18 Diciembre 2002 Seguir en 
BOSTON.- Los pacientes que toman aspirina en los dos días después a una cirugía de derivación coronaria o ?by-pass?, pueden bajar los riesgos para su salud, hallazgo que podría salvar 25.000 vidas por año en el mundo.
Esta conclusión desafía al conocimiento tradicional, el cual recomienda que se evite que los pacientes que se someterán a una operación angioplástica de derivación coronaria tomen aspirina, debido a temores de que dicho analgésico puede conducir a una hemorragia peligrosa.
Esta idea no sólo es errónea sino que probablemente juega un papel importante en las casi 9.000 muertes que se producen anualmente en Estados Unidos, según un estudio publicado en la edición de esta semana del New England Journal of Medicine.
Los autores del estudio hallaron que administrar aspirina a los pacientes sometidos a la operación de by-pass, en un lapso de 48 horas tras la cirugía, redujo el índice de mortalidad en un 68 por ciento durante la investigación.
Mitiga el daño al corazón
Las probabilidades de embolia cerebral disminuyeron en un 62 por ciento, la posibilidad de presentar problemas renales disminuyó en un 60 por ciento, y el riesgo de infarto del miocardio se redujo casi a la mitad. La aspirina mitiga el daño al corazón, al cerebro, los riñones y los intestinos, dijo el equipo de investigadores, dirigido por Dennis Mangano, de la Fundación para la Educación y las Investigaciones de Isquemias, en San Francisco.
"Contrario a lo que se cree en la actualidad, el tratamiento con aspirina fue seguro y no se asoció con un mayor riesgo de hemorragia, gastritis, infección o alteración de la cicatrización de heridas", explicaron los investigadores. Pero los editores de la revista científica indicaron que se necesita una prueba clínica formal antes de que la terapia con aspirina se convierta en una rutina.
Por su parte, Robert Bonow, presidente de la American Heart Association, dijo que aún hay razones para ser cautelosos. Sin embargo, Mangano dijo que en lugar de esperar cinco años para finalizar una prueba clínica, los médicos deben aplicar inmediatamente estos hallazgos, ya que salvaría 25.000 vidas al año en el mundo y prevendría 50.000 complicaciones a muy bajo costo.
Esta conclusión desafía al conocimiento tradicional, el cual recomienda que se evite que los pacientes que se someterán a una operación angioplástica de derivación coronaria tomen aspirina, debido a temores de que dicho analgésico puede conducir a una hemorragia peligrosa.
Esta idea no sólo es errónea sino que probablemente juega un papel importante en las casi 9.000 muertes que se producen anualmente en Estados Unidos, según un estudio publicado en la edición de esta semana del New England Journal of Medicine.
Los autores del estudio hallaron que administrar aspirina a los pacientes sometidos a la operación de by-pass, en un lapso de 48 horas tras la cirugía, redujo el índice de mortalidad en un 68 por ciento durante la investigación.
Mitiga el daño al corazón
Las probabilidades de embolia cerebral disminuyeron en un 62 por ciento, la posibilidad de presentar problemas renales disminuyó en un 60 por ciento, y el riesgo de infarto del miocardio se redujo casi a la mitad. La aspirina mitiga el daño al corazón, al cerebro, los riñones y los intestinos, dijo el equipo de investigadores, dirigido por Dennis Mangano, de la Fundación para la Educación y las Investigaciones de Isquemias, en San Francisco.
"Contrario a lo que se cree en la actualidad, el tratamiento con aspirina fue seguro y no se asoció con un mayor riesgo de hemorragia, gastritis, infección o alteración de la cicatrización de heridas", explicaron los investigadores. Pero los editores de la revista científica indicaron que se necesita una prueba clínica formal antes de que la terapia con aspirina se convierta en una rutina.
Por su parte, Robert Bonow, presidente de la American Heart Association, dijo que aún hay razones para ser cautelosos. Sin embargo, Mangano dijo que en lugar de esperar cinco años para finalizar una prueba clínica, los médicos deben aplicar inmediatamente estos hallazgos, ya que salvaría 25.000 vidas al año en el mundo y prevendría 50.000 complicaciones a muy bajo costo.







