásito adulto que vive en el ciego y colon. El parásito hembra migra al año y allí deposita sus huevos en la región perineal. La hembra muere después de dejar sus huevos, en pocas horas esos huevos maduran y pueden transmitir la infección si se ingieren. Provoca prurito anal y/o vulvitis.
* Entamoeba histolytica: también conocido como ameba, produce amebiasis o disentería. Viven en aguas estancadas, charcos y debajo de las hojas en estado de descomposición. La forma de transmisión es idéntica a la anterior. Las amebas ingeridas pasan el intestino grueso, donde se desarrollan. Provoca diarrea alternada con estreñimiento, y llega a ocasionar disentería. Pueden entrar en la sangre e infeccionar el hígado, lospulmones, el cerebro; provocar úlcera en la cara y también anemia.
Trichuris trichura: conocido como tricocéfalo. Produce la enfermedad tricuriasis. Las personas infectadas contaminan el suelo con la materia fecal con huevecillos del parásito. Con el calor, la humedad del suelo y la sombra, los huevos maduran y se convierten en embriones del parásito. Los embriones ingeridos bajan al estómago y llegan al intestino grueso, donde se convierten en adultos. Allí se pegan a las paredes, se alimentan y se multiplican, producen malestar estomaca, diarrea, pérdida de peso y anemia.
* Ascaris lumbricoides: conocida como lombriz intestinal grande del ser humano.Las complicaciones ocurren cuando las lombrices llegan a invadir el hígado, la cavidad peritoneal y el apéndice, produciendo su muerte. Si llegan a la glotis producen sofocación o asfixia en los niños.
* Ancylostoma duodenales y Necator americanus: conocido como anquilostoma. Se halla en los suelos húmedos. Entran por la piel de los pies descalzos, penetran la vía sanguínea hasta el tacto digestivo y se pegan en la pared del intestino delgado para absorber sangre, desarrollarse y multiplicarse. La hembra adulta pone miles de huevos que salen con la materia fecal y contaminan el ambiente. La anquilostomiasis crónica debilita la persona, en caso de mal nutrición, producen anemia e incapacidad. En los niños con gran infección producen retraso en el crecimiento y en las facultades mentales.
* Taenia saginata (carne de red), Taenia solium (carne de cerdo): conocido como tenia o solitaria. Se trasmite por el contacto de las manos sucias con los huevos y por la ingestión directa de los alimentos o el agua contaminada con huevos de solitaria. En el caso de los huevos de la tenias cerdo, cuando se pegan en el corazón, los ojos o en el cerebro producen graves consecuencias. En la tenia de la carne de res, la larva llega al intestino y se pega en las paredes, chupa sangre y se desarrolla. Puede producir problemas para conciliar el sueño, pérdida del apetito, disminución de peso y dolores abdominales y trastornos digestivos. En algunos casos no se presentan síntomas.







